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Una vacuna para que tu negocio no muera

El 39.5% de las empresas muere por una mala planeación estratégica y financiera.
Una vacuna para que tu negocio no muera
Crédito: Depositphotos.com

Hace unas semanas conversé con los fundadores de una empresa que comercializaba muebles y artículos de decoración. La declaración de bancarrota era inminente y los directivos de la empresa aún no terminaban de asimilarlo. Su director de marketing atribuía la muerte del negocio a la mala planeación financiera, el de finanzas culpaba a competidores desleales y el CEO consideraba las bajas ventas y la desaceleración de la economía como causas. ¿Quién tiene la razón? ¿Todos? ¿Ninguno?

Existe un sesgo de percepción acerca del fracaso empresarial. La experiencia del Failure Institute, de Fuckup Nights y de otros estudiosos indica que los emprendedores tienden a citar con mayor frecuencia los factores externos que los internos como determinantes para el fracaso, pero la realidad es otra.

Estudios realizados por Timothy S. Hatten, profesor investigador de Colorado Mesa University, arrojan los fracasos empresariales se deben a problemas internos que dependen directamente de los administradores de la empresa y se relacionan con manejo del capital, flujo de efectivo, control de inventarios, instalaciones y equipo, recursos humanos, liderazgo, estructura organizacional y contabilidad. Según datos del Failure Institute, los tres principales factores son: la mala planeación estratégica y financiera, la inadecuada elección del mercado meta y la deficiente promoción, así como problemas en el flujo de caja.

¿Cómo prevenirlo? La magia de la investigación del fracaso es que, al identificar los factores que llevan a la muerte de los negocios, creamos una especie de “vacuna” que ayuda a prevenir las malas decisiones.

Lo primero que debes evitar es la mala planeación financiera, para ello lleva una contabilidad formal y proyecciones lo más realistas posibles. En este punto quiero aclarar algo: para ser un emprendedor exitoso no es requisito saber contabilidad y finanzas o haber estudiado administración de empresas o un MBA. Lo que sí es indispensable es identificar qué cosas no sabes y buscar a alguien que complemente esa carencia de conocimientos: un socio, un empleado o un mentor. La falta de habilidades financieras se hace evidente cuando no tienes ingresos suficientes para subsistir. Si lo que desconoces se relaciona con este apartado, busca a tu aliado de inmediato.

La segunda cosa más poderosa que puedes hacer es realizar una planeación estratégica del negocio. De hecho, más de la mitad de los encuestados atribuye el cierre del negocio a no haber definido indicadores de éxito, así como a la falta de planeación y a su mala ejecución. La conclusión brilla por obvia: la idea más brillante e innovadora no sirve de nada, la ejecución es lo que hace la diferencia. A veces una idea conservadora, pero bien ejecutada y administrada, resulta más rentable. Ahora imagina el potencial de una idea revolucionaria y bien ejecutada: podría ser imparable (o no). Al final del día, todos los grandes éxitos y los grandes fracasos nacieron de la solución a un problema.