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Consultoría

José Altuve y las 4 acciones para combatir la adversidad

La Serie Mundial está por comenzar y si de alguien podemos aprender algo para nuestra vida como emprendedores es de José Altuve, el segunda base de los Astros de Houston.
José Altuve y las 4 acciones para combatir la adversidad
Crédito: Depositphotos.com
6 min read

El 21 de abril de 2015 el astronauta Terry W. Virts (@AstroTerry) tuiteó desde el espacio: “En órbita a 230,400 #Altuves sobre la faz de la Tierra, moviéndome a 4,800 #Altuves por segundo. ¡Vamos #Astros!”.

Sus palabras iban acompañadas de una fotografía en la que vestía una playera de los Astros de Houston, equipo de beisbol que jamás ha ganado la Serie Mundial y que está a punto de disputarla en contra de los imponentes Dodgers de Los Ángeles.

El mensaje era una especie de tributo a quien desde entonces funcionaba como el motor del equipo: José Altuve, el segunda base que ha guiado a una organización entera a lo que podría ser descrito como el momento más luminoso de su historia.

Aunque físicamente no lo parezca, Altuve hoy es el astro rey del equipo. Con una estatura de 1.68 metros el elemento más bajo de las grandes ligas­, a ratos parece un niño jugando con titanes: frágil, insignificante, irrisorio.

Hasta que lo ves batear, correr y lanzar.

Como emprendedor habrá momentos en los que te sentirás pequeño ante los grandes jugadores y corporativos que operan en el mismo ramo que tú. Ellos mirarán escépticos tu estatura, tu musculatura. No te considerarán apto para sobrevivir en el cruento campo de batalla. Muchos dudarán de ti, se reirán y te condenarán al fracaso sin siquiera haberte visto jugar.

¿Qué harás tú cuando esto suceda?

Aquí te contamos lo que hizo José Altuve, el pequeño astro que promete cautivar al mundo entero en la Serie Mundial.

1.- RECONOCE Y CONFÍA EN QUE TU TALENTO TE LLEVARÁ LEJOS.

El talento pocas veces tiene que ver con el tamaño de tu cuerpo. Más bien se refiere a la capacidad intelectual o aptitud que tienes para desarrollar una actividad con habilidad.

Desde niño José Altuve supo que era bueno para el beisbol.

Nacido en Maracay, Venezuela, el 6 de mayo de 1990, pasó su infancia jugando en un maltrecho y polvoso diamante. Todas las tardes esperaba la llegada de su padre del trabajo para practicar media hora con él. En su cabeza era un gigante: fuerte, ágil y determinado.

¿Su sueño? Jugar en las grandes ligas.

¿El primer elemento para poder cumplirlo? Creer en su propio talento.                

2.- NO CREAS LO QUE DICEN DE TI. CREE EN LO QUE TÚ MISMO SABES DE TI.

Vivimos en un mundo de prejuicios y aunque en verdad tengamos aptitudes, los demás nos juzgarán por lo que ven a primera vista.

José fue convocado a un entrenamiento al que asistirían los scouts de los Astros de Houston para reclutar a las jóvenes promesas del equipo. Las pruebas se realizarían durante dos días; al finalizar el primero le pidieron que no se presentara más. Habían visto suficiente: en él no existía lo necesario para triunfar en las grandes ligas.

El joven no los escuchó.

Al día siguiente se presentó en el campo e insistió para que lo dejarán participar en las pruebas. Corrió más rápido, lanzó más fuerte y bateó lo mejor que pudo. Al terminar la jornada, uno de los scouts decidió darle una oportunidad: había reconocido la confianza que Altuve tenía en sí mismo. El joven se había ganado un puesto en un equipo filial de los Astros en las ligas menores de Venezuela.

3.- AUNQUE SEAS BUENO, PRÁCTICA Y ENTRENA MÁS QUE LOS DEMÁS.

La irrupción de José Altuve a las ligas menores de Venezuela fue simplemente espectacular: el primer año bateó para .343 (de cada 10 turnos al bat conectó de hit en 3.43 ocasiones) y eso le valió su pasaje a las ligas menores de Estados Unidos.

Su sueño comenzaba a materializarse.

En 2008 bateó para .280 y en 2009 consiguió .324 con 21 bases robadas.

El joven brillaba y se ganaba el respeto de sus compañeros de equipo, entrenadores y rivales. Cada año le iba mejor: juegos de estrellas, ruptura de récords, honores en publicaciones y medios de comunicación especializados.

José era ya la gran promesa de los Astros.

Su vida había cambiado, pero algo permanecía igual que en aquellos días en los que todo era un sueño: entrenaba más fuerte y con mayor dedicación que nadie.

Altuve sabía desde entonces algo que no a todos los emprendedores nos queda claro: mientras más avancemos, con mayor esfuerzo tendremos que trabajar. Si queremos permanecer en la cima y realmente vivir nuestro sueño, será necesario un esfuerzo que a veces parecerá sobrehumano.   

4.- QUE TUS DESEOS SEAN MÁS FUERTES QUE TUS MIEDOS

Ver a José Altuve correr por las bases resulta simplemente espectacular. Alegre, recorre los senderos con la certeza absoluta de que llegará antes que la pelota para estar a salvo, para anotar. Él sigue siendo ese pequeño en el campo maltrecho de Maracay. Sigue corriendo como si de ello dependiera todo lo demás. Y en él sigue habiendo un deseo nacido de la fantasía infantil de algún día ganarlo todo.

De ser el campeón.

Ése es el deseo inicial del pequeño hombre que a base de esfuerzo se ha transformado en el más grande, en el más rápido, en el más certero.

¿Cuál es tu deseo? Identifícalo, defínelo, y como lo hizo José Altuve, asegúrate que sea mucho más fuerte que tus miedos.

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