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Soluciones en corto

Encuentra el nivel perfecto de estrés para ti

Rendir al máximo no significa hacerlo en medio de una tensión inmensa. Maximiza tu productividad y la de tu equipo al conocer su punto exacto este indicador.
Encuentra el nivel perfecto de estrés para ti
Crédito: Depositphotos.com
3 min read

Cuando escuchas el término máximo rendimiento probablemente piensas en alguien que opera rutinariamente bajo un estrés intenso, haciendo el trabajo, independientemente de las dificultades: atletas, abogados, astronautas. En su libro The Leading Brain, los investigadores Friederike Fabritius y Hans W. Hagemann ofrecen una visión más amplia al respecto.

Para ellos, el rendimiento máximo no significa necesariamente prosperar en medio de un estrés intenso. En su lugar, significa encontrar su punto justo, es decir la cantidad de estrés (o usando su término, excitación) que le permite funcionar a su nivel más alto. ¿Conoces el tuyo? Sácale el máximo rendimiento.

1. Encuentra tu escenario perfecto

Los científicos han identificado tres neurotransmisores que desempeñan un papel clave en nuestro rendimiento y niveles de excitación. Pero al contrario de lo que se cree ampliamente, solo porque alguien no puede soportar una presión extrema no significa que no sea capaz de actuar a un nivel muy alto. Simplemente significa que necesita encontrar una situación estable y tranquila que le permita dar lo mejor de sí mismo. Por lo tanto, en lugar de tratar de luchar contra tu composición biológica, debes ser consciente de ese “punto justo” de estrés y, si aún no estás en él, encuentra una manera de crearlo. Tal vez eso signifique hacer cambios en el trabajo, o colaborar con colegas para aumentar o disminuir tu presión.

2. Haz ejercicio

Fabritius y Hagemann descubrieron que el ejercicio puede ayudar. Si eres un trabajador de baja tensión, haz ejercicios relajantes como caminar y yoga para mantener bajo el nivel de estrés. Si eres un trabajador de alto estrés, puedes aumentar tus niveles de neurotransmisores participando en entrenamientos de alta intensidad, deportes competitivos y otras actividades que hacen que tu corazón bombee.

3. Conoce a tu equipo

No se trata solo de ti. Si eres jefe, conocer los puntos justos de los miembros de tu equipo será clave para maximizar la productividad de todos. Toma nota de cómo cada uno de tus colegas aborda su lista de tareas pendientes. Mira su reacción a una necesidad urgente de un cliente o un cambio en el horario. Armado con el conocimiento de sus puntos delicados, podrás ajustar tu entorno de trabajo y delegar tareas según las condiciones que harán que cada persona sea más productiva. Por ejemplo, cuando un proyecto parece que se está desmoronando y la fecha límite está a la vuelta de la esquina, recurre a tus colegas de alta excitación para salvar el día. O cuando tengas un proyecto tedioso y de largo plazo que debe completarse con precisión, dáselo a alguien con un punto de baja excitación.

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