My Queue

There are no Videos in your queue.

Click on the Add to next to any video to save to your queue.

There are no Articles in your queue.

Click on the Add to next to any article to save to your queue.

There are no Podcasts in your queue.

Click on the Add to next to any podcast episode to save to your queue.

You're not following any authors.

Click the Follow button on any author page to keep up with the latest content from your favorite authors.

Este año guarda el ego y escucha

En su primera carta editorial del año, nuestro director Genaro Mejía te ofrece un consejo para enfrentar la incertidumbre en 2018.
Este año guarda el ego y escucha
Crédito: Depositphotos.com
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Era una escena del apocalipsis. Ese 24 de abril de 2009, todas las escuelas de la Ciudad de México amanecieron cerradas, al igual que teatros, museos, restaurantes y muchas empresas. Las calles estaban desiertas. La poca gente que se veía caminar llevaba tapabocas.

Fue la primera respuesta radical del gobierno a la crisis de influenza que dio el golpe mortal a la ya de por sí endeble economía mexicana, que sufría los embates de la crisis financiera global.

Ese trágico viernes, Erik Seiersen, hoy CEO de Diageo México, llevaba sólo seis meses como director de Cadbury Adams, la empresa emblemática de los chiclets, y no sabía qué hacer. Hasta ese trimestre del año, su equipo y él habían sorteado la crisis global y mantenían el ritmo de ventas. Pero una semana sin niños en las escuelas, sin comercios, sin nada, representó un reto mayor. “Nosotros dependíamos 75% de la venta en changarros”, dice Erik. De abril a junio de ese año, el negocio se desplomó 20%. Los 1,300 promotores de la marca y los 60 centros de distribución estaban casi detenidos.

“Yo sentía: voy a fracasar como director general, y a los seis meses me van a cortar”, recuerda el actual CEO de Diageo, la empresa líder mundial en el segmento de bebidas alcohólicas.

Lo que Erik decidió fue salir al campo de batalla. Se reunió con un grupo de promotores de Satélite, en el norte de la ciudad, la mayoría de entre 18 y 24 años. Como novato que era en el negocio, Erik se acercó, se presentó con ellos y les preguntó: “¿Qué hacemos? ¿Cómo le damos la vuelta a esto?”.

Los muchachos dieron ideas que incluían armar paquetes de chiclets tradicionales mezclados con nuevos productos en pequeñas bolsas y dar crédito a los dueños de las tienditas. Gracias a que Erik dejó su ego de lado y escuchó a su equipo, logró remontar las ventas al final de año y cumplir con el plan de negocios.

Este año será complejo, de muchos retos e incertidumbre, y ni tú ni nadie tiene todas las respuestas. Por eso, para todo 2018, te doy (y me doy) un consejo: guarda el ego y escucha más.