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Inspiración

Cómo los filántropos multimillonarios Bill y Melinda Gates resuelven sus desacuerdos

Los fundadores de la Fundación Gates platican sobre cómo su colaboración laboral ha evolucionado con el tiempo.
Cómo los filántropos multimillonarios Bill y Melinda Gates resuelven sus desacuerdos
Crédito: Frederic Stevens | Getty Images
Entrepreneur Staff
Staff Writer. Covers leadership, media, technology and culture.
4 min read

Como es su tradición, Bill y Melinda Gates publicaron su carta anual que detalla lo que la Fundación Gates ha logrado en los últimos 12 meses y cuáles son sus metas para el futuro.

Para la carta de 2018, la pareja optó por organizar sus pensamientos en forma de preguntas frecuentes sobre sus prioridades, cómo el clima político actual está afectando a la organización, cómo deciden dónde donar fondos y qué tipo de pensamiento se incluye en sus asociaciones corporativas .

Pero también se tomaron el tiempo para abordar el tema de los desacuerdos

“Nunca estamos en desacuerdo. Es broma”, escribió Melinda. “Bill casi nunca entiende esta pregunta. La recibo todo el tiempo. A veces, es de los periodistas que insinúan que Bill debe ser quien toma las decisiones. Otras veces, es de mujeres filántropas que nos piden consejos sobre cómo trabajar más efectivamente con sus maridos”.

Ambos observaron que un sentido compartido de valores impulsa la Fundación. Melinda compartió que, si bien Bill puede pedir más información para apoyar una idea o historia, sabe que siempre confía en su juicio sobre si un problema es algo que la fundación debe conocer y trabajar para resolver. Bill caracterizó sus desacuerdos, cuando ocurren, más sobre tácticas y enfoques que sobre un problema en sí mismo.

Melinda describió cómo su relación laboral tomó tiempo para desarrollarse después de que Bill dejara Microsoft para unirse a la fundación a tiempo completo.

“Estaba acostumbrado a estar a cargo. Me había quedado en casa con nuestros hijos, así que estaba reiniciando mi carrera. Hubo momentos en que sentí esa disparidad, en las reuniones cuando era reticente y él era voluble, o cuando la persona con la que nos reuníamos se dirigía a Bill en lugar de a mí”, recordó Melinda. “Siempre ha sido importante para nosotros ser socios iguales en el trabajo de nuestra fundación. Hemos aprendido a través del tiempo a intercambiar comentarios en casa sobre los tiempos en la oficina cuando no logramos ese objetivo”.

Bill notó que, debido a que ha estado a la vista del público por más tiempo que su esposa, a veces se le ve desde el exterior como la persona que toma la última palabra sobre las decisiones de la fundación, pero explicó por qué eso no podría estar más lejos de la verdad.

“Algunas personas ven a Melinda como el corazón de nuestra organización, el núcleo emocional. Pero del mismo modo que ella sabe que soy más emocional de lo que la gente piensa, sé que ella es más analítica de lo que muchso creen. Cuando me entusiasmo mucho con algo, cuento con ella para asegurarme de que sea una iniciativa realista”, explicó Bill. “También me encanta verla reunir la mezcla correcta de personas para resolver un problema. Ella me ayuda a entender cuándo puedo presionar más a nuestros equipos (como casi siempre lo hacía en Microsoft) y cuándo tengo que calmarme”.

Entonces, si estás trabajando con amigos, familiares o cónyuge, ¿qué puedes aprender del ejemplo de los Gates? Asegúrate desde el principio de compartir valores. Si sientes que la balanza no funciona, trata de hablar, no te contengas, porque además de dañar tu relación profesional, también puedes afectar los aspectos personales. Y, por último, lidera con sus puntos fuertes y confía en que la otra persona te apoyará, ya sea para aconsejarte o para impulsarte a luchar por algo con todo el corazón.

Cuando no rendirse no es opción