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Emprendedor de clóset

Lecciones de padres e hijos para el presente y el futuro

En su carta de este mes, nuestro director Genaro Mejía nos explica por qué "quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre un cómo."
Lecciones de padres e hijos para el presente y el futuro
Crédito: Depositphotos.com
Magazine Contributor
3 min read

This story appears in the March 2018 issue of Startups. Subscribe »

Todo en la casa es oscuridad y silencio. Suena un despertador que marca las 5 de la mañana. Mi papá lo apaga y se levanta de inmediato. Poco después, mi mamá lo sigue. Mientras él se baña, ella prepara el desayuno. Tras comer juntos, él sale a trabajar y ella comienza los quehaceres cotidianos.

Esta escena se ha repetido día tras día durante los 43 años de casados que tienen mis padres, sin importar enfermedades, pérdidas o cansancio. Así sacaron adelante a cuatro hijos, todos universitarios, independientes, autosuficientes y, sobre todo, buenas personas.

Me acordé de esta escena anoche, antes de dormir, cuando me preguntaba qué tipo de padre seré y cuál será la principal lección que podré darle a mi hijo.

También me acordé lo que me dijo el año pasado durante una entrevista Alonso Díaz Etienne, presidente de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), cuando le pregunté si había algo que le preocupara, que le quitara el sueño.

Era un 29 de mayo y al día siguiente nacía Borja, su cuarto hijo. Por eso, su preocupación principal era natural: “Hoy no me preocupa qué mundo le voy a dejar a mis hijos, sino qué hijos le voy a dejar al mundo.”

Alonso se refería a que, teniendo la posibilidad de darle todo a sus hijos a manos llenas, no quería criar niños buenos para nada, que sólo se sentaran a ver pasar la vida. “Yo quiero unos hijos que tengan la fuerza y la pasión para cambiar al mundo, para hacerlo mejor”, dijo.

Por eso, anoche me dormí tranquilo: supe que la mayor lección que podré darle a mi hijo será verme despertar todos los días para ir a trabajar y hacer mi parte en la construcción de un mundo mejor. También me di cuenta que, aunque aún no nace, mi hijo ya me ha dado mi primer lección en voz de Nietzsche: “Quien tiene un porqué para vivir, encontrará casi siempre un cómo.”

Si quieres leer las anteriores historias de Emprendedor de Clóset, da click aquí. 

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