My Queue

There are no Videos in your queue.

Click on the Add to next to any video to save to your queue.

There are no Articles in your queue.

Click on the Add to next to any article to save to your queue.

There are no Podcasts in your queue.

Click on the Add to next to any podcast episode to save to your queue.

You're not following any authors.

Click the Follow button on any author page to keep up with the latest content from your favorite authors.

Historias Entrepreneur

Una empresa social que lleva mezcal de autor a Europa

Lixcho es una marca de mezcal artesanal que comenzó a gestarse en 2015 en la mente de Bernadette Guerrero Astiazaran con la intensión de ayudar a comunidades mezcaleras de Oaxaca.
Una empresa social que lleva mezcal de autor a Europa
Crédito: Cortesía Lixcho
6 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Con el envío de sus primeras 600 botellas a Francia, inició la distribución de Lixcho, una marca de mezcal artesanal que comenzó a gestarse en 2015 en la mente de Bernadette Guerrero Astiazaran con la intensión de ayudar a comunidades mezcaleras de Oaxaca.

Bernadette explica que un día simplemente probó el mezcal, quedó cautivada por su sabor y decidió investigar sobre sus métodos de producción.

“Descubro lo que es el mezcal, me gusta la bebida, voy a conocer la comunidad y cómo hacían el producto y veo que hay muchas oportunidades, no sólo de mostrar un producto de calidad, sino de ayudar e impactar a la comunidad teniendo mayor crecimiento junto con ellos”, comenta a Entrepreneur en Español.

En ese proceso de conocer a maestros mezcaleros y sus procesos de producción, Bernadette conoce a Mariano Yarza, un joven abogado con experiencia en el desarrollo de proyectos sociales, quien buscaba formas para ayudar a comunidades mezcaleras del estado de San Luis Potosí.

Mariano asegura que no sabe nada de negocios, pero entendió que si no se cuenta con una vinculación con sectores empresariales no se logrará  el objetivo real que es generar riqueza social.

“Yo de empresas no tengo ni idea; entonces creo que se volvió una alianza de necesidades y estratégica. Ella (Bernadette) tenía una conciencia social fuerte, pero además sabía cómo desarrollar la productividad y yo la cuestión social. A los dos nos interesa lo que tiene el otro y vimos la forma de cómo combinarlas en un proyecto y ahí empezamos a construir un proyecto social dentro de la comercialización de un mezcal”, explica este emprendedor social.

Dicha sinergia llevó a la consolidación de este proyecto que fue bautizado con el nombre de la abuela paterna de Bernadette, quien se dedicaba a la producción de licores en Guadalajara.

“Entonces empezamos; yo soy la que inició la marca y ellos son los cofundadores… le terminé poniendo el nombre por mi abuela paterna que era Licho –Elisa-, porque ella era una persona que hacía licores en Jalisco, entonces de ahí empieza la historia”, relata la fundadora de esta marca. 

Foto: Cortesía Lixcho

En 2016, se integra al proyecto Eduardo Moraga, enólogo de nacionalidad española, quien cuenta con experiencia en la distribución y comercialización de bebidas alcohólicas. Eduardo asegura que se enamoró del proyecto cuando le plantean el tema social y por ello decidió agregarse a Lixcho.

“Llevo cinco años viviendo en México; conocí a Bernadette hace poco menos de dos años y primero me enamoro del proyecto, precisamente por la pasión que ella pone en ello, y segundo, por todo el tema social. Yo tengo experiencia en la distribución de bebidas alcohólicas. Estuve en una empresa por muchos años en Barcelona dedicada en ello y lo que he visto muchas veces es que en temas de producciones hay comercializadores que se hacen millonarios y el campo queda arrasado, enfermo y sin nadie para trabajarlo, porque lo que queda es pobreza nada más”, explica.

Este emprendedor alicantino coincidió con Bernadette y Mariano en la necesidad de apoyar a los maestros mezcaleros para que reciban un pago justo por su producto y generar riqueza social y económica en sus comunidades, por ello, no regatearon el precio que les dieron los primeros productores con los que están trabajando.

“En la producción agrícola los productores son los que menos ganan; no entiendo por qué debe ser así, no debería ser así. En electrónica e informática el fabricante es el que se lleva el margen mayor, pues él hace el producto. Aquí (en el campo) debería ser igual”, agrega este emprendedor alicantino.

Entre los problemas más difíciles que han tenido que enfrentar estos emprendedores para consolidar la marca están los trámites con gobierno, la falta de financiamiento y el acceso a las comunidades mezcaleras, donde las personas han desarrollado una desconfianza natural tras muchos años de abuso por parte de intermediarios.

“El tema con las comunidades es que tienes que trabajar con ellas…El modelo de negocio tiene que ser un modelo de sostenibilidad a mediano plazo. Entonces va a ser un trabajo integral con la comunidad, no queremos trabajar solo con uno o dos productores; es decir, queremos trabajar con esa comunidad y necesitamos que otros planten su agave… necesitamos mezcal ahorita en cinco, diez y quince años”, explica Mariano.

Foto: Cortesía Lixcho

Estos emprendedores ya iniciaron un programa para mejorar las prácticas productivas de los mezcaleros de Miahuatlán y de Tlacolula, Oaxaca. Con ello buscan que los consumidores europeos reconozcan al autor de cada mezcal, pues en cada botella irá el nombre del productor.

“Vamos buscando algo de autor; buscamos qué es lo mejor, de dónde y qué maestros mezcalero lo produce para que la gente conozca la cultura líquida de México. Eso es lo que estamos mostrando, un producto que tenga tradición, calidad y algo de autoría, por eso en la etiqueta viene la firma y el nombre del maestro mezcalero…Nosotros ponemos el producto al alcance de del comprador, pero él (el productor) es el que tiene la magia para hacer el producto”, indica Bernadette.

Y es que de acuerdo con estos emprendedores, el sabor depende del tipo de agave que se utilice y sobre todo de la técnica particular de cada productor. Esa característica, de acuerdo con Mariano, le da una riqueza muy particular a esta bebida.

“Yo empecé con los mezcales de San Luis Potosí pero con todos los sabores de Oaxaca, que son muy diferentes y notables entre ellos, yo creo que esa variedad, ese juego de sabores te permite seguir jugando con el mercado de los destilados para rato… Cada zona te da ciertos sabores, te da una diferenciación impresionante. A mí me quedó clarísimo con los mezcales que yo traía de San Luis Potosí que eran totalmente diferente a los de Miahuatlán”.

Por el momento no tienen pensado comercializar el producto en México, sin embargo, indican que podría ocurrir pronto, pues ya tienen demanda nacional del producto y también en Estados Unidos, un mercado que no tenían contemplado en su proyecto inicial.

Los regios que buscan héroes para salvar vidas