El beisbolista, el emprendedor y tu propio retiro

Somos invencibles. Avanzamos por los senderos de nuestro propio emprendimiento sin detenernos. Nos robamos las bases, conectamos cuadrangulares y corremos riesgos creyendo que por siempre podremos hacerlo. Somos emprendedores y rara vez pensamos en nuestro retiro…
El beisbolista, el emprendedor y tu propio retiro
Crédito: Depositphotos.com
5 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

En el baseball está contenida la existencia entera: no solo las batallas, la pasión, el triunfo y la gloria, sino que también el fracaso, los miedos, las dudas y la tragedia que nos acecha de pronto como si las bases que nos rodean estuvieran llenas de peligro y desesperación.

Es mucho más que un deporte: una alegoría de la vida resumida en nueve entradas que a veces pudiera extenderse mucho más. Quienes saben observar encontrarán en el juego una fascinante colección de anécdotas e historias capaces de hacer recapacitar a cualquiera. Como la de David Wright, el gladiador con la espalda quebrada que de pronto nos hace ver lo efímero de una carrera exitosa y pensar en nuestro propio retiro.

Si trabajara en una empresa David Allen Wright sería el empleado más leal del mundo.

Luego de ser seleccionado en el draft de 2001 por los Mets de Nueva York, el jugador comenzó a destacar en las ligas menores de la organización y no tardó en convertirse en la promesa para el futuro del equipo. Hizo su debut en grandes ligas en 2004 y poco a poco fue rompiendo casi todas las marcas existentes en el equipo con el que ha jugado 13 temporadas. Participó siete veces en el Juego de las Estrellas, ganó dos Guantes de Oro y jugó en la Serie Mundial de 2015. Tras su participación con la novena de Estados Unidos en el Mundial de Baseball de 2013, se ganó el mote de “Capitán América” gracias a su efectividad en los momentos clave de cada juego disputado por su equipo. Amable y sencillo, Wright no solo era querido y admirado por sus compañeros de equipo, sino que también por sus rivales.

Cuando todo marchaba bien, aún con varios años para intentar guiar a su equipo a un ansiado campeonato, su espalda se quebró. El jugador fue diagnosticado con estenosis espinal, un estrechamiento de los espacios dentro de la columna vertebral que ejerce presión sobre los nervios causando un severo dolor. Y aunque se empeñó en seguir jugando, lesiones posteriores en el cuello y en el hombro, sumadas a la de la espalda, le hicieron entender que su carrera no terminaría como él lo había imaginado. En 2016 Wright tomó la decisión de dejar jugar para concentrarse en su recuperación, pero siempre con un objetivo en mente: volver a jugar algún día con el equipo.

El pasado 13 de septiembre, ante el ineludible hecho de que su salud no regresará, David Wright anunció que vestirá el uniforme de los Mets una última vez en el juego final de la temporada 2018 para después no volver a hacerlo nunca más. Con lágrimas en los ojos el jugador ya legendario anunció su retiro.  

Un recordatorio de nuestro destino

El retiro obligado y prematuro de un jugador privilegiado debe servir como un recordatorio del destino al que nos dirigimos. Tarde o temprano todos llegaremos a ese día en el que tendremos que dejar de trabajar. Ya no seremos entonces los titulares del equipo al que hoy pertenecemos, ocuparemos un rol distinto y dejaremos que quienes vienen atrás caminen por los senderos en los que nosotros alguna vez nos sentimos cómodos corriendo y robando bases.

Es la ley de la vida.

Veremos entonces desde otro ángulo la acción. Si somos afortunados es posible que nuestra voz sea escuchada. Que los que vienen detrás encuentren en ella razones, inspiración e historias que les sirvan como una linterna para guiar sus pasos en los días difíciles que la vida a veces suele arrojarnos. Pero tarde o temprano nuestra voz también se apagará aunque hoy no seamos capaces de verlo.

Como emprendedores estamos siempre demasiado ocupados con el día de hoy. Y aunque en realidad el hoy es lo único que tenemos, al ver la historia de gigantes que como David Wright (¡y muchos más!) son golpeados por el paso del tiempo, es inevitable pensar qué sucederá con nosotros el día de mañana.

Quienes trabajan como empleados en una empresa tienen preparado normalmente un plan de retiro para el futuro y aunque eso no elimina todos los riesgos, al menos les da cierta tranquilidad de que cuando su espalda se quiebre contarán con algún ingreso.

Para los emprendedores es diferente.

Depende de nosotros construir ese plan. Es uno de los grandes retos adicionales que implica el emprender. Porque en la marea alta de los pendientes, de las fechas de entrega, de los clientes que se demoran en pagar, de las licitaciones, de las lluvias de ideas, también debemos de encontrar el tiempo para planear ese retiro, y luego tener la disciplina de destinar cada mes un porcentaje de nuestra ganancia para poder hacerlo realidad.

Porque solo así lograremos recorrer todas las bases del campo de juego en el que hemos decidido jugar.

Porque solo así llegaremos finalmente a casa. A home.

Keep Reading

More from Entrepreneur

Get heaping discounts to books you love delivered straight to your inbox. We’ll feature a different book each week and share exclusive deals you won’t find anywhere else.
Jumpstart Your Business. Entrepreneur Insider is your all-access pass to the skills, experts, and network you need to get your business off the ground—or take it to the next level.
Are you paying too much for business insurance? Do you have critical gaps in your coverage? Trust Entrepreneur to help you find out.

Latest on Entrepreneur

Entrepreneur Media, Inc. values your privacy. In order to understand how people use our site generally, and to create more valuable experiences for you, we may collect data about your use of this site (both directly and through our partners). By continuing to use this site, you are agreeing to the use of that data. For more information on our data policies, please visit our Privacy Policy.