Cómo despedir a tu mejor amigo

Sé directo. Sé rápido. Y si después todavía te sigue hablando, ayúdale a encontrar un nuevo trabajo.
Cómo despedir a tu mejor amigo
Crédito: Westend61 | Getty Images
Guest Writer
CEO and Co-founder of Nav
6 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

¿Alguna vez te han despedido de tu trabajo? A mí sí y apesta. No hay nada como los sentimientos de desesperación, humillación, desaliento y contratiempo que resultan de perder un empleo remunerado, (hayas visto venir el despido o no). 

Por el lado contrario, ¿alguna vez has despedido a alguien? También lo he hecho y apesta todavía más. El sentimiento de ser directamente responsable de todas las emociones negativas de las que hablamos en otra persona es horrible. 

Hay excepciones de la regla, por supuesto. A veces el empleado en cuestión es grosero, arrogante y francamente malo en su trabajo. Envenenan la cultura de tu empresa y continuamente tienen un bajo rendimiento. En esas ocasiones, despedirlo es lo mejor que puedes hacer para el resto de tu equipo y tus clientes. 

También están otros casos: los empleados decentes que llegan temprano y se esfuerzan, pero simplemente no pueden permanecer en el equipo (ya sea por reestructuras económicas u otras razones). Esos despidos duelen mucho porque no hay una causa que el trabajador hubiera podido controlar.  

Pero los peores casos de despido (y por mucho) son esos en los que tienes que desvincular a un amigo. Puede ser alguien que haya estado con tu empresa desde el principio, pero tu compañía simplemente lo superó. Puede ser alguien que se esfuerza mucho, pero no alcanza a dar el 100% que tu negocio necesita. 

Puedo prometerte que estas separaciones estarán entre las más desgarradoras de tus carrera. Pero como con todo lo demás, existen métodos correctos e incorrectos para manejarlas. Así es como puedes despedir a un amigo de la forma correcta: 

Establece expectativas definidas mucho antes de que llegue el temido día

Cuando eres cercano a alguien, es tentador establecer estándares más bajos para su desempeño. Tu afecto bañará su comportamiento con una luz más rosada de la que disfrutan tus empleados menos estimados. Eso es un hecho psicológico. No seas ingenuo al respecto y no te mientas sobre ello. Ve a tu amigo con el mismo ojo claro y objetivo con el que verías a cualquier otro empleado en tu nómina y establece objetivos de rendimiento firmes.

Si esas metas no se cumplen, tu deber se vuelve 100% más fácil. Ambos acordaron de antemano que X, Y y Z eran los estándares necesarios para que el empleo fuera continuo. Si esas metas no se cumplen, solo queda un curso de acción.

Sé tan directo y natural con ellos como esperarías que ellos fueran contigo

Este no es un momento para la falsa solemnidad. Tampoco es hora de una falsa alegría o de dar una vibra de "esto no es tan malo como parece". No eres el director de una secundaria que llama al payaso de la clase a su oficina para suspenderlo. Tampoco eres un amigo simplemente transmitiendo un poco de malas noticias. Tú eres el jefe. Ellos son tus empleados y has decidido que no puede continuar en tu equipo. Hablo por experiencia. Puedo prometerte que no importa cuánto te prepares internamente, nada te dejará listo para el momento del despido. 

Así que sé tú mismo y deja que sean ellos mismos. Permíteles responder. Deja que se enojen. Que se pongan tristes. Demonios, si necesitan llorar juntos, lloren juntos. Pero sé firme, tranquilo y no des pie a ambigüedades.

Tanto por el bien de tu amigo como por el de tu compañía, no te demores

Soy optimista y me gusta apostar por las personas. No hace falta decir que este optimismo salta a toda marcha si esas personas son amigos íntimos. He retrasado el despido de personas por más de un año porque siempre doy segundas y terceras oportunidades. 

Para que me entiendas, llevé a toda mi empresa al borde de la catástrofe porque me convencí de que lo que realmente estaba sucediendo no era tan serio. No quería que fuera así y me cegué. 

Es mucho mejor errar por el lado de la precaución y despedir a un amigo que se tambalea unos meses antes de que todo se vaya al demonio. Esto suena draconiano y frío, pero es absolutamente cierto. Se lo debes a tus inversionistas, clientes y demás empleados.

Prepárate para la posibilidad de dañar una relación de forma temporal o incluso permanente

Cuanto más personal sea la relación, más personal se sentirá el despido. Espera una confrontación emocional, una escena tormentosa, acusaciones de traición, etcétera. No seas tan ingenuo como para pensar su amistad saldrá ilesa del despido. 

Prepárate para que te llamen Judas, para ser castigado en redes sociales, para ser contactado por amigos mutuos que simplemente no puean creer lo que hiciste, para ser definido como un ser frío, sin corazón y la peor basura que ha dado el mundo. 

Existe la posibilidad de que las cosas se derrumben, pero, incluso si toman años, las reconciliaciones también ocurren. Por ahora, estás tomando la mejor decisión para ti, para tu amigo y para tu empresa. Aférrate a esta verdad y resiste la tormenta.

Si está calificado, ayuda a tu amigo a encontrar un nuevo empleo

Como ya se mencionó, hay muchas ocasiones en las que se requiere un despido porque la compañía necesita recortar gastos. Eso no significa que la persona no sea sea hábil, que no trabaje duro o que no sea increíblemente buena en lo que hace. Solo significa que necesita un entorno diferente en el que brillar tan fuertemente como le sea posible.   

En este caso, mueve cielo, mar y tierra para ayudar a tu amigo a encontrar un empleo en otro lugar. Usa todos tus contactos y apóyalo en lo que necesite. En este tipo de casos, sí le debes una deuda de gratitud y puedes pagarla asegurándote de que, donde sea que aterrice, tu amigo caiga de pie.
 

Keep Reading

More from Entrepreneur

Get heaping discounts to books you love delivered straight to your inbox. We’ll feature a different book each week and share exclusive deals you won’t find anywhere else.
Jumpstart Your Business. Entrepreneur Insider is your all-access pass to the skills, experts, and network you need to get your business off the ground—or take it to the next level.
Starting, buying, or growing your small business shouldn’t be hard. Guidant Financial works to make financing easy for current and aspiring small business owners by providing custom funding solutions, financing education, and more.

Latest on Entrepreneur