La marca que quiere vestir a los hombres en sus vacaciones

Seahorse Swimwear ofrece trajes de baño de diseño para ellos, una idea que se sustenta por la experiencia del fundador, el crecimiento de la industria e incluso por el contexto turístico del país

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Jaime Ruiz Velasco recuerda que su infancia la vivió saltando entre cajas de cartón. Más tarde, a los doce años, se dedicaba a contar cierres y a separar los diferentes modelos. Pasaba los veranos y algunas tardes en la fábrica de su padre dedicada a la indumentaria textil.

Seahorse Swimware vía Facebook

Sin saberlo, no sólo se estaba definiendo su vocación por la moda, sino también se estaba formando su camino como emprendedor. Trabajó en cada una de las áreas de la empresa familiar y su ciclo concluyó como director comercial. Luego de 16 años, prefirió labrar su propio camino.

“Me empecé a apasionar mucho, a conocer las tendencias, a ver cómo cambia la moda y cómo se traduce en un tema de suma importancia para todo el mundo. A la par, me hice fan de los trajes de baño, pero me di cuenta de que en México no había alternativas, no contábamos con una marca representativa”, evoca Ruiz Velasco.

Así surgió Seahorse Swimwear, que no es más que la suma de las aficiones, la experiencia y la inquietud emprendedora de Jaime.

De acuerdo con Fashion Network, la industria de la ropa de baño es una de las que muestran mayor crecimiento a corto y mediano plazo. Se espera que para 2022, este sector genere 19 mil 800 millones de euros de facturación, pero serán los países emergentes, en especial América Latina, las que aporten el crecimiento más importante.

A pesar de que la industria se beneficia principalmente por el mercado femenino, Seahorse Swimwear es la muestra de que también hay interés por parte del público masculino.

Imagen: Seahorse Swimware vía Facebook

“Nuestros modelos los diseñamos desde cero, lo cual nos hace muy distintos a los demás. Otro plus es que el producto se entrega en un neceser, con lo que el consumidor obtiene dos productos por el precio de uno”, comparte el empresario.

Pero no basta con encontrar un producto novedoso en el mercado o identificar un área de oportunidad, también es necesario saber vender la idea.

Ruiz Velasco se acercó a los hoteles para vender sus trajes de baño y pronto se convirtieron en los principales puntos de venta de la marca.

“El consumidor que más nos busca en estas sedes es el vacacionista estadounidense. Empezamos a recibir muchos correos y a concretar muchas ventas en línea a Estados Unidos”, señala el emprendedor.

Ruiz Velasco se ha apoyado en un contexto que le da la razón: el turismo en México crece a un ritmo de 8.6% anual, mucho más que el promedio anual, lo que representa uno de los rubros en los que México ve números más positivos.

Gracias a ello, con apenas 30 años de edad, Jaime ha avanzado a un ritmo acelerado en el mundo de la moda: en la actualidad, Seahorse Swimwear cuenta con más de 185 puntos a nivel nacional, incluyendo cadenas departamentales como Liverpool y grupos hoteleros como Sheraton, Ritz-Carlton, Hilton, entre otros.

“Nuestra proyección inicial es abrir el abanico de productos –la marca ya lanzó su primera línea de trajes de baño para mujeres--, y quizá en un año considerar abrir puntos de venta propios y continuar con la internacionalización”, señala el egresado de la carrera de Administración y Negocios por la Universidad Panamericana.

La capacidad de expansión que ha mostrado esta firma de trajes de baño también obedece a un enfoque bien definido, de acuerdo con su fundador.

“Creo que en este país sobran las ideas y el talento. Más allá de eso, uno se tiene que concentrar en la ejecución, en rodearse de gente que está donde nosotros queremos estar, buscar y aceptar capacitaciones y perder el miedo a recorrer el camino que sea necesario”, aconseja Ruiz Velasco.

Jaime reconoce que en México hay un potencial muy amplio, pero que se desperdicia dentro de las industrias creativas, en donde el país ha jugado un papel histórico cargado hacia la maquila y la manufactura, más que al diseño y a la generación de marca.

“Falta hacer el match entre el diseño y el potencial de producción. Porque en México tenemos todo”, dice el empresario que, a pesar de su corta edad, ya es todo un veterano en la industria de la moda.

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