Jennifer Lawrence protagonizará una película sobre la estafa de Theranos. Estas son 8 lecciones que puedes sacar del caso

No es de sorprender que HBO esté por estrenar un documental y que se vaya a hacer una película con el mismo tema: porque este tipo de historias no se pueden inventar.
Jennifer Lawrence protagonizará una película sobre la estafa de Theranos. Estas son 8 lecciones que puedes sacar del caso
Crédito: Larry Busacca | Getty Images
Contributor
Founder of Verma Media
9 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

En enero vimos la salida de no uno sino dos documentales sobre el infame festival Fyre. Tanto Netflix como Hulu sacaron historias sobre Billy McFarland, el promotor de lo que debió haber sido un festival de música quien prometió una experiencia de lujo en el Caribe que terminó siendo una total falacia cuando llegaron los asistentes. McFarland está cumpliendo su sentencia de seis años.

Si la historia de Fyre te suena familiar, hay una buena razón: varios han señalado que guarda un paralelo con el escándalo de Theranos, la empresa de tecnología cuyo aparato para hacer análisis de sangre resultó ser un fiasco. Así que no nos sorprende que otro documental sobre fraude esté por salir al aire, esta vez con HBO. La cadena anunció que el 18 de marzo se estrenará el documental The Inventor: Out for Blood in Silicon Valley.

En los tres documentales, los fundadores son presentados como jóvenes mentirosos patológicos que se aprovechan de los medios.

Un poco de contexto

Theranos era una startup de tecnología médica fundada en 2003 por Elizabeth Holmes, una carismática joven que se salió de Stanford y que se convirtió en devota de Steve Jobs. La presentación de Holmes para Theranos fue simple: sus máquinas proveerían de exámenes de sangre rápidos, accesibles y precisos, utilizando una pequeña gota de sangre extraída con un pinchazo del dedo.

Según Holmes, Theranos mejoraría dramáticamente el sistema de salud porque llegaría a las personas que hasta ahora evitaban los exámenes de sangre por considerarlos costosos, inconvenientes, tardados, o por simple miedo a la sangre y/o a las agujas. Con nuevas leyes entrando en vigor (como la que Holmes apoyó en Arizona), Theranos incluso podría empoderar a los consumidores a hacerse exámenes ellos mismos sin la necesidad de ir al doctor.

Pero la convincente narrativa de Holmes pronto resultó ser falsa, involucrando el encubrimiento de escrutinio regulatorio, equipo de mal funcionamiento, resultados manipulados y una administración paranoica.

A raíces de una serie de artículos publicados en 2015 por el Wall Street Journal de la pluma del autor Jonh Carreyrou, los acuerdos con Walgreens y Safeway se derrumbaron, además de enfrentarse a una serie de demandas, por lo que Theranos cerró sus puertas y Holmes (junto con su socio y presidente de la empresa Ramesh Balwani) enfrentan cargos legales.

La historia de McFarland y la de Holmes, ambas apuntan hacia el lado oscuro del emprendimiento que suele aparecer justo detrás de la creencia de que esa persona puede construir algo impresionante, más allá del contexto de fraude y auto engaño.

Incluso los emprendedores más éticos y racionales van a encontrar una imagen similar de sí mismos en estos espejos. Los fracasos de estos dos jóvenes ofrecen grandes, muy grandes lecciones a los emprendedores. Aquí te dejamos algunas que puedes aprender del escándalo de Theranos.

Las historias son poderosas

Puede que Holmes nunca pareciera experimentada en temas de ingeniería médica o incluso de administración de negocios. Pero su talento como narradora es indiscutible. Theranos llegó tan lejos (incluyendo una valuación de 9 mil millones de dólares, además de tener alianzas valiosísimas) porque Holmes dominó su historia. El poder empresarial de la narrativa es una espada de dos filos que sirve tanto al bien como al mal.

Holmes usó la narrativa para encubrir un fraude, pero los emprendedores legítimos pueden usarla para comunicar sus logros y su visión.

El financiamiento genera presión

En el punto máximo de su éxito, Theranos logró reunir 63 millones de dólares en una sola ronda de financiamiento, lo que la posición como una empresa de gran valor. Theranos es el sueño de cualquier emprendedor, pero también hizo que Holmes estuviera bajo los reflectores por sus discursos contradictorios, de hecho, reunió a inversionistas y socios que le empezaron a exigir resultados.

La valoración y el financiamiento no siempre reflejan los logros actuales de una empresa, y los emprendedores necesitan describir y adherirse a una línea del tiempo realista cuando están buscando fondos para su empresa.

La juventud no lo es todo

Theranos se apalancó de la juventud de Holmes, implicando que esto le permitía pensar “fuera de la caja”, pero su edad no compensó su falta de experiencia en ingeniería médica ni su posible falta de ética.

Las ideas más innovadoras pueden salir a cualquier edad, pero los emprendedores exitosos valoran la experiencia y la sabiduría de empleados de más edad.

Ser famoso no implica tener experiencia

En la junta directiva de Theranos había muchas caras populares, como Henry Kissinger y el exsecretario de defensa James Mattis (ahora acusado de intentar ayudar a Theranos a darle la vuelta a las regulaciones). Sin embargo, faltaban expertos en salud.

Theranos no tenía mucho apoyo en la comunidad científica, Holmes incluso atacó a la práctica privada prohibiendo estudios independientes de su personal técnico. No creemos que les hubiera ido mejor si hubieran hecho amistad con algunos expertos, porque su tecnología nunca funcionó en realidad, pero los emprendedores legítimos sí deben hacerse de conexiones expertas (y no solo conseguir el respaldo de gente famosa).

Acepta la retroalimentación de tus empleados

En su libro Bad Blood, Carreyrou describió una cultura laboral que requería de una “completa devoción y lealtad inquebrantable”. Los empleados que se quejaban eran regalados o ignorados, y muchos renunciaron después de que sus preocupaciones fueran descartadas por Holmes y Balwani.

No todas las relaciones entre jefe y empleado van a resultar, pero los emprendedores legítimos saben que la retroalimentación de los empleados es necesaria para el éxito del negocio. El diálogo abierto motiva a todos en la empresa a pensar de manera crítica y creativa para reconocer nuevas oportunidades y anticiparse a los obstáculos.

“Moverte rápido y romper cosas” no es la única forma de ser disruptivo

En retrospectiva, podemos ver que Theranos es un indicativo de la cultura de las startups, una en la que el marketing engañoso y la tecnología torcida no sólo retrasó la entrega de comida, sino que puso en peligro la vida de muchas personas. “Moverte rápido y romper cosas” no siempre es el mejor consejo cuando las “cosas” rotas son personas.
Sin embargo, el colaborador de Forbes David Shaywitz está preocupado de que la gente se quede con la lección incorrecta sobre Theranos: que la gente sienta que cualquier tipo de disrupción en el campo de la medicina es irresponsable. Y vale la pena reflexionar al respecto, porque la verdad es que hay muchas cosas que vale la pena cambiar en la industria. La disrupción puede ser radical sin ser irresponsable.

Planea sobre la realidad, no sobre la fantasía

Tal vez nos obsesiona tanto la historia de McFarland y la de Holmes porque parece que no tenían un plan de escape. Harold Hill, el estafador ficticio protagonista de The Music Man, se acostumbró a cambiar de ciudad cuando sentía que la gente ya lo había notado, pero tanto McFarland como Holmes se mantuvieron firmes en su narrativa incluso cuando el fracaso era obvio.

Incluso en empresas bien manejadas, los obstáculos y fracasos son inevitables. Pero los emprendedores exitosos planean para estas realidades en lugar de meter sus cabezas a la arena y esconderse.

Los consumidores quieren productos que importen

¿Por qué todos nos tragamos el cuento de Theranos durante tanto tiempo? Los periodistas de negocios y de tecnología comparten una parte de la culpa, pero también hay un bien social irresistible que debemos tomar de la narrativa de Theranos. Aunque Silicon Valley está plagado de empresas que prometen mejorar la lavandería, las reservaciones en restaurantes y montones de pequeñas “dificultades” de la vida cotidiana, Holmes ofreció un producto que podía mejorar genuinamente la vida de la gente y convertirse en un avance médico real. El producto era una mentira, claro, pero sigue demostrando el enorme interés de los consumidores por empresas que puedan resolver problemas reales.

La historia de Theranos fue, y sigue siendo, extrema y dramática. No nos sorprende que se vaya a adaptar el libro de Carreyrous para hacer un guion que estelarizará Jennifer Lawrence en el papel de Holmes. Pero aunque Theranos presente un caso de estudio particular sobre el fracaso empresarial, la historia tiene lecciones relevantes para emprendedores con ideas éticas y bien establecidas.

Keep Reading

More from Entrepreneur

Get heaping discounts to books you love delivered straight to your inbox. We’ll feature a different book each week and share exclusive deals you won’t find anywhere else.
Jumpstart Your Business. Entrepreneur Insider is your all-access pass to the skills, experts, and network you need to get your business off the ground—or take it to the next level.
Create your business plan in half the time with twice the impact using Entrepreneur's BIZ PLANNING PLUS powered by LivePlan. Try risk free for 60 days.

Latest on Entrepreneur