Cómo los 'perrhijos' pueden enseñar a sus papás a ser mejores humanos

El mundo está al revés. Hoy nos sentimos más felices y seguros con nuestras mascotas que con otras personas. ¿Qué nos pasó? ¿Qué nos dicen -y no escuchamos los perritos con sus ladridos?

Por
Este artículo apareció en la edición de Junio 2019 de la revista Entrepreneur Mexico. Suscríbete »

“Entre más conozco a la gente, más quiero a mi perro”, me dijo alguna vez un tío. No entendí por completo la frase hasta muchos años después.

Depositphotos.com

Hoy esta frase se ha llevado al extremo hasta el punto que las mascotas ya son parte central de las nuevas familias, ya sea una persona soltera o una pareja. En México, ocho de cada 10 personas tienen al menos una mascota, en especial perros (64%) y gatos (24%).

No es casual que cada vez surjan más emprendedores y negocios para atender este mercado creciente que valdrá 2,735 millones de dólares en 2022 en nuestro país, según Euromonitor.

Y hay de todo para atender a los animalitos: desde pasteles de cumpleaños hasta spas, hoteles de lujo y funerarias.

¿De dónde surge esta tendencia de cambiar el rol de nuestras mascotas de ser sólo acompañantes o guardianes a ser parte fundamental de la familia? Hay varias explicaciones de los expertos: una de ellas es que muchos millennials han retrasado o descartado la opción de ser padres.

Pero no sólo los millennials. En Facebook es común ver cómo una llamada de auxilio por un perro maltratado se hace viral de inmediato y genera enojo y protestas, mientras una denuncia de un niño secuestrado no tiene el mismo eco. ¿Por qué?

Me temo que la respuesta está en que hoy las mascotas representan lo mejor de los sentimientos humanos que poco a poco hemos perdido: la empatía, la compasión, la fidelidad, la solidaridad, el amor incondicional…

“Los animales no odian y se supone que somos mejores que ellos”, dijo alguna vez el rey del rock and roll Elvis Presley. Ojalá los papás puedan aprender de sus “perrhijos” cómo ser mejores seres humanos.

Ingresa Ahora