Aprende a utilizar enfoques contraintuitivos para solucionar problemas

Preocuparse de más es una pérdida de tiempo. Si tu inquietud no te lleva a una acción concreta, ese nivel "extra" de estrés no tiene sentido.
Aprende a utilizar enfoques contraintuitivos para solucionar problemas
Crédito: Anika Huizinga en Unsplash
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A todos se nos pueden presentar problemas que nos absorben hasta tal punto que se convierten en lo único que pensamos y muchas veces hasta tendemos a exagerar sus posibles consecuencias. Esto nos lleva caer en el error de implementar “métodos de defensa” que en ocasiones no resultan para nada efectivos. 

Creemos que  enfocarnos demasiado o pensar todo el día en esa situación va a hacer que se solucione. Y por alguna extraña razón, inconscientemente nuestro nivel de preocupación va creciendo de manera directamente proporcional al tamaño percibido del problema. 

Preocuparse de más es una pérdida de tiempo. Si tu inquietud no te lleva a una acción concreta, ese nivel “extra” de estrés no tiene sentido. Para encontrar una solución es importantes mirarlo desde diferentes ángulos o perspectivas.

Aquí te planteamos dos métodos que pueden sonar contra intuitivos, pero que funcionan bien:

1. Desenfocarse en lugar de enfocarse

El asunto con enfocarse demasiado en un problema, precisamente, porque esto se puede convertir en sí en otro problema. Una posibilidad es que nunca nos hayamos enfrentado a esta situación incomoda con anterioridad, por lo que es válido no tener ni idea sobre cómo afrontarla. 

Es por lo anterior que en ocasiones abordamos incorrectamente la problemática. Creemos que nos debemos encerrar en un cuarto a preocuparnos y a arrancarnos los pelos de nuestra cabeza hasta que logremos encontrar una solución específica. Y es ahí donde nos segamos, y nos obsesionamos con ciertos enfoques o con “caminos” específicos que, aunque no estén dando resultado, deducimos que son la única manera de resolverla. 

Aunque suena extraño una solución puede ser precisamente todo lo contrario: desenfoca en lugar de enfocar.  

Al darle tantas vuelta a lo mismo se nos olvida lo importante que resulta tener otras perspectivas, pedir otras opiniones, ayuda o buscar otros puntos de vista que nos den nuevos ángulos desde los cuales abordar el problema. Se nos olvida que a veces es igual de importante ‘desenfocar’ y tener un panorama más amplio desde el cual podamos observar la situación.

De ahí nace el concepto de ‘pivotes’. Muchas ideas de negocio y empresas han nacido gracias a que alguien se puso a pensar en cómo resolver un problema desde una perspectiva diferente.

Algunas empresas que están luchando por sobrevivir abordan sus problemas desde una perspectiva que nunca habían considerado, y terminan ‘pivoteando’ sus modelos de negocio hacia algo diferente, algo que eventualmente las puede salvar y llevar al camino del éxito.

Es hora de preguntarse:

¿En qué situación te has quedado estancado durante mucho tiempo tratando de resolver un problema de una forma específica, dejando a un lado opiniones o perspectivas alternas que pudiste haber considerado?

¿Qué aspectos de tu vida, de tu empresa o de tus proyectos están estancados o te están haciendo daño y aún no lo has aceptado? ¿En qué aspectos de tu vida te está dando miedo ´desenfocar’ para entender hacia donde debes ‘pivotear’?

2. Exagerarlo al máximo

Suena estúpido. ¿Si ya tengo un problema, por qué voy a querer inventar un escenario donde el problema es aún peor?

El punto es que muchas veces funcionamos mejor cuando estamos bajo presión. En estas situaciones, nos vemos forzados a prestar más atención a detalles que podríamos estar ignorando, y en los que puede residir la solución. 

Si exageramos el problema, a lo mejor empezaremos a hacer asociaciones y conexiones que no sé nos hubieran ocurrido sin la simulación de un escenario catastrófico. El hecho de tener que evitar una catástrofe nos hace idear recursos, personas y herramientas en las cuales no hubiéramos pensado.

Lo interesante de esta técnica es que no solamente podemos exagerar las posibles consecuencias negativas del problema, sino también el contexto, aquí van algunos ejemplos:

  • Tienes una reunión con un cliente japonés, y te sientes nervioso porque, aunque ya te explicaron cómo debería ser el protocolo, aún no te sientes preparado. ¿Qué pasaría si el cliente no fuera de Japón sino de Plutón? ¿Cómo te puedes preparar para hablar con alguien de alguna cultura con la que nunca has tratado?

  • Tienes tres días para entregar un proyecto de la universidad, y estás bloqueado sobre cómo terminar las últimas cinco páginas. ¿Qué pasaría si no tuvieras tres días sino tres horas? ¿Qué se te ocurre que puedes escribir para concluir con un párrafo contundente eso que estás queriendo decir en ese proyecto?

  • Tienes que recortar el 20% de tus gastos para poder pagar el alquiler del lugar donde estás viviendo, pero no sabes cómo hacerlo o qué gastos recortar. ¿Qué pasaría si ese recorte no fuera para pagar tu casa, sino para salvar tu vida? ¿Qué pasaría si tu vida dependiera de que ahorraras ese 20% mensual? ¿En qué aspectos podrías recortar los gastos para poder cumplir la meta?

Habiendo hecho esto vas a estar mejor preparado para afrontar la situación verdadera.

¿Cómo realizar estos procesos?

Asumiendo que ya tienes plenamente identificado el problema, y ya has intentado solucionarlo (sin éxito), el proceso contra intuitivo para encontrar nuevas soluciones consta de los siguientes pasos:  

  1. Acepta y “haz el duelo” de las soluciones que has tratado hasta el momento, pero que no han dado resultado.
  2. Deja de hacer lo que estás haciendo, y deja de intentar soluciones que no te han funcionado hasta el momento.
  3. Haz una lista de las soluciones que has intentado hasta el momento. A la derecha de cada elemento de la lista, anota una explicación de un renglón de por qué crees que no han funcionado. 
  4. Desenfoca. Responde estas preguntas: 
  • ¿Estoy viendo el panorama general y el contexto que rodea el problema, o me estoy sesgando a dejar por fuera otras variables que me pudieran dar una respuesta o me pudieran contextualizar sobre cómo entender mejor la situación? 
  • ¿Hay alguien que me podría ayudar a encontrar una mejor solución a este problema, y a la cual no he recurrido por pena, por pereza o porque me da vergüenza aceptar que no tengo idea de cómo resolver este problema?
  • ¿Hay alguna herramienta o algún recurso que pueda utilizar (así cueste dinero) para encontrarle una solución a este problema o para acelerar su solución

Los problemas son el combustible que mueven las máquinas de crear, es decir a los humaos. Los ‘creativos’ se convierten en creativos porque el mundo tiene millones de problemas pendientes por solucionar. Si estos no existieran, tampoco conoceríamos todas la invenciones y el mundo de hoy. 

Recuerda: Los problemas solo son tan incómodos como nosotros permitamos que sean, y a veces, las formas menos convencionales de afrontarlos son las que nos van a ayudar a sentirnos más cómodos al momento de encararlos.

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