Ellas querían dejar de desperdiciar comida así que crearon una plataforma que ya se usa en Reino Unido, Suiza, Nueva Zelanda, Los Angeles y México

OLIO es la plataforma que tiene como objetivo conectar a personas y negocios entre sí, para ofrecer alimentos y artículos de manera gratuita.
Ellas querían dejar de desperdiciar comida así que crearon una plataforma que ya se usa en Reino Unido, Suiza, Nueva Zelanda, Los Angeles y México
Crédito: Cortesía OLIO
7 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Es jueves por la mañana y la fruta que compraste el sábado pasado en el mercado están ya tan madura que tendrás que tirarlos para mañana si no consigues quien los consuma. Tal vez tuviste una reunión por la noche y se te quedó la mitad de la pasta que preparaste porque tres de tus invitados no pudieron llegar.

¿Vas a desayunar, comer y cenar emparedados para no tirar a la basura la mitad del paquete de pan que te sobra en la alacena?, ¿qué vas a hacer con esa lata de duraznos en almíbar que compraste para preparar una gelatina y que no pudiste hacer por falta de tiempo?

Es lo que le sucedía a Tessa Cook y Saasha Celestial-One creadoras de OLIO, una iniciativa desarrollada en Reino Unido que busca conectar a personas y negocios entre sí para ofrecer alimentos y artículos de manera gratuita, evitando su desperdicio.

En México se desperdician 20.4 millones de toneladas de alimento al año, según cifras del Banco Mundial (BM). El 34% de la producción de alimentos termina en la basura, es decir millones de porciones de comida que pudieron ser aprovechadas, adviere Mariana Jiménez, coordinadora de Relaciones Institucionales de Alimento para todos I.A.P.

En el mundo pasa algo similar: entre un tercio y una cuarta parte de los 4,000 millones de toneladas de comida que se producen anualmente son desaprovechadas.

Tessa Cook y Saasha Celestial-One creadoras de OLIO / Imagen: OLIO

El valor del trabajo

OLIO, esta app que busca terminar con el desperdicio de alimentos surgió a finales de 2015. ¿Cómo surgió la idea? Todo se remonta a la valoración del trabajo que aprendió Tessa cuando niña. Siendo hija de granjeros en Yorkshire, de pequeña creció ayudando a sus padres empacando heno, ordeñando vacas. Desde muy joven se dio cuenta del esfuerzo que implica producir los alimentos que consumimos.

Saasha Celestial-One, su socia proveniente de una familia hippy emprendedora de Iowa, Estados Unidos y fue criada con una fuerte apreciación por el planeta y también con escasos recursos. “Pasé mucho tiempo de mi niñez acompañando a mi madre en el rescate de cosas que otras personas desechaban –madera, plantas que el invernadero desechaba, latas de refresco de aluminio tiradas a la orilla de la playa–. Ella las revendía para tener un poco de dinero y aprendí que la basura de una persona es el tesoro de otra”, recuerda.

En diciembre de 2014 cuando Tessa hacía su mudanza de Suiza para regresar a Inglaterra enfrentó nuevamente la disyuntiva. “A pesar de nuestro mejor esfuerzo por comernos todo en el refrigerador, aún nos quedaban seis camotes, una coliflor entera y algunos botes de yogurt. Los de la mudanza me dijeron que toda la comida tenía que tirarse a la basura”, recuerda.

Tessa tomó a su bebé recién nacido y toda la comida y salió a encontrar a alguien con quién compartirla, pero la señora a quien pensaba regalarla no estaba en el lugar habitual. “Pensé en tocar la puerta a mis vecinos para preguntarles si lo querrían, pero el problema es que no sabía si estarían en casa o si les resultaría incómodo por que no los conocía demasiado. Me dije entonces, "¿cómo no existe una app donde pueda compartirla con alguien cerca de mí que sí la quierea?” Así nació la idea de OLIO.

Tessa y Saasha se conocieron en 2002 y desde entonces se hicieron amigas muy cercanas. “Cuando le conté a Saasha, sus ojos inmediatamente se abrieron y supimos en ese momento que teníamos que trabajar juntas para hacer realidad esta app”, recuerda.

La idea de desarrollar una plataforma en la que conectara a una comunidad no era tan absurda. Después de una investigación se percataron que en Reino Unido los hogares son responsables de la mitad de todo el desperdicio de comida y que una familia promedio desperdicia alrededor de 700 libras en comida al año.

La empresa nació con el apoyo de un inversionista: Simpleweb, una agencia de desarrollo, gracias a la que construyeron la primera versión. Luego de cinco meses, lanzaron la app en App Store el 9 de julio de 2015 y tres semanas después la versión para Google Play.

A la fecha OLIO ha sumado más de 900,000 descargas a nivel mundial y ha entregado más de 1.2 millones de alimentos. Hay comunidades en Reino Unido, Suiza, Nueva Zelanda, Los Angeles y en México.

En México, OLIO tiene ya más de 25,000 usuarios y ya sumó 11 establecimientos a su movimiento / Imagen: OLIO

Llegada a suelo azteca

En México el desperdicio de comida representa una pérdida de 684,000 millones de pesos al año, considerando los recursos energéticos, humanos y financieros invertidos tanto en la producción de los alimentos, como en su comercialización y su eventual proceso, cuando son tirados a la basura.

Carlos Verástegui, director asociado de Grupo Ache, una agencia creativa que opera en suelo mexicano, leía El País Semanal cuando encontró una nota que contaba de la existencia de esta plataforma para compartir la comida entre vecinos y evitar así su desperdicio. Entonces se propuso contactar a las emprendedoras y ponerla en marcha en suelo mexicano.

No se trata de una licencia ni una franquicia, ya que el fin que se busca es impactar a un mayor número de personas y contribuir al rescate de los alimentos. “Queremos contribuir a la disminución del desperdicio de comida en México y para ello, impulsamos este modelo que crea pequeñas comunidades de personas que comparten entre sí la comida. Creemos que estas prácticas pueden funcionar primero en la Ciudad de México, y lograr que poco a poco se vayan implementando en todo el país”, señaló Saasha.

Con el apoyo de Jesús Herrera, cofundador y CEO de Impact0, empresa que desarrolla soluciones sostenibles que incrementan la rentabilidad, transfieren conocimiento y neutralizan el impacto ambiental producido por eventos, museos y campañas publicitarias, tropicalizaron la plataforma y por fin en abril pasado la presentaron oficialmente.

La base de la confianza

OLIO funciona de manera gratuita y con base en la confianza que se establece entre los miembros de la comunidad, quienes otorgan una calificación a cada uno de los usuarios.

Ninguno de los alimentos se comercializa, ni se cobra ningún tipo de cuotas o porcentajes ya que no persigue un fin lucrativo. Sin embargo, en Reino Unido la plataforma sí cobra una cuota a los negocios locales por recoger y distribuir sus sobrantes al final del día.

Este es un modelo que se puso en marcha para hacer la empresa sustentable, explica Anne Charlotte Mornington, directora de Expansión Internacional y Desarrollo de Negocios de OLIO.

La empresa buscará consolidarse en los que resta del año en el país. Mientras tanto, Tessa recomienda a quien busque iniciar un nuevo negocio asegurarse de elegir con mucho cuidado a tu cofundador. “Esta será una relación increíblemente importante y poderosa, y te ayuda a apoyarte en las subidas y bajadas durante el viaje emprendedor”. Te invita a participar en este revolucionario cambio pues reitera “estoy firmemente convencida de que los grandes cambios provienen de las pequeñas acciones.”

Keep Reading

More from Entrepreneur

Get heaping discounts to books you love delivered straight to your inbox. We’ll feature a different book each week and share exclusive deals you won’t find anywhere else.
Jumpstart Your Business. Entrepreneur Insider is your all-access pass to the skills, experts, and network you need to get your business off the ground—or take it to the next level.
Are you paying too much for business insurance? Do you have critical gaps in your coverage? Trust Entrepreneur to help you find out.

Latest on Entrepreneur