El abogado mexicano que creó lápices hechos con periódico reciclado

Daniel Piceno es abogado de profesión pero decidió aventurarse con la creación de una marca de lápices ecológicos para sacarle vida al planeta.
El abogado mexicano que creó lápices hechos con periódico reciclado
Crédito: Vanessa Patiño López e Isaac Nácar

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Ecolapiz es una empresa mexicana que surgió en Guanajuato en el 2018, creada por Daniel Piceno, abogado litigante y asesor jurídico de profesión. Emprender en el giro ambiental fue una idea que nació cuando cursaba la preparatoria. Desde entonces se hizo consciente de la necesidad de mejorar la situación ecológica del mundo.

Daniel encontró una solución reciclando el papel para transformarlo en un lápiz artesanal y sostenible. “Creemos firmemente que a partir de nuestros lápices hechos con periódico reciclado podemos sacarle vida al planeta. Ecolapiz fue una de las empresas seleccionadas semifinalistas de nuestro Premio Entrepreneur 2018 powered by Facebook.

Estos lápices se venden en todo el país a través de su tienda en línea y con distribuidores autorizados en Guanajuato, Baja California, Estado de México y la Ciudad de México.  La colección de colores dedicada a la obra de Frida Kahlo fue hecha exclusivamente para la Casa Azul y sólo se vende dentro del museo. La experiencia de compra se complementa con una capacitación sobre la producción de papel reciclado. Su arma de venta es transmitir el concepto de la marca y creer en el poder del producto.

¿Por qué nos gusta?

La linea para el Museo Frida Kahlo es minuciosa y tiene tantos atributos que te maravillas. Para los que disfrutamos la obra de esta gran pintora mexicana, Ecolapiz nos obsequia uno de sus cuadros dentro de una caja (obviamente azul) pintada a mano. Cada lápiz tiene un fragmento de la pintura y al unirlos ordenadamente puedes ver la obra completa de “Viva la vida”, creada en 1954.

La lámina de colores es una combinación de carbón y arcilla premiumy por si fuera poco, al sacarles punta, desprenden aroma a sandía y sus residuos pueden ser compostables. Los niños se divertirán al usarlos en la escuela, y los ilustradores y diseñadores los amarán. 

En el proyecto se emplean personas con alguna discapacidad que ayudan en el proceso de fabricación. La colección es irrepetible: cada estuche cuenta con un certificado de autenticidad que está firmado por los artistas artesanos. Los distribuidores son asociaciones civiles que buscan implementar campañas de concientización en escuelas y centros culturales. Son productos artesanales y ecológicos con la misión de evitar la tala de árboles.

“Cuando la situación de un ecosistema se torna insostenible comienzan a surgir desequilibrios que tienen efectos permanentes en el planeta y, por lo tanto, en nuestras vidas.”  

Dirección de arte y Producción: Vanessa Patiño López. Fotografía: IsaacAalcalá Nácar.

 

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