Qué es un 'cuarto de ira' y cómo puedes ganar dinero con uno

Los cuartos de la ira llegan a México para insertarse en la industria del entretenimiento con una experiencia a través de la que los usuarios se liberan del estrés al romper cosas.
Qué es un 'cuarto de ira' y cómo puedes ganar dinero con uno
Crédito: Cortesía Break It

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Magazine Contributor
13 min read

This story appears in the November 2019 issue of Entrepreneur Mexico. Subscribe »

Si alguna vez te has sentido superado por el estrés, el enojo o la frustración cotidianas es momento de voltear hacia los cuartos de la ira, una nueva propuesta en el mundo del entretenimiento que algunos emprendedores están explorando en México. Esto luego de conocer su revuelo Europa, Asia y Estados Unidos.

Ese es el caso de Érika García y Siari Turner, dos emprendedoras que tras años de impartir diversas terapias en el campo del desarrollo humano abrieron Breake It. Se trata de un cuarto de la ira donde los usuarios viven una experiencia integral de entretenimiento y liberación de emociones a partir de la destrucción de objetos de forma controlada y segura.

“A partir de nuestros conocimientos en terapia Gestalt y meditación hicimos algunas modificaciones al concepto original, el cual dejaba a las personas con la adrenalina a tope. Fue así como diseñamos Breake It, un espacio donde la destrucción de objetos culmina con una experiencia de relajación que ayuda a bajar la adrenalina y a cerrar la sesión”, explica Siari Turner, socia fundadora de este nuevo espacio en la Ciudad de México.

A la fecha son menos de 10 los cuartos de la ira existentes en el país, pero a razón del estrés que vivimos en las grandes metrópolis y de la necesidad de esparcimiento, expresión y relajación la cifra podría crecer próximamente.

¿Y es que a quién no le atrae la idea de descargar su estrés de una tarde caótica de trabajo arrojando botellas o haciendo añicos un televisor, una computadora o un horno de microondas?

A muchos hombres y mujeres jóvenes sí, por eso te invitamos a explorar esta oportunidad de negocio en la que el trato personalizado y el buen servicio son dos elementos clave.

Segmentos de clientes

Los cuartos de la ira están dirigidos a mayores de 18 años, pero a decir de Siari Turner, de Breake It, las personas de entre 24 y 40 son las más asiduas. La mayoría acude para vivir la experiencia y divertirse, pero también hay quienes van para sacar el estrés o trabajar alguna emoción como enojo, ira o frustración.

La experiencia no se aconseja para personas con enfermedades cardíacas, presión alta, dolores de columna crónicos, trastornos mentales o epilepsia, personas que hayan sido sometidas a cirugías recientes; tampoco para embarazadas ni para quienes consumen drogas o ingieren ansiolíticos, añade la emprendedora.

El costo de la experiencia oscila entre 250 y 1,200 pesos, según el establecimiento, y poco a poco se inserta en una industria mexicana del entretenimiento que, a decir de Ventura Enterteinment genera una derrama anual de 530 millones de dólares y proporciona empleo a 3.5 millones de personas.

Propuesta de valor

Un cuarto de la ira es algo más que una opción de entretenimiento: es una atracción que para algunos es solo es diversión. Sin embargo, para otros puede significar un desfogue para el estrés cotidiano y algunas emociones nocivas.

Sus antecedentes datan de hace una década en Japón, donde surgieron como una salida a los altos niveles de estrés relacionados con el trabajo. Poco a poco, la experiencia evolucionó y migró hacia Asia y Europa hasta transformarse en lo que es hoy: un cuarto donde casi todo se vale: desde arrojar botellas de vidrio contra la pared, pegarle a un saco de box o destrozar todo tipo de objetos con mazos y bates.

Con esas acciones el usuario no solo se divierte, interactúa y dirige la intensidad de su propia actividad, sino que puede expresarse en un ambiente especialmente diseñado para garantizar su seguridad, monitoreado en tiempo real y con personal de apoyo para contener cualquier situación.

En este sentido vale la pena mencionar que si bien a la experiencia se le atribuyen cualidades liberadoras de estrés no deja de ser entretenimiento, por lo que no reemplaza a una terapia psicológica.

Canales de distribución

El servicio que ofrecen los cuartos de la ira se entrega in situ, previa reserva a través de la página web, de una fan page o de una línea telefónica.

Las páginas de estos establecimientos suelen tener detalles del servicio, paquetes, precios y recomendaciones generales. También tienen una sección de preguntas frecuentes, un calendario para reserva y algunas cuentan con carrito de compras.

La mayoría no pide adelanto, pero aludiendo a la práctica de otros proveedores de servicios en el mundo del entretenimiento, no está de más solicitar un anticipo de 20% o 30% sobre el valor de la experiencia para disminuir las cancelaciones de último minuto y la consecuente pérdida para el emprendedor.

¿Quieres innovar y atender otros mercados? Entonces busca otros canales de distribución, tal como hizo The Anger Room Monterrey, que apuesta por llevar su cuarto de la ira móvil a festivales musicales, eventos masivos, activaciones de marca o fiestas corporativas.

“Nos dimos cuenta de que los festivales de música son una buena oportunidad, así que pensamos en hacer una versión móvil de lo que ya veníamos haciendo en Anger Room. Diseñamos unas carpas con una estructura especial y una malla de protección para evitar que vuelen objetos. Tienen todo lo necesario para la seguridad de los usuarios. Hay dos medidas: de 3x3 y de 5x5 metros”, explica Eder Martínez, cofundador de ese espacio regiomontano.

Como puedes observar, hay diversas opciones para entregar el servicio. Analiza las ventajas de cada una y no pierdas de vista la posibilidad de llevarlo a más personas.

Relaciones con el cliente

Si quieres que tu cuarto de la ira se posicione entre los consumidores como una alternativa real de entretenimiento es importante que cuides al máximo el relacionamiento con ellos.

A nivel digital comienza por tener una página web actualizada y con la información necesaria para informar y ‘enamorar’ a los prospectos; incluye fotos, videos y una sección con recomendaciones o testimonios de los usuarios (asegúrate de tener por escrito su consentimiento para usar su imagen). Haz algo similar con las redes sociales.

En The Smash Club por ejemplo, siguen esta ruta porque para sus creadores -Luis Alayola y Daniel Becerra- es fundamental ‘evangelizar’ al consumidor.

“Hicimos un estudio de mercado y nos dimos cuenta de que era un concepto que llamaba la atención, pero que la gente no conocía; por eso nos enfocamos en la comunicación digital atendiendo dudas. Actualmente la gente ya empieza a conocernos y llega porque nos vio en redes o por recomendación”, explica Luis Alayola, cofundador de ese cuarto de la ira ubicado en Monterrey.

A la par de los esfuerzos a nivel digital, en el mundo real asegúrate de tener personal apasionado por el servicio, que sea capaz de responder a las dudas de los clientes y que domine todos los procesos de atención al cliente. ¡Tu negocio lo agradecerá!

Fuentes de ingreso

En este giro el principal ingreso proviene de la venta de experiencias a clientes finales, aunque también existe la posibilidad de que empresas, universidades, festivales musicales y marcas se sumen a la cartera.

El precio del servicio va de 299 a los 1,200 pesos o más, dependiendo de los objetos para romper.

En The Smash Club el combo Terminator II dura 30 minutos y tiene un costo de 599 pesos. Al cuarto pueden entrar hasta dos personas e incluye 10 objetos para romper y un aparato electrónico grande; mientras que en Break It el paquete básico cuesta 499 pesos con 15 botellas, un costal de box y sesión de relajación. El paquete más robusto asciende a 1,199 con 20 botellas, una televisión, costal de box y sesión de relax hasta para dos personas. La experiencia dura 90 minutos en total (45 minutos en el cuarto de ira e igual tiempo en el cuarto de relax).

Estos ingresos puedes potenciarlos con la venta de fotografías y video. Por ejemplo, puedes montar un ciclorama y hacer algunas tomas de los clientes previo al inicio de la experiencia y/o ofrecer el video de la experiencia completa. Ambos materiales puedes subirlos a una nube.

Recursos clave

Para poner en marcha un ‘cuarto de la ira’ se requiere un local con uso de suelo comercial de entre 60 a 80 metros cuadrados, en los que debe haber una zona para recepción/registro, una sala de estar, un baño, una pequeña bodega para guardar los objetos para destruir y, por supuesto, un ‘cuarto de la ira’ (de 30 metros cuadrados en promedio).

De manera opcional puedes habilitar una habitación para que los asistentes se rehidraten y se relajen y/o un espacio para una sesión de relajación (como hacen las emprendedoras de Break It).

El equipamiento depende de la zona. La recepción, por ejemplo, necesita un escritorio, dos sillas, dos computadoras y una impresora. El ‘cuarto de la ira’, por su parte, requiere material aislante de ruido para paredes, piso antiderrapante, un costal de box, tres mazos, tres bates y tres martillos de diferentes tamaños, mobiliario diverso para destruir (televisiones, botellas de vidrio, impresoras, teléfonos, etcétera), un equipo de sonido y uno de videovigilancia para monitoreo en tiempo real, así como varios sets de overoles, guantes y caretas de protección.

El personal a cargo consta de un coordinador general, una persona de staff, un contador (puede ser en outsourcing) y un psicoterapeuta corporal si es que optas por ofrecer una experiencia de relajación similar a lo que realiza Break It.

¿Qué hay con los insumos? Se obtienen vía centros de reciclaje, donaciones o intercambio con terceros. Principalmente se ocupan botellas de vidrio, loza y algunos aparatos electrónicos, como monitores de computadora, televisores, impresoras, etcétera.

En un cuarto de ira los precios del servicio van de 299 a 1,200 pesos o más, dependiendo de los objetos para romper / Imagen: Break It. 

Actividades clave

La operación de un cuarto de la ira exige diversos procesos para garantizar la seguridad de los usuarios y ofrecerles una experiencia agradable.

En Break It, por ejemplo, la aventura comienza con la firma de un documento que deslinda de responsabilidad a la empresa en caso de que algún participante sufra un percance asociado con la experiencia. Resuelto este tema, cada participante debe ataviarse con un overol industrial, una careta protectora, un casco y un par de guantes. El calzado debe ser cerrado con suela gruesa.

Una vez equipados, el staff conduce a los usuarios hacia el cuarto de la ira, donde previamente se encuentran montados los objetos a destruir. Ahí se les explican las reglas y cómo usar mazos, bates y martillos. También se les indica que en todo momento estarán monitoreados a través de un sistema de cámaras y cómo detener la experiencia.

Afuera, el staff de Breake It corre la música elegida por el cliente y monitorea la sesión, a la cual se puede entrar en solitario o en parejas. Cuando concluye, el participante entrega el equipo y es conducido a una habitación anexa –equipada con una camilla de masaje y una hamaca– para disfrutar de una experiencia de relajación a partir de movimientos corporales y aromaterapia que ayudan a bajar la tensión.

Cabe señalar que entre cada sesión el personal retira los desechos y verifica que no haya fragmentos que pudieran lesionar a futuros participantes. Posteriormente se clasifican para su posterior depósito en la basura o en centros de reciclaje. Se espera que en el futuro puedan ser reutilizados por artistas o por otras industrias.

Alianzas clave

Como en todo negocio, en un cuarto de la ira hay alianzas que pueden acelerar su desarrollo como es el caso de acuerdos con marcas afines a la experiencia. Por ejemplo firmas de mazos, martillos y de bebidas energizantes.

Otra opción es acercarte a universidades/corporativos y ofrecer descuentos/experiencias especiales para los alumnos/empleados; o si tu cuarto de la ira es móvil, buscar alianzas similares a las que realiza The Anger Room Monterrey con festivales de música.

¡Hay muchas opciones! Analiza en entorno y trabaja en un proyecto considerando que para buscar una alianza debes tener resultados previos, un objetivo y algo que ofrecer.

Estructura de costos

En la estructura de costos de un cuarto de la ira la renta del local, adaptación y equipamiento son los gastos más importantes.

El alquiler, por ejemplo, puede ir desde los 14,000 hasta 20,000 pesos. La adaptación puede requerir entre 30,000 y 50,000 pesos y el equipamiento del  es de alrededor de 100,000 pesos.

A esto hay que sumar el equipamiento de la recepción/sala de espera, así como el del cuarto de relajación, lo que puede sumar alrededor de 70,000 pesos.

Obviamente, hay que tener capital de trabajo para pagar los salarios de un encargado general (puede ser el emprendedor), una persona de staff, un contador (puede ser en outsourcing) y un terapeuta si es que tu modelo de negocio lo contempla.

Finalmente debes saber que el margen de utilidad oscila entre 40% y 50%, dependiendo de la administración.

¿Te interesa el giro? ¡Anímate a dar el paso! Investiga lo que se ofrece en otros países, desarrolla tu propio concepto y plásmalo en un plan de negocios. Te deseamos éxito. 

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