Economía circular, la oportunidad para emprender y salvar el planeta

Esta es la manera en que podemos lograr la supervivencia como seres humanos a la vez que rediseñamos la manera de desarrollar nuestras habilidades, productos y soluciones a un menor precio.
Economía circular, la oportunidad para emprender y salvar el planeta
Crédito: Depositphotos.com

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Uno de los temas más interesantes en el transcurso del año que terminó fue sido sin duda todo aquello que está enfocado en la supervivencia de nuestro planeta y nuestra responsabilidad en poner a salvo el lugar que nos da cabida.

Es evidente que la palabra sustentabilidad se repite cada vez más en el vocabulario de la economía y los negocios, pero cuando tratamos de ponerlo en práctica mucha de la teoría se nos escapa pues los paradigmas de las últimas décadas nos han llevado a idearios donde la innovación, la generación de productos, de empleos y de sustentabilidad económica no siempre ha sido una aliada de los recursos naturales de nuestro planeta.

La realidad es que hoy por hoy, el tema ambiental, la salud de este planeta que nos cuenta como los principales residentes de su haber y los problemas ecológicos que ponen en peligro nuestra propia subsistencia no dan tregua y es necesario cambiar un sinnúmero de paradigmas que venimos cargando ya como un peso muerto en la necesidad de verificar otras maneras de desarrollarnos como sociedad, como seres humanos, como especie.

Uno de los grandes logros al menos en el nivel de las ideas, el cual poco a poco va incluyéndose ya en los temas centrales del mundo de la economía y los negocios es la economía circular, y hemos decidido poner el tema sobre la mesa en estos primeros días del año para generar más que una discusión, una reflexión y sobre todo tomar la temperatura a esta práctica que poco a poco irá tomando un lugar central en los ámbitos económicos del mercado global sobre todo porque nuestra subsistencia nos lo demanda y porque si no somos capaces de comprender nuestra propia supervivencia en este planeta como tema central, no importará ninguno de los altos desarrollos que tenemos hoy como la especie más compleja que al parecer ha tocado este lugar que llamamos tierra.

Un poco de historia

El término sostenibilidad es utilizado ya desde el siglo XVIII en textos que promovían en ese momento la importancia de darle continuidad al negocio de la madera en función de su renovación y no sólo su extracción; esto con el fin de ser no sólo respetuosos con el medio ambiente sino también con las posibilidades de un negocio rentable pues al ser sustentable, podría ser mucho más productivo.

A partir de entonces y durante todo el siglo XIX y XX se considera que debe haber aproximadamente 300 definiciones de sustentabilidad sobre todo en el ámbito de la ecología cuyo central foco desde los años sesentas y hasta ahora ha sido la necesidad de observar que los recursos naturales de este mundo que habitamos no son eternos y tienen que ser usados responsablemente en favor de nuestra propia vida.

Así pues hemos llegado a este presente caótico en el cual la resiliencia de la tierra empieza a decrecer, y en la portada del Time tenemos a una niña que se esfuerza de manera casi obsesiva por hacernos entender que el planeta nos está cobrando el uso constante e indiscriminado de sus recursos y como quedó claro en las últimas negociaciones de París, a los países les importa el tema pero no lo suficiente  como para comprometerse demasiado en soluciones a largo plazo.

Desde esta trinchera nuestros esfuerzos al menos se decantan en mostrar no sólo como posible sino como necesaria lo que los investigadores socioeconómicos han llamado economía circular para que al tener en mente este concepto, nuestras ideas de emprendimiento, innovación y optimización se orienten hacia ese lugar pues no habrá otra manera de entender la economía presente y futura si no lo es en este tenor.

El término economía circular, ligado profundamente a aquel término de sustentabilidad, apareció en la décadas de 1970 enfocado en términos de la economía industrial y en la prevención de sus desperdicios, su importancia como generador de empleos locales, la necesidad de eficientar sus recursos y el cuestionamiento ya en aquel momento de lo que algunos autores llamaron la desmaterialización de la economía industrial.

En busca de la máxima utilidad

El concepto más nuevo y comprensible es propuesto por la Fundación Ellen MacArthur quien la ha descrito como la “economía industrial restaurativa y regenerativa en intención y diseño”, esto es, una economía capaz de mantener sus productos, materiales y componentes a su máxima utilidad y valor desde el momento mismo de ser diseñados. 

De esta manera podríamos decir que la Economía Circular es por definición, el sistema regenerador en el cual los recursos utilizados y sus desperdicios, emisiones, y energía utilizada son reducidas a su mínimo posible, mediante la desaceleración, el cierre y la minimización de los ciclos de materiales y energía. Esto puede sólo ser posible a través del diseño duradero, el mantenimiento, la reparación, el reuso, la remanufactura, el reacondicionamiento, y el reciclaje.

Toma el problema en tus manos

¿Hemos considerado estos puntos en nuestros ámbitos de innovación y de empresa o aún seguimos viviendo en el siglo XVIII sin considerar que estamos a capacidad aparentemente disminuida en nuestro mundo que muestra huellas palpables de nuestro paso por estos siglos de historia humana que aunque han sido los menos, sí han mostrado el impacto causado a nuestro entorno?

Como emprendedores debemos encontrar un problema que valga la pena resolver. Hemos desplegado bastante tinta en estos textos subrayando este proceso casi como un mantra que nos ayude a entender que siempre está a nuestro alcance la posibilidad de crecer, negociar, emplearnos y hacernos mejores productores de ideas y de soluciones rentables a través de observar aquello que se necesita a nuestro alrededor.

En el caso de la economía circular es evidente que existe un alto porcentaje de industrias y empresas que necesitan con urgencia soluciones circulares para sus negocios.

Tal vez en favor de ellos, pero sobre todo en favor de nosotros mismos y de este mundo que nos ha dado casa, es que sea tiempo de proponer soluciones innovadoras para la minimización de los ciclos de uso de los materiales ya existentes en las distintas industrias y por lo tanto al posible descenso de deshechos que producimos con nuestro producto y que tanto daño hacen a nuestra tierra.

La economía circular es una necesidad para la supervivencia del ser humano pero sobre todo es también, una gran oportunidad para diseñar desde ya, otra forma de desarrollar nuestras habilidades, nuestros productos, y nuestra soluciones. Esta situación presenta el escenario ideal para un emprendedor: Identificar un problema que valga la pena resolver, crear la solución, que exista gente que pague por ella y que el costo producir esa solución sea menor que el precio que este dispuesto a pagar el cliente.

Que los años venideros sean sustentables, llenos de oportunidades circulares; lo suficientemente responsables como para seguir generando ideas, innovaciones, creando empleos y cambiando vidas.

En Wadhwani Foundation tenemos la misión de crear los millones de empleos que el mundo necesita y desde nuestras iniciativas trabajamos para ser el catalizador que permita que el emprendimiento, la innovación y las habilidades del siglo XXI sean los motores de crecimiento de México y el mundo. Si eres estudiante interesado en emprender, empresario que quiere crecer en ventas o experto en algún tema estratégico y estas interesado en saber como emprender o crecer exponencialmente, escríbeme a latinoamerica@wfglobal.org y exploremos cual de nuestros programas e iniciativas te pueden ayudar o visita wfglobal.org/la para conocer sobre nuestra misión

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