Lo que aprendí al construir una empresa que vale mil millones de dólares

La percepción puede hacer toda la diferencia, como con muchas otras cosas de la vida.
Lo que aprendí al construir una empresa que vale mil millones de dólares
Crédito: DNY59 | Getty Images

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Entrepreneur Leadership Network Contributor
Founder and CEO, KnowBe4
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Estrés. El enemigo de la salud, la felicidad y la productividad. Por lo menos, eso es lo que suelen decirnos los periodistas, los consejeros e incluso los doctores. Y es difícil discutir con la evidencia; si nos vamos por los números, cada vez hay más consecuencias asociadas con el estrés como problemas del corazón, problemas mentales y una expectativa de vida menor.

Pero la forma en la que percibimos, interactuamos y le damos forma a las cosas que nos estresan puede hacer una gran diferencia. En otras palabras: el estrés es tanto una entrada como una salida. Es una respuesta. Es la razón por la que una persona ligeramente estresada no puede lidiar con el reto más sencillo mientras que muchos directivos y políticos pueden funcionar perfectamente con la responsabilidad masiva que tienen en sus hombros.

Para mí, aceptar que el estrés puede ser realmente útil fue tanto difícil como una lección valiosísima, y una que se sigue cocinando con el tiempo. Yo solía tener la tendencia de permitir que el estrés me pasara factura a través de los varios negocios consecutivos que emprendí.

Contratar, correr, conseguir dinero y delegar, todos son aspectos importantes y estresantes de manejar un negocio. Pero también son totalmente necesarios. Y entre nosotros, tratar de financiar mi segunda empresa con mis tarjetas de crédito hizo que mis niveles de estrés llegaran a la zona de “peligro”.

Luego llegó mi quinta aventura empresarial, KnowBe4, en la que soy el director actualmente, y algo hizo clic. Y esto tenía que pasar, era algo de vida o muerte mientras pasábamos a ser una de las empresas unicornio más nuevas en la industria de la seguridad informática. Si no hubiera descifrado cómo lidiar con los 360 grados de estrés del hiprecrecimiento que vivimos, no lo hubiéramos logrado. Y en retrospectiva, ahora me doy cuenta de que le debo ese éxito a un cambio en mi mentalidad.

El estrés es oportunidad

Las investigaciones demuestran que las personas que tienen claros los beneficios y consecuencias del estrés, son más capaces de canalizarlo para lograr sus objetivos. En un estudio, los investigadores le dijeron a un grupo de jóvenes adultos sobre los efectos físicos y mentales del estrés, y luego los pusieron a hacer un examen. Un segundo grupo recibió el mismo examen, pero en lugar de recibir una plática sobre el estrés, se les dijo que tenían que enfocarse en el examen independientemente de lo que sintieran. El grupo al que se le instruyó para aceptar y canalizar el estrés tuvo un mejor desempeño que el otro grupo.

Entonces, ¿sólo necesitamos estar conscientes para superar las situaciones estresantes? Creo que esto es la mitad del camino. La otra mitad es cómo reaccionamos ante esa consciencia. ¿El estrés nos pone a la defensiva o a la ofensiva? ¿Nos preocupa lo que podría pasar o nos hace esperar positivamente lo que ocurrirá?

Ya sea en la escuela, en los negocios, en las relaciones o en cualquier otro contexto, las cosas que nos estresan no se van a ir a ningún lado. Pero si cedemos ante la idea de estar estresados, entonces nos crea un autorretrato mental en el que estamos siendo atacados, es decir, vulnerables. Si en lugar de eso, elegimos ver los factores estresantes como retos individuales, problemas por solucionarse, entonces navegamos nuestras experiencias de vida de una forma más agradable.

Como fundador y CEO, ha habido muchas veces en las que me sentí abrumado física o mentalmente, pero gracias a este nuevo enfoque logré superar más obstáculos de los que me hubiera imaginado posibles. Creo que lo mismo puede funcionar para casi cualquier persona que lo quiera.

El vaso proverbial siempre está medio lleno y medio vacío, de nosotros depende en qué mitad queremos enfocarnos.

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