El secreto de Mark Wahlberg para ser más disciplinado

El mayor valor comercial de este actor y emprendedor es su propia diligencia.
El secreto de Mark Wahlberg para ser más disciplinado
Crédito: Riker Brothers

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Editor-in-Chief

This story appears in the March 2020 issue of Entrepreneur Mexico. Subscribe »

Los estrenos de Hollywood tienden a seguir un guión: muchísima cobertura mediática y todos los VIP de la industria haciendo fila para entrar al estreno privado para luego migrar a un lugar cercano para la fiesta. En 2010 yo era parte de esta escena, cuando se estrenó la película The Fighter de Mark Wahlberg. Todos vimos la cinta y luego nos fuimos a un hotel de moda en el que los elevadores nos llevarían al club del último piso… salvo que el lobby del hotel no estaba preparado para tenernos ahí a todos al mismo tiempo. Cientos de personas llenaron el lugar. Estábamos aplastados unos contra otros, hombro con hombro, mientras unos pequeños elevadores iban subiendo a pequeños grupos de personas hacia la fiesta. Nos llevó un buen rato. La gente estaba molesta.

De repente escuchamos a una persona gritar: “¡Abran paso!” decía. “¡Abran paso!”

Resultó que la voz pertenecía a un guardia de seguridad bastante alto que intentaba abrir camino entre la multitud, desde la parte posterior del lobby hacia el elevador que estaba al frente. Cuando llegó hasta adelante, le dio la espalda a la gente y gritó: “Por aquí, Sr. Wahlberg”.

Todos los que estábamos en el vestíbulo volteamos a ver a Mark Wahlberg parado en el fondo, sorprendido. Claramente no había pedido que hicieran eso. “¿Qué? No, no, no, por favor” dijo mientras nos indicaba a los demás que siguiéramos el curso que llevaban los elevadores. El camino que el guardia había abierto se disolvió. Y Wahlberg se quedó atrapado entre todos, y dicen que subió a la fiesta usando las escaleras.

Eso fue lo que pasó según lo recuerdo. Yo era un editor junior en otra revista, y me dejó bastante impresionado: Mark Wahlberg, la estrella de la película, el invitado de honor, el VIP entre VIPs, no quiso que lo trataran diferente. ¿Era un chico sencillo o simplemente preocupado por su imagen? Yo no lo conocía, así que no podía saberlo. Pero se me quedó grabada la idea como un modelo a seguir a la hora de manejar el éxito. Cuando tienes seguridad en ti mismo, no necesitas hacer alarde de tu posición.

El tiempo pasó. Tras haberle contado esta historia a muchos de mis amigos en la última década, ahora estoy sentado con Mark Wahlberg, en una entrevista para Entrepreneur. Así que claro que le cuento la historia. Quiero saber qué opina, cómo se convirtió en un hombre con modestia instintiva.

Pero a Wahlberg no le gusta filosofar. No recuerda la escena, pero entiende por qué lo hizo. “La simple idea de alguien abriendo camino y empujando a los demás suena molesta. Está todo bien… Todos vamos al mismo lugar”.

Imagen: Riker Brothers

Sin embargo, mientras yo le contaba la historia, él empezó a pensar en lo que estaba haciendo durante ese tiempo. Estaba grabando una película en Luisiana, así que había volado a Nueva York para la premier. Y mientras estaba ahí, seguramente había hablado con muchísima gente sobre la película. La fiesta era parte del trabajo, una de las muchas obligaciones que seguramente había tenido en el día. “Probablemente ya estaba cansado, de todo. Estaba haciendo lo que tenía que hacer para poder llegar a casa a ver a mi esposa y a mis hijos” dice.

Hacer lo que se tiene que hacer. Esto no siempre se le da natural a Wahlberg, como a muchos nos pasa. “Cuando era más joven, podía concentrarme en las cosas que me interesaban” dice, “pero no tenía ni el tiempo ni las ganas de concentrarme o de ser disciplinado de las cosas que no me interesaban”. Esos eran los días de Marky Mark, que por supuesto incluyeron muchos éxitos, sí, pero también muchas fiestas y una parada en la cárcel por agresión. “Me di cuenta de que tenía que ser disciplinado todo el tiempo, con todo… Y que eso me permitiría ser exitoso, o que por lo menos me daría más oportunidades de lograrlo”.

Esto es la base de lo que motiva a Wahlberg, tanto en ese lobby en 2010, como en todos los emprendimientos que tiene en 2020. Es un actor, claro está, pero también es cofundador de la cadena de hamburguesas Wahlburgers, con 38 ubicaciones en todo el mundo; de la productora Unrealistic Ideas; inversionista y consejero de la franquicia de estudios de fitness F45, y un en ascenso en la lista Franchise 500 de Entrepreneur; y está involucrado en muchos otros negocios. Todo basado en hacer las cosas aburridas igual que las divertidas, y de manejarlas ambas con el mismo rigor.

Entonces, la gran pregunta es: ¿cómo hace uno ese cambio? ¿Cómo pasar de enfocarte únicamente en lo que te importa para enfocarte en todo? La respuesta es: disciplina.

Hoy en día, la disciplina de Wahlberg es legendaria. Cuando se está preparando para un papel, todos sabemos que su día empieza con ejercicio a las 3:30 de la mañana. Y todo el día está trabajando o en casa, y rara vez en algún otro lugar. Cuando está en un set de grabación, crea una rutina que intercala llamados negocios con actuación, y prefiere nunca salirse de ella. (Por ejemplo, cuando platicamos, Wahlberg estaba en Londres filmando una película, así que para manejar la diferencia horaria, le pidió a uno de sus socios que se despertara a las 5 de la mañana para hablar). Es capaz de sacar películas de Hollywood súper exitosas a la vez que hace personalmente el scouting para las próximas ubicaciones de Wahlburgers. Es lo suficientemente atento al detalle que mientras está en el programa de Ellen DeGeneres, también puede discutir con exactitud sobre el tamaño de una concesionaria de autos que posee en Ohio.

¿Qué lo motiva? Las rutinas de ejercicio por la mañana tienen alguna clave, porque honestamente, ¿para qué levantarse tan temprano? ¿Es porque ama hacer ejercicio? La respuesta es que no.

“Mi parte favorita del ejercicio es cuando se acaba” dice. Lo mismo para las películas que hace. “Es decir, amo el proceso de estar actuando y que la cámara esté grabando, pero el tiempo que sobra y todo lo demás empieza a volverme loco después de un rato”.

Lo que ama es estar fit, y haber hecho una película. Así que se enfoca en el resultado del tiempo invertido, no en cada minuto que pasa. Y ha aprendido que puede hacer crecer ese resultado si se mantiene a raya. “Nunca es demasiado tarde para volver a empezar, lo entiendo, pero ¿no es más fácil mantenerse en forma que llegar a estar en esa forma? Entonces, ¿por qué dejarte ir? Si siempre estás trabajando, siempre estás listo”.

La constancia genera disciplina. O tal vez sea la disciplina la que genere constancia. De cualquier forma, una alimenta a la otra. 

Aunque el emprendimiento desafiará a ambas. 

Imagen: Riker Brothers

Cada emprendedor experimentado se enfrentará a sus propias habilidades. En el transcurso de construir un negocio, descubrirán para lo que son buenos… y para lo que creían que eran buenos, pero no lo fueron. Creerán que son buenos líderes, hasta que su cultura laboral les demuestre lo contrario. Creerán que son buenos construyendo negocios, hasta que las ganancias se detengan. Serán forzados a tomar decisiones sobre si siguen haciendo las cosas a su manera, aunque no tengan las herramientas para lograr los resultados que necesitan, o si hacen un cambio para enfocarse en sus fortalezas y se rodean con gente que los complemente.

Wahlberg ha experimentado esto en su transición de actor a emprendedor. “En todos los negocios en los que he estado, he empezado como novato” dice. “Y sigo aprendiendo conforme avanzo.” Su instinto es meterse en todo, en ocasiones a un nivel que no es útil. (Intenta buscar una ubicación para tu restaurante siendo Mark Wahlberg, no pasará mucho tiempo antes de que alguien te pida una foto). Así que en cada caso sigue intentando descifrar para lo que es bueno y para lo que no.

“Por ejemplo, no voy a discutir con mi hermano Paul sobre cómo hace una salsa específica para el restaurante” dice. (Paul Wahlberg es el chef de la familia y es copropietario de las Wahlburgers). “Pero tal vez hablemos si los costos de los ingredientes se convierten en un problema”.

Wahlberg tiene otra forma de resolver estos problemas: no entra a una relación si no entiende su papel. “Si no creo que hay un valor real que yo pueda aportar, lo más probable es que no me involucre” dice. Quiere saber desde el inicio si será útil, o si no.

Esa es la historia de cómo terminó involucrado en la franquicia de fitness F45, algo que tomó más tiempo del que Rob Deutsch, fundador y CEO de F45, hubiera querido.

F45 es una franquicia de estudios de fitness que empezó en Australia en 2013 y se ha hecho muy popular gracias a sus entrenamientos de alta intensidad en solo 45 minutos. Rápidamente se expandió en Australia y Nueva Zelanda. Pero cuando en 2015 quisieron expandirse a Estados Unidos, sabían que necesitaban un socio que los ayudara a ser conocidos. “Obviamente tiene que ser alguien que viva y respire salud y fitness” dice Deutsch.

Deutsch conocía a alguien que conocía a Wahlberg, y se lo mencionaron como una posibilidad. Así que Deutsch intentó enviarle un mensaje al actor.

No hubo respuesta.

“No me interesaba mucho” admite ahora Wahlberg. La gente siempre le está pidiendo cosas, así que mantiene la guardia alta. Pero con el tiempo empezó a escuchar más sobre F45, y no sólo de la gente de Deutsch, sino de amigos y contactos en el mundo del fitness. “Así que dije, ¿sabes qué? Déjame ir a ver de qué se trata” dice Wahlberg.

Hay un estudio a unos kilómetros de sus casa, así que llegó sin anunciarse y tomó una clase. La disfrutó, y dice que francamente cree haberla disfrutado más porque fue por su cuenta, y no con la invitación que le habían hecho. Después de eso, fue a las oficinas centrales de F45 en Los Ángeles y a partir de ahí empezaron las negociaciones.

Imagen: Riker Brothers

Wahlberg recuerda que la gente de F45 quería que él firmara un trato como promotor. (“No estábamos muy seguros de cómo iba a funcionar” dice Deutsch). Pero tras haber sido muy diligente, Wahlberg quería algo más. Pensó que esta era el tipo de empresa a la que sabía cómo ayudar. “Dije, ‘Bueno, estaría mucho más interesado en armar un grupo y traer gente que le aportara un valor real al negocio’” dice.

Se creó un plan de inversiones. El equipo de Wahlberg aportó su ayuda para todo, desde marketing hasta bienes raíces, y el mismo Wahlberg ha sido un promotor activo de la marca, sobre todo en Instagram donde sube videos de sus rutinas.

A Deutsch le han fascinado los resultados. Para septiembre de 2019, F45 había abierto más de 1,000 estudios y se ganó un espacio en la lista anual Franchise 500 de Entrepreneur. Pero sobre todo, Deutsh está impresionado con lo accesible que ha sido Wahglberg. “Cada vez que le hablo, cada vez que necesito algo o que sólo quiero platicar, siempre tiene tiempo” dice Deutsch. “Eso es algo que me impresiona de una persona que siempre está ocupada. Creo que tiene que ver con el hecho de que, si realmente quieres algo en tu vida, siempre le vas a hacer tiempo”.

Para Wahlberg, esto es diseñado. Es el resultado de toda esa diligencia y de los años invertidos redefiniendo su concentración. Dice que cuando era más joven, “cuando algo no salía como yo quería, me daba cuenta de que era porque no me había esforzado y no le había dedicado el suficiente tiempo”. Si aprendes bien esa lección, se queda para siempre y él éxito es algo que se refuerza. “Y ahora, incluso con todas las cosas que tengo, sigo sintiendo que tengo tiempo para más cosas” dice.

Ese es el milagro de la disciplina: si eres estricto, te creas libertad.

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