Señales reveladoras de que NO deberías estar levantando capital de riesgo

La mayoría de los emprendedores creen que necesitan fondos de capital de riesgo para empezar un negocio, pero la verdad puede ser que no.
Señales reveladoras de que NO deberías estar levantando capital de riesgo
Crédito: Jp Valery vía Unsplash

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Entrepreneur Leadership Network Writer
CMO of Myia Health
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Parado afuera de las oficinas de Mercy Virtual en St. Louis, un día inusualmente frío, estaba al teléfono con dos fundadores que me estaban platicando sobre una nueva startup de blockchain. Tenían unos cuantos clientes y un poco de tracción temprana, pero nada que indicara que había un nicho en el mercado. Aún así, habían levantado $3.5 millones de dólares de inversionistas en crypto en su oferta inicial para hacer crecer el equipo y desarrollar el producto. Impresionantemente, los $3.5 millones que habían conseguido eran no diluyentes, es decir, no tenían que otorgar capital de su negocio de la misma forma que hubieran tenido que hacerlo a través del capital de riesgo tradicional.

“Estamos planeando levantar capital de riesgo tradicional porque es un gran momento para hacerlo” dijo uno de los fundadores. “Nuestros amigos han conseguido valoraciones de $45 y $50 millones en Memorandums of Understanding (MOUs), y ahí está el dinero”.

“Sí, OK, entiendo eso. Es una buena estrategia” respondí. “¿Pero realmente necesitas ese dinero para hacer crecer la empresa? ¿Para qué te sirve?”

“Si está ahí, tomémoslo” era el pensamiento de los fundadores.

Esta anécdota ejemplifica cómo, durante la última década, los inversionistas de riesgo han puesto más de $500 mil millones de dólares en startups, y que los programas de aceleración han proliferado conforme los emprendedores han empezado a aprovechar el mercado de capital saludable. Si querías iniciar una startup, muchos fundadores creían que el primer paso era levantar capital de riesgo. Desafortunadamente, la data no respalda esta suposición. Sólo el uno por ciento de los emprendedores puede conseguir algún tipo de capital de riesgo. E incluso más desconcertante es saber que, de los que sí lo consiguen, sólo 42 por ciento pueden conseguir financiamiento Serie A.

Puesto de manera simple: no necesitas levantar capital de riesgo para construir un gran negocio. De hecho, ahora muchos emprendedores se están evitando estas inversiones por la presión que pone sobre los fundadores y los problemas que se centran en la dilución de la propiedad.

Afortunadamente, hay señales claras que te indican las cosas. La principal es hacerte la pregunta de si el tipo de negocio que estás construyendo puede ser “respaldado por capitales de riesgo” o no. Segundo, deberías preguntarte: El hecho de que el capital esté disponible, ¿significa que el negocio lo necesita? Y tercero, deberías intentar entender cuánta dilución de la propiedad y control estás dispuesto a aceptar.

¿Tu negocio puede ser “respaldado por capitales de riesgo”?

Hace poco estaba sentado con un amigo mío que está empezando una aplicación móvil para gente que quiere pasar tiempo con perros de otras personas. No, no estoy bromeando. Y este fundador estaba teniendo problemas para levantar capital. Le dije que el mercado era muy pequeño y que si expandía su concepto para incluir el mercado de servicios y alimento para mascotas, podría transformar su negocio en algo que pudiera ser respaldado por capitales de riesgo.

Lo que este emprendedor no podía diferenciar era un negocio “respaldable por capitales de riesgo” de un negocio “de estilo de vida”. El primero es una empresa cuyo modelo de negocio y tecnología tienen el potencial de generar retornos sustanciosos, por lo general del 100 veces o más sobre el valor inicial de la inversión, y mil millones más de valuación. Por el otro lado, un negocio de estilo de vida es una empresa cuyo negocio puede ser exitoso, incluso altamente redituable, pero no tiene la oportunidad de escalar en el mercado hasta una posición dominante. Esto puede deberse tanto al tamaño general del mercado, o a que el crecimiento dependa de agregar más miembros al equipo en lugar de a la automatización de procesos.

Muchos emprendedores que van empezando fracasan identificando las importantes diferencias entre estos dos tipos de negocios. Que a un emprendedor le apasione un mercado, una idea o un producto en particular no significa que automáticamente será un negocio que merezca una inversión de riesgo. Los fundadores necesitan preguntarse la oportunidad que existe para escalar, las dinámicas del mercado, las oportunidades para adquirir clientes, y su capacidad para generar lugares de impacto a través de networking para saber si su negocio es respaldable o si pertenece a la categoría de estilo de vida. Y si estás construyendo un “negocio de estilo de vida” que te apasiona, ¡hazlo! El hecho de que no vaya a levantar capital de riesgo no significa que sea una mala idea.

El hecho de que esté ahí no significa que tengas que tomarlo

Regresemos a la conversación de la que hablaba al inicio del artículo. En repetidas ocasiones, los fundadores dijeron que estaban levantando el capital “porque podían”. Sin embargo, nunca dijeron cómo distribuirían ese capital. Pensaron que debían tomarlo “porque ahí estaba”.

Para los emprendedores que son buenos levantando capital, esta es una mala trampa en la que pueden caer. Los inversionistas inteligentes buscan un plan de acción claro para los procedimientos, contrataciones, ventas e inversiones. Los mejores inversionistas quieren entender la forma en la que el capital que se levante hoy será aplicado para asegurar la capacidad que tendrá negocio para levantar capital el día de mañana. El simple hecho de levantarlo “porque puedes” no es suficiente. Los emprendedores necesitan un plan de acción para desplegar el capital después de haberlo conseguido.

Entiende la dilución antes de pedir dinero

A la hora de levantar capital, muchos emprendedores subestiman la cantidad de dilución que enfrentarán a la hora de integrar inversionistas externos a su mesa directiva. Puesto a modo groso, la dilución es el porcentaje de propiedad que ofreces a cambio de capital. Por lo general, los inversionistas hacen una fuerte negociación aquí, ya que su objetivo es entrar a la empresa con la valoración variable más baja. Esto suele resultar en un alto nivel de dilución para el equipo original que empezó el negocio. Si eres un fundador preocupado por la dilución o no estás cómodo con el nivel de propiedad que vas a entregar, deberías pensártelo dos veces antes de levantar capital de riesgo tradicional.

Hay otras formas de financiamiento disponibles. Puedes conseguir dinero de amigos o familiares. Si tienes algo de ganancias, puedes pedir un préstamo, o usar una tarjeta de crédito convencional. No tienes que aceptar la dilución que no te gusta sólo porque quieres capital.

A la hora de empezar un negocio, los emprendedores deberían entender los indicadores que demuestran que no deberían levantar capital de riesgo. Entre estos, es fundamental entender la diferencia entre un negocio que puede ser respaldado por capital de riesgo y un negocio de estilo de vida, y no tomar el capital únicamente “porque está ahí”, entendiendo la dilución que viene con las inversiones externas.

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