¡Lidia con el bullying digital! Aquí 5 formas para lograrlo

Tips para pelear de una autora y emprendedora exitosa.
¡Lidia con el bullying digital! Aquí 5 formas para lograrlo
Crédito: fizkes | Getty Images

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Entrepreneur Leadership Network Contributor
Millennial Entrepreneur, Fashion Influencer, Activist
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Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Las redes sociales han revolucionado el mundo. Le han dado voz al que no tenía, una plataforma para los que no tenían representación y una comunidad para los que se sentían aislados. Pero hay un lado negativo en este mágico mundo, y una parte importante de este lado tiene que ver con la señalización de los cuerpos, o el body shaming como se le conoce en inglés.

La naturaleza inclusiva y accesible de las redes sociales es su mayor atractivo, pero en algunos casos, también es su defecto más grande, ya que ofrece a los usuarios que generalmente se esconden bajo el manto del anonimato la oportunidad de perseguir, hostigar, ridiculizar y acosar a las personas durante todo el día con comentarios vergonzosos en cada publicación y actualización.

Como alguien que vive bajo los reflectores, he experimentado de primera mano lo intrusivo y molesto que puede ser el bullying. Bajo la mirada de alguien, siempre serás demasiado gordo o demasiado delgado, demasiado alto o demasiado bajito. O van a criticar tu color de piel, la ropa que usas, tu cabello, tu maquillaje, la forma en la que caminas y las opiniones que expresas. En resumen, cualquier cosa que te debilite y haga que te cuestiones, lo que a su vez puede provocar graves repercusiones, como depresión y trastornos alimentarios.

Hace algunos años, después de la publicación de mi primera novela, experimenté lo aterrador que puede ser que un fan se convierta en un acosador real, alguien que no sólo escribe de ti, sino que además te sigue obsesivamente en eventos de la vida real. Fue una experiencia terrible, pero aprendí de ella y me hizo más fuerte.

Para mi, el verdadero poder de las redes sociales tiene que ver con compartir vibras positivas y ayudar a otros. Para lograrlo, me encanta compartir contigo algunos pasos que puedes dar para manejar el body shaming y mandar a esos troles de regreso a sus cuevas.

Conoce a tu enemigo

El body shaming no siempre es tan descarado, no es que alguien te diga “gorda” o “fea”, sino que puede ser increíblemente sutil, y puede incluso venir de un amigo, pero te garantizo que se te mete bajo la piel de millones de formas diferentes. Por ejemplo, puede que alguien te diga algo entrelíneas como “Nunca vas a conseguir un novio si te ves así” o “¿De verdad te vas a comer eso?” Puede que esos comentarios no quieran lastimarte, pero créeme, tienen un sólo propósito: hacerte sentir mal contigo mismo. Yo tengo cero tolerancia ante el body shaming y soy de las que cree que si no tienes algo bueno que decir, no deberías decir nada. Hacer una curación de tus redes sociales puede ser un buen lugar para empezar. Elimina a las personas, incluso si son tus amigos cercanos, que apoyen de manera directa o indirecta a esta cultura.

No alimentes a los troles

A nadie le gusta que lo ignoren, así que ésta suele ser la mejor forma de manejar a los que intentan hacerte sentir mal con tu cuerpo: hacer como que no existen. En otras palabras, no alimentes a los troles. Los acosadores sólo molestan para generar una respuesta, algo que valide su arraigada negatividad y que les demuestre que te han afectado de alguna forma. Si optas por tratarlos tan inconsecuentemente que ni siquiera merezca una respuesta, lo más probable es que te dejen en paz y se vayan a molestar a alguien más.

Ten un plan de batalla

Si ignorarlos no funciona, es momento de actuar. En este tipo de situaciones, no vale la pena enojarte y actuar impulsivamente porque eso es justo lo que quieren. Mejor reacciona de forma fríamente calculada. Ensaya exactamente lo que quieres decirles y la razón por la que les vas a contestar, nunca te rebajes a su nivel. Puede que te den ganas de responder groseramente cuando alguien te ataca, pero te sentirás mucho mejor contigo mismo a largo plazo si no lo haces. Recuerda que la opinión que tengas de ti mismo no debería depender de lo que los demás opinen.

Se proactivo y positivo

Hacerte sentir mal con tu cuerpo solo funciona si los que te dicen cosas saben que te sientes inseguro. Demuéstrales que no es así. Si alguien critica tu peso, ¿por qué no subir otra foto que diga ‘Feliz con mi cuerpo’ o ‘Viviendo bajo mis propias reglas’? Es tu cuerpo, así que ¡aduéñatelo! No permitas que los troles dicten las reglas de tu felicidad.

Aprende a amarte

Para cerrar y siendo lo más importante: aprende a amar cada aspecto de ti mismo, con todo y los defectos, sobre todo si vas a tener que lidiar con la horrible cara del body shaming. Todos y cada uno de nosotros somos hermosos, y nadie tiene derecho a decirnos lo contrario. Cuando alguien ataca tu cuerpo, dice más de esa persona que de ti, ellos son los que tienen problemas e inseguridades, y sólo están tratando de compensarlo haciéndote sentir mal a ti mismo. ¡No se los permitas!

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