Ella creó una app para que la gente obtenga dinero extra sacando provecho a todas sus habilidades

Tinkerlink es un marketplace que ayuda a buscar y generar empleo dentro de un segmento no bancarizado y a conectar a personas recomendadas por un conocido.
Ella creó una app para que la gente obtenga dinero extra sacando provecho a todas sus habilidades
Crédito: Isaac Alcalá

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Diana Daniels comenzó a trabajar en el extranjero en 1999, en corporativos de telecomunicaciones de México, Estados Unidos y Latinoamérica. Esto le dio la sensibilidad de conocer el mercado migrante, saber para qué usaban el dinero, sus tarjetas telefónicas, de débito y de dónde a dónde se comunicaban. 

En 2012 decidió emprender y fundó su propia empresa de telecomunicaciones, Cronos Group, que ofrece servicios B2B (entre operadores) y que hoy factura más de 40 millones de pesos al año. Desde hace un par de años, Diana sentía una gran inquietud por llegar al usuario final con un negocio B2C que atendiera las necesidades del mercado migrante. 

Así que en 2016 decidió crear una segunda empresa que en un principio sería un marketplace para conectar a expertos con usuarios que necesitaran un servicio. Sin embargo, mientras terminaba de definir su producto, su abuela, que vivía en Ciudad de México, sufrió una embolia y no había familiar cercano que pudiera ayudarla a sobrellevar la enfermedad, pues ella vivía en Barcelona, su mamá en Pachuca y tenía otras hermanas en otros estados de la República. 

Su primer reto fue encontrar a distancia a la persona adecuada para que cuidara a su abuela, lo que resolvió por una recomendación. El segundo reto fue ingeniárselas para pagarle, porque esta persona no estaba bancarizada. Este suceso le ayudó a terminar de perfilar aún más TinkerLink, un marketplace que genera conexiones entre expertos recomendados por alguien que ya conoces. 

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El primer tropiezo

Diana escaló los peldaños del mundo corporativo desde muy joven, acostumbrada a una forma de trabajo en la que hay estructuras que te respaldan. Cuando decidió emprender se topó con que no tenía a su servicio todos los recursos con los que cuenta una gran empresa. “Te vuelves el departamento de recursos humanos, administración y mercadotecnia.”

Así que su primer intento de lanzar la aplicación en 2016 falló, porque los programadores que había contratado, recién egresados, no tenían los conocimientos necesarios, y después contrató un servicio de ingenieros de India. “Cuando salimos, la aplicación se caía porque había cinco personas conectadas”, cuenta. 

Diana tuvo que esperar un año y rehacer la aplicación. Fue entonces cuando ocurrió lo de su abuela, suceso que le permitió dimensionar dos cosas importantes: la primera, la importancia que tienen hoy los círculos de confianza a la hora en que una persona decide a quién contratar para solucionar sus problemas, y la segunda, que todos tenemos diferentes habilidades que se pueden rentabilizar.

“La realidad es que a la gente no le alcanza su salario para llegar a fin de mes y necesita tener otro ingreso. Un ingeniero en sistemas puede ofrecer instalar el internet en tu casa, o bien limpiar tu computadora y también dar alguna capacitación, mientras que un ama de casa puede requerir para una fiesta: banquetero, fotógrafo, cupcakes, mesas, sillas y un payaso. Tal vez algunos de estos pueden ofrecer y rentabilizar sus habilidades, y con el tiempo se dedican a lo que son buenos. Yo creo que el futuro del trabajo será en el que podremos recibir diferentes ingresos de diferentes fuentes”, comparte.

La emprendedora contrató gente con mayor experiencia, que costaba más cara, pero que le ayudó a sacar un producto de gran calidad. TinkerLink comenzó a operar en 2018 en Monterrey, y de forma orgánica se extendió a la Ciudad de México. “Para nosotros, el tema de confianza es clave, pues queremos que tanto los expertos como los que buscan un servicio usen la plataforma porque quieren seguridad, velocidad y confianza.” 

Inclusión financiera

Hoy, TinkerLink tiene 95,000 usuarios y ha concretado más de 20,000 matches. Para todos, el servicio es gratuito y no hay comisiones. El usuario descarga la aplicación en su teléfono, y entonces puede conectar a sus contactos para que verifiquen que es él y lo recomienden. Tanto ofertantes como demandantes de servicios pueden crear anuncios.

Aunque esta startup se encuentra en el proceso de adquisición de usuarios, su modelo de negocio está pensado para basarse en tres fuentes de ingresos. La primera, con una wallet que les permitirá cobrar una comisión por tasa de transacción. “No queremos ser el Uber de los servicios o cobrar comisiones por ayudar a las empresas a conseguir talento; preferimos hacerlo a través de inclusión financiera.” 

El público objetivo de TinkerLink son esos seis de cada 10 mexicanos que trabajan en la economía informal, de los cuales 70% no tiene acceso a servicios financiero. “No se trata sólo de ayudarles a encontrar empleo, sino que queremos que tengan más ingresos y los usen de forma más eficiente.”

La segunda fuente de ingresos es para que las marcas puedan ofrecer sus servicios dentro de la aplicación y wallet. Y la tercera es un modelo freemium que ofrecerá diferentes tipos de acceso a los usuarios.

Además de esto, la emprendedora lanzó el programa de Tinkerlink Academy en el que ayuda a que la gente adquiera habilidades extras a las que tiene para que pueda ofrecer un mejor servicio o conseguir mejores trabajos. Se trata de ofrecer cursos en línea.

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Coopetencia

En el mundo de las aplicaciones móviles existen muchas enfocadas en encontrar talento o unir a quienes ofrecen sus servicios con los que necesitan resolver un problema. Sobre la competencia, Diana asevera que “hay tanto mercado que todos cabemos”. 

Su formación en telecomunicaciones le enseñó a creer en la ‘coopetencia’. “Vengo de un sector donde todos ofrecíamos los mismos servicios, pero nos ayudábamos, nos comprábamos entre nosotros, porque si colaboras haces crecer el mercado. Estamos abiertos a trabajar con otras aplicaciones”, asegura.

Aun así, la emprendedora sabe que en TinkerLink, a diferencia de otras aplicaciones, los usuarios pueden promover sus habilidades y generar competitividad con base en la recomendación de la calidad de su trabajo. “Nuestro objetivo es democratizar la prosperidad con trabajo digno y con base en una reputación digital; por eso no le ponemos rango de precio sobre lo que pueden cobrar, para no abaratar el mercado.”

Esta startup se encuentra en etapa de generar mayor tracción, en busca de un partner estratégico para sacar su wallet y con la visión de crecer exponencialmente hacia Estados Unidos y Latinoamérica en 2020.

Diana es una idealista y dice, con emoción: “Es increíble la oportunidad que le damos a las personas de convertirse en empleadores, y de que otros vendan sus habilidades y les ayudemos a cumplir sus sueños.”

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