Ella es Leydy Pech, la mujer maya que detuvo a Monsanto y ganó el 'Nobel del ambiente'

Esta mujer maya de Campeche es apicultora y defensora de los derechos indígenas y de las abejas meliponas.
Ella es Leydy Pech, la mujer maya que detuvo a Monsanto y ganó el 'Nobel del ambiente'
Crédito: Depositphotos.com

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Leydy Pech, apicultora indígena maya, encabezó una coalición que detuvo la siembra de soja modificada genéticamente por Monsanto en siete estados del país. Por su defensa por el medio ambiente y la autonomía de los pueblos originarios y la miel ganó el “Nobel” del medio ambiente: 2020 Goldman Prize Recipient North America.

Laydy Pech con el Goldman Prize Recipient North America / Imagen: Vía México Desconocido

¿Quién es Leydy Pech?

Por las venas de Leydy Pech, de 55 años, corre sangre maya y su amor por la miel y la defensa de su tierra es el motor de sus días. Aprendió a cuidar la tierra como un legado ancestral y su postura de defensa a la autonomía de los pueblos originarios ha logrado que se frenen proyectos que contaminan a la tierra y matan a las abejas.

Claro, hay vericuetos jurídicos que aún no están del todo esclarecidos, así que su labor como activista sigue.

En el comunicado donde informan sobre el premio afirman:

Pech ha centrado su práctica apícola en las abejas meliponas (Melipona beecheii). También es promotora del desarrollo sostenible de las comunidades rurales mayas como miembro de Koolel-Kab / Muuchkambal, una cooperativa de agricultura orgánica y agroforestería compuesta únicamente por mujeres mayas.

Una entrevista que le realizaron en el marco de un documental que fue presentado en meses recientes en el festival de cine independiente Ambulante, da cuenta de su trabajo y su misión. 

Para estas mujeres mayas la miel es mucho más que sustento, es identidad. Algunos datos pueden poner en perspectiva este hecho:

La contaminación por la siembra de soja genéticamente modificada

En 2000 Monsanto comenzó a cultivar parcelas experimentales de soja genéticamente modificada (GM) en México. En 2010 y 2011, el gobierno elevó estos proyectos a “proyectos piloto”.


Leydy Pech Martín está rodeda de la flor de tajonal / Imagen: Vía México Desconocido 

La soja transgénica utilizada por Monsanto (ahora propiedad de Bayer) se conoce como “Roundup Ready”, una referencia a la tolerancia genética programada de la planta a altas dosis del herbicida Roundup (también un producto de Monsanto). El ingrediente principal de Roundup es el glifosato, un probable carcinógeno que también está relacionado con abortos espontáneos y defectos de nacimiento.

En 2012, sin consultar a las comunidades locales mayas, el gobierno mexicano otorgó permisos a Monsanto para plantar soja transgénica en los siguientes siete estados:

  • Campeche
  • Chiapas
  • Quintana Roo
  • San Luis Potosí
  • Tamaulipas
  • Veracruz
  • Yucatán

Pronto se hizo evidente que los cultivos transgénicos estaban contaminando la miel local en Campeche, amenazando el suministro de alimentos, el medio ambiente y los medios de vida de las comunidades mayas.

Leydy Pech en las ruinas de Campeche / Imagen: Vía México Desconocido

La movilización que encabezó Pech

En junio de 2012, Pech reunió a apicultores, ONG y ambientalistas en una coalición conocida como Sin Transgenicos (Sin OGM). Lideró al grupo en la presentación de una demanda contra el gobierno mexicano para detener la siembra de soja transgénica.

Su caso se basó en el hecho de que ni el gobierno ni Monsanto consultaron a las comunidades indígenas antes de aprobar los permisos, en violación de la Constitución mexicana y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

Koolel-Kaab “mujeres que trabajan con abejas” es un grupo de señoras del poblado de Ich Ek / Imagen: Vía México Desconocido. 

Pech se acercó a las instituciones académicas para obtener ayuda para documentar los impactos del cultivo de soja transgénica en la miel, el medio ambiente y las personas.

La Universidad Autónoma llevó a cabo un estudio de la producción de soja transgénica en Campeche, donde Monsanto había realizado un proyecto piloto, confirmando que el polen de soja transgénica estaba presente en el suministro de miel local.

La UNAM y el Programa de Desarrollo de la ONU también registraron los impactos del glifosato, encontrando rastros del herbicida en el suministro de agua de Hopelchén y en la orina de los residentes de la ciudad.

Abejas meliponas de Campeche / Imagen: Vía México Desconocido

Con estos datos, Pech y el colectivo maya comenzaron una campaña de divulgación y educación para las comunidades locales y los funcionarios del gobierno sobre los impactos negativos de la producción de soja transgénica.

Organizaron una serie de talleres para que activistas y organizaciones intercambiaran información e investigación, lanzaron peticiones y organizaron protestas simultáneas en siete centros ceremoniales mayas en la península de Yucatán, con aproximadamente 2,000 participantes.

En noviembre de 2015, en respuesta a la demanda de la coalición, la Corte Suprema de México dictaminó por unanimidad que el gobierno debe consultar a las comunidades indígenas antes de plantar soja transgénica. El fallo efectivamente canceló los permisos de Monsanto y prohibió la siembra de soja transgénica en los Campeche y Yucatán.

Koolel-Kaab “mujeres que trabajan con abejas”, es un grupo de señoras del poblado de Ich Ek, que desde el año 1995 se dedican al cuidado y la conservación de la abeja melipona o abeja nativa maya. Actualmente son reconocidas por su trayectoria en la defensa del territorio y su lucha contra los cultivos transgénicos. Su productos son derivados de la apicultura.

Las mujeres de Koolel-Kaab desde el año 1995 se dedican al cuidado y la conservación de la abeja melipona o abeja nativa maya / Imagen: Vía México Desconocido

Y, en septiembre de 2017, gracias a la organización de Pech, el Servicio Agrícola y de Alimentos de México revocó el permiso de Monsanto para cultivar soja modificada genéticamente en siete estados. Esta decisión marca la primera vez que el gobierno mexicano ha tomado medidas oficiales para proteger a las comunidades y el medio ambiente de los cultivos transgénicos.

Lo que ganó Leydy Pech y su comunidad

La Corte Suprema de México dictaminó que el gobierno violó los derechos constitucionales de los mayas al no consultarlos para la siembra de soja, por lo que en septiembre de 2017 suspendió la siembra de soja genéticamente modificada por Monsanto en los siete estados.

Sin embargo, hay siembra ilegal y no está del todo ganado el caso en el terreno legal, por lo que el apoyo a las comunidades mayas debe ser pleno y contundente para que su soberanía y autonomía sea respetada por todos los niveles de gobierno y todos los mexicanos.

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