'Estamos lanzando un grito de supervivencia': Restaurantes El Bajío

Este miércoles los restauranteros de la Ciudad de México se reunirán con las autoridades capitalinas para poder reabrir. "Tenemos el agua hasta el cuello", dice Raúl Ramírez Degollado, Director General.
'Estamos lanzando un grito de supervivencia': Restaurantes El Bajío
Crédito: Cortesía Restaurantes El Bajío

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Entrepreneur Staff
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El pasado lunes los restauranteros mexicanos y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) lanzaron una acción en redes sociales llamada “Abrimos o Morimos” para pedir a las autoridades volver a abrir sus negocios que se encuentran cerrados desde el 19 de diciembre debido al avance de la pandemia de COVID-19

Con cacerolazos, cocineros, meseros, trabajadores de limpieza y dueños suplicaron poder volver a operar pues se dicen estar al límite de sus capacidades económicas para mantener sus negocios con vida. 

“Nuestro capital de trabajo ya se acabó. Desde el local pequeño hasta las grandes cadenas, hemos pagado más de lo que hemos ingresado. Los restaurantes formales seguimos pagando los impuestos, cubriendo el seguro social y cumpliendo con todas nuestras obligaciones”, explicó a Entrepreneur en Español Raúl Ramírez Degollado, director general de Restaurantes El Bajío. “Ya llegó el momento límite. Tenemos el agua hasta el cuello. Tenemos que abrir. ¿De dónde vamos a sacar más dinero”. 

Los restaurantes no se encuentran considerados en la lista de actividades económicas esenciales y llevan tres semanas sin actividad debido al repunte de contagios de la pandemia en el país que ha llevado la ocupación hospitalaria al 90% en zonas como el Valle de México. 

La Ciudad de México tiene 369 mil casos de COVID-19 confirmados del 1.5 millón registrado en todo el país. 


Imagen: Cortesía Restaurantes El Bajío 

Este es el segundo cierre que enfrenta la industria en lo que que va de la emergencia sanitaria, pues en abril se dio un primer cese de actividades que duró 107 días. Este segundo cierre se dio justo en una de las temporadas de ventas más importantes para la industria restaurantera, pues en diciembre la gente se suele reunir para despedir el año. 

Estos paros de actividades han generado que desde el inicio de la pandemia más de 13,500 restaurantes hayan cerrado sus puertas definitivamente, entre ellos algunos locales históricos como el Café La Pagoda

De hecho, cifras de la Canirac arrojan que ocho de cada 10 restaurantes de la ciudad podrían no reabrir si se extiende más el cese de operaciones.

“Hay algunos negocios que han logrado mover sus productos a través del delivery de comida como pizzerías y expendios de sushi, pero el restaurante tradicional es el que está muy dañado por esta situación”, indica Ramírez Degollado. 

Los Restaurantes El Bajío participaron en la protesta sin abrir sus instalaciones, como lo hicieron restaurantes como Grupo Fisher's, Grupo Sonora Grill, Potzollcalli e IHOP - quienes recibieron multas, cierres y apercibimientos por abrir en semáforo rojo-, debido a que no se podían dar el lujo de pagar una multa como la que recibieron estas marcas.

“Ya no tenemos ahorros ni crédito para continuar con nuestras obligaciones, que son mucho mayores que nuestro ingreso. La gran mayoría de las empresas restauranteras califican para un concurso mercantil, sin problema”, sentenció el director de Restaurantes El Bajío. 


Imagen: Cortesía Restaurantes El Bajío 

Reunión con las autoridades para buscar el equilibrio 

Este miércoles la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) y la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP) de la Ciudad de México se reunirán a las 6 de la tarde con representantes de la industria para buscar una solución. 

Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, indicó que asistirá a la mesa de trabajo, pero remarcó que "todos tienen que cumplir" con las normas de sanidad. Por su parte, el secretario de Gobierno de la capital, José Alfonso Suárez del Real, declaró que se debe buscar un “equilibrio entre las necesidades de salud y las necesidades económicas de las empresas”. 

El director general de Restaurantes El Bajío remarcó que ha habido un trato desigual con el sector informal porque mercados han seguido operando, mientras que restaurantes formales han tenido que frenar sus operaciones. 

“Nosotros hemos seguido todo lo que la autoridad nos ha pedido y hasta más cosas para minimizar los contagios y estamos totalmente de acuerdo en que la salud pública es una prioridad. Pero también tenemos que tener en cuenta la salud económica”, destacó Ramírez Degollado. “Cerrar completamente la economía es una estrategia de países ricos. El virus no se va a ir y estos cierres periódicos solo nos empobrecen sin lograr que el problema de salud se vaya”. 

¿Qué es lo que piden los restauranteros? 

El llamado de la industria es que se les permita operar con al menos el 30% de su capacidad, que se les dé una fecha exacta para poder retomar actividades para poder cumplir con el pago de su nómina, así como condiciones de apertura para poder asegurar a toda la cadena de distribución relacionada con su industria. 

“Estamos de acuerdo que no todos los restauranteros nos hemos portado bien. Hay algunos que sí abusaron, pero los que sí cumplimos solo queremos trabajar. No estamos en rebeldía ni queremos enfrentarnos al gobierno, estamos lanzando un grito de supervivencia”. 

Ramírez Degollado finalizó recordando que los locales de comida no son en su mayoría grandes magnates, sino empresarios normales. Con voz entrecortada, el director remarcó “El Bajío lo fundaron mis papás hace 48 años. Nos apellidamos Ramírez, somos personas normales y estamos en una situación muy difícil”.

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