3 formas en que las universidades están desarrollando los ecosistemas de emprendimiento a nivel mundial

Las universidades están cambiando sus modelos educativos tradicionales y contribuyendo al desarrollo económico de varias maneras. Aquí te decimos cuales.
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Crédito: Depositphotos.com

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Actualmente existe una oferta académica creciente a nivel mundial de programas orientados al emprendimiento. Incluso existe un ranking de The Princeton Review que evalúa las principales universidades para estudiar emprendimiento en nivel licenciatura y en nivel posgrado. Curiosamente estas listas de 50 universidades en cada nivel se conforman solo por universidades norteamericanas a excepción del Tecnológico de Monterrey que ocupa el lugar cinco en la categoría de licenciatura en su edición 2021.

Múltiples estudios científicos sobre los ecosistemas de emprendimiento han comprobado la interdependencia de actores en los mismos donde las universidades, el gobierno, y los emprendedores, entre otros, son los más relevantes para impulsar las actividades de emprendimiento. En este artículo me enfocaré en las acciones específicas de las universidades como detonadores e impulsores de la actividad emprendedora. Cabe mencionar que también hay mucha investigación en proceso sobre el desarrollo del espíritu emprendedor en estudiantes universitarios y el más grande es el Global University Entrepreneurial Spirit Students’ Survey o GUESSS por sus siglas. La OECD realizó también un estudio en Alemania sobre cómo las universidades lideran el camino al emprendimiento y el Foro Económico Mundial publicó un artículo sobre cómo construir universidades emprendedoras, ambos tomados en cuenta.

De acuerdo con el reporte global del GUESSS 2018, el contexto universitario tiene un rol clave donde la educación en emprendimiento y la cultura emprendedora son determinantes de las intenciones y actividades emprendedoras de los estudiantes. Si analizas la lista de universidades para estudiar emprendimiento de The Princeton Review y la cruzas con el ranking de ecosistemas globales que publica Startup Genome, encontrarás que coinciden en la mayoría de las ciudades. No es casualidad que la presencia de universidades de alto nivel educativo coincida con el desarrollo del ecosistema de emprendimiento. Tal como lo es el sonado caso de Silicon Valley donde se encuentran más de diez universidades, la más importantes son Standford y UC Berkeley.

El gobierno por su cuenta tiene también un rol clave ya que puede crear programas y políticas públicas que regulen las actividades, ya sea incentivando sectores productivos y/o mejorando las condiciones para abrir empresas, así como tener condiciones de derechos de propiedad intelectual para explotar oportunidades. Sin embargo, estoy convencido que las universidades tienen una misión mucho menos politizada que favorece el ecosistema y son ya centros de conocimiento que apenas se están reconociendo como catalizadores del emprendimiento.

Un ejemplo es un país muy lejano a Estados Unidos que se ha dado cuenta de este potencial, Qatar en el Medio Oriente, la sede del mundial de la FIFA 2022, quien desde 1997 como parte de la Visión Nacional de Qatar 2030, inició el desarrollo de Education City, un compendio de 12 kilómetros cuadrados de infraestructura que alberga ocho universidades internacionales, institutos de investigación, incubadoras de empresas, parques tecnológicos y culturales, y más.

Este año me encuentro coordinando el despliegue e implementación del proyecto GUESSS en Qatar por primera vez desde mi trinchera en la universidad HEC Paris en Qatar como investigador postdoctoral del ecosistema de emprendimiento. He sido testigo del esfuerzo conjunto de los actores clave por impulsar un plan estratégico de largo plazo (Visión Nacional de Qatar 2030) que incluye la innovación, la ciencia y el emprendimiento como ejes para la transformación de la economía y pasar de basarse en petróleo y gas, a basarse en conocimiento. He escrito un libro al respecto de este ecosistema de emprendimiento y al comparar lo que se hace en otras partes del mundo con mi experiencia en estudiar ecosistemas de economías emergentes llegue a la conclusión de que hay tres formas en que las universidades están contribuyendo al desarrollo del ecosistema donde están establecidas.

1. Como semillero de talento

De acuerdo con el Monitor Global de Emprendimiento, en el mundo hay aproximadamente 582 millones de emprendedores, eso es el 7.7% de la población mundial. Esto significa que más de la mitad del mundo trabaja o trabajará para alguna empresa u organización. Sin embargo, la mayoría aspira a ser emprendedor y por lo tanto no todos logran hacerlo. Puede haber diversos motivos como miedo al fracaso, falta de educación, falta de capital, desconocimiento, etc.

Las universidades por su parte ya son un filtro de personas que han alcanzado un nivel educativo superior y que aspiran a tener mejores condiciones laborales algún día. Las universidades son cada vez más competitivas entre otras y buscan acreditaciones internacionales como QS Ranking, Financial Times, EQUIS, AACSB, EMBA, etc. Depende el campo de estudio, pero algo que es común en los rankings es que se les pide un seguimiento a la inserción laboral de los exalumnos, es decir, conocer en qué trabajan después de graduarse, si hubo incrementos salariales, si les tomó mucho tiempo encontrar trabajo, y ahora también, si son socios de algún negocio.

Esto refleja que la universidad tiene un rol crítico no solo para preparar a la mano de obra de las organizaciones existentes, sino para preparar a la siguiente generación de emprendedores. El emprendimiento se sabe es reconocido como principal motor de desarrollo económico por la contribución en la producción interna y la creación de empleos. En consecuencia, hoy en día existe una actualización y ampliación de los programas de estudio en las universidades para incorporar el desarrollo de habilidades y adquisición de conocimientos orientados al emprendimiento. Muchas están tomando enfoques interdisciplinarios y nuevos métodos didácticos a manera que antes de graduarse, los estudiantes ya han experimentado en un ambiente controlado cómo pueden emprender una idea de negocio. En ecosistemas de emprendimiento más desarrollados, los alumnos están teniendo este tipo de prácticas con empresas locales por lo que la relación con la industria cada vez es más importante para las universidades.

2. Como incubadora de ideas de negocio

Independientemente de si los estudiantes están cursando programas específicos como una licenciatura en creación de empresas o un MBA en emprendimiento e innovación, las universidades ponen a disposición de todas las escuelas (medicina, humanidades, arquitectura, ingeniería, etc.) y colaboradores interesados, programas de incubación de empresas. Algunas incluso aceleradoras y oficinas de transferencia tecnológica, pero este último lo discutiré en la siguiente sección. Por la parte de las incubadoras de empresas universitarias están funcionando más como cazatalentos o cazadoras de proyectos internos que los alumnos van desarrollando en diferentes programas y cursos, para apoyarlos a que no se pierdan y sí se les dé un seguimiento. Para lograrlo organizan competencias de emprendimiento con premios atractivos a los proyectos ganadores.

Las incubadoras de empresas universitarias están facultadas para dar mentoría especializada, capacitación, y normalmente funcionar como un instituto autónomo de la universidad. Muchas dan espacio físico y apoyan con la obtención de capital en etapa temprana para el desarrollo del modelo de negocio. En la mayoría de los casos, la facultad tiene un vínculo importante con la incubadora o centro de emprendimiento de su universidad ya que pueden participar como mentores, pero lo más importante que son quienes conocen de cerca proyectos que se originan en las aulas de clases y pueden canalizarlos.

3. Como mentor en la transferencia de conocimiento

Las universidades que además hacen investigación aplicada como parte de sus actividades de acreditación están creciendo en número de patentes, artículos, y derechos de propiedad intelectual registrados. Miembros de la facultad y alumnos están colaborando cada vez más de cerca en proyectos de investigación donde convergen la experiencia con el tiempo y creatividad. Así mismo, las universidades tienen la posibilidad de atraer fondos para la investigación al contar con investigadores reconocidos.

El problema es cuando las investigaciones se quedan en publicaciones y no se explotan como una oportunidad de negocios. Por ello, otra forma en que están contribuyendo al desarrollo del ecosistema de emprendimiento local las universidades es estableciendo vínculos con la industria y asesorando para la transferencia de conocimiento. La transferencia de conocimiento se puede dar por medio de licencias, consultoría, spin-offs, entre otros. Así es que reconociendo ese potencial las universidades en ocasiones abren oficinas de transferencia de tecnología y/o investigación para que no se pierdan oportunidades encontradas de las cuales son dueñas.

El MIT ha sido uno de los ejemplos más reconocidos en la creación de un micro ecosistema universitario que favorezca la transferencia de investigación y desarrollo para la innovación. Esta universidad cuenta con cuatro centros de apoyo a la investigación y cinco más de apoyo directo a los alumnos, más las asociaciones estudiantiles enfocadas en escalar proyectos de emprendimiento e innovación basados en tecnología.

De alguna manera la cercanía entre universidades, centros de investigación y universidades está dando resultados en ecosistemas de emprendimiento ya más maduros. Lo difícil es recrear las condiciones en otros países con economías distintas, cultura diferente, legislaciones, etc. Es por eso por lo que lo que sugiere no es replicar un Silicon Valley, sino entender qué les funciona y adaptar a las condiciones locales mientras se evalúa el desarrollo que vas teniendo. La evaluación de los ecosistemas de emprendimiento normalmente se hace por total de capital de riesgo recaudado por empresas, número de salidas en oferta pública o IPOs, y número de startups creadas. Para las universidades se recomienda hacer una evaluación de seguimiento y actualización muy similar entre los exalumnos para lo que el GUESSS puede servir muy bien.

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