Por estas razones se acabaron los días del CEO todopoderoso con copa en una mano y puro en la otra

La década de 2020 a menudo se compara con los 'locos años veinte', ambas décadas siguieron a una pandemia mundial y una recesión económica, pero el liderazgo empresarial luce muy diferente ahora.

Por
Este artículo fue traducido de nuestra edición en inglés. Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Después de la gripe española de 1918-1920, los locos años veinte se extendieron por Estados Unidos, impulsando la innovación y el consumismo de una manera que el país nunca había visto antes. Y en el centro de ese boom estaban los emprendedores ambiciosos que estaban dispuestos a revolucionar, asumir riesgos y competir sin piedad.

Depositphotos.com

Ahora, vayamos a la década de 2020: apenas estamos empezando a recuperarnos de la pandemia de Covid-19 y de la recesión económica que dejó a su paso. Las innovaciones en ciencia y tecnología están cambiando cada aspecto de la vida y el trabajo, tal como lo hicieron en la década de 1920. Pero con la transformación digital, los emprendedores y líderes empresariales de hoy operan en un entorno radicalmente diferente al de Henry Ford o JP Morgan. Veamos algunas de estas diferencias y por qué son importantes.

La necesidad de agilidad

La transformación digital se ha convertido en una palabra de moda, pero básicamente se reduce al uso de la tecnología para reemplazar los procesos manuales y responder rápidamente a las demandas emergentes de los consumidores y las empresas.

Los magnates de los negocios de la década de 1920 se movieron tan rápido como pudieron con las innovaciones, ya sea para llevar electricidad a todos los hogares de Estados Unidos o usar la radio para lanzar publicidad masiva e impulsar el consumo. Para moverse rápido hoy, los CEO deben tener conocimientos digitales e invertir en la tecnología empresarial adecuada, ya sea inteligencia artificial (IA), herramientas de automatización o plataformas de gestión de relaciones con el cliente (CRM). También necesitan ejecutivos con conocimientos digitales en su junta directiva.

 

 

Diversidad en el liderazgo

Cuando pensamos en la década de 1920, a menudo nos imaginamos a un ejecutivo poderoso, tal vez sentado detrás de un escritorio de caoba en una oficina opulenta, tomando todas las decisiones importantes por sí mismo y dando órdenes al resto de la empresa. Se reunió con un par de amigos igualmente poderosos, y decidieron destinos y fortunas mientras fumaban puros. Quizás estos CEO todavía existen hoy, pero la mayoría de las empresas modernas están dirigidas por equipos de ejecutivos con computadoras portátiles y teléfonos inteligentes.

A lo largo de las décadas, la alta dirección ha pasado por muchas reinvenciones. En la actualidad, un equipo típico incluye líderes que representan áreas comerciales específicas, como ventas y marketing. Cada vez con más las empresas no tecnológicas que están sumando directores de tecnología (CTO) y directores de datos para competir en la economía digital.

Hoy en día, muchas juntas directivas, ya sea de forma voluntaria o para cumplir con la ley, incluyen a mujeres y minorías, algo que era inaudito en la década de 1920, cuando la sociedad recién comenzaba a aceptar el derecho al voto de las mujeres. Una vez más, todavía queda mucho por mejorar, pero nos estamos moviendo en la dirección correcta.

Si bien las diversas experiencias y puntos de vista ayudan a evitar puntos ciegos y a tomar mejores decisiones, también requieren un esfuerzo adicional para alinear a los equipos. Por tanto, los emprendedores de hoy necesitan dedicar tanto tiempo al desarrollo de la cultura del equipo y la alineación, como lo hacen en otras iniciativas de misión crítica.

Las nuevas expectativas del consumidor

En la década de 1920, un puñado de empresarios prácticamente dictaba el comportamiento del consumidor, ya fuera con la producción en masa de automóviles más baratos, la expansión de las cadenas de tiendas y las telecomunicaciones u otras innovaciones comerciales y de productos que tenían como objetivo mejorar los resultados finales. De estos esfuerzos, nació un consumidor estadounidense y, como efecto secundario, una nueva forma de vida.

Con cada década, la nueva forma de vida se volvió más rápida y más centrada en el consumo. Y el consumidor medio se ha vuelto más exigente, sofisticado y poderoso.

¿Qué significan las nuevas expectativas de los consumidores para los líderes empresariales? Bueno, todas las decisiones comerciales de hoy deben girar en torno a la creación de excelentes experiencias para los clientes, asi como anticiparse y satisfacer las necesidades de los clientes de forma que se adapten a sus preferencias, no a las de la empresa. Por supuesto, esto debe hacer crecer el resultado final al mismo tiempo.

El CEO moderno está involucrado con la innoveción tecnológica, tiene mejor comunicación con su equipo y está consciente de su responsabilidad ética y social. Imagen vía Depositphotos.com.

Acceso a datos en tiempo real

Hoy en día, los responsables de la toma de decisiones empresariales tienen acceso a datos clave al alcance de su mano. Los paneles de control digitales en tiempo real brindan información sobre cada parte del negocio, lo que facilita resolver problemas y cambiar el rumbo oportunamente. No es necesario esperar los números de fin de trimestre o que las oficinas presenten informes.

Con el acceso a datos en tiempo real surge la presión para que los ejecutivos conecten diferentes puntos de datos de forma significativa, piensen más rápido y tomen decisiones basadas en la información.

Comunicación rápida y abierta

Las plataformas de correo electrónico, mensajería instantánea y redes sociales han acelerado las comunicaciones, haciendo que los ejecutivos de la empresa sean mucho más accesibles que nunca. Tenemos ejecutivos tech que leen e incluso responden directamente a los correos electrónicos de los clientes. Cualquiera puede comunicarse con Jack Dorsey tuiténadole.

Podemos debatir los pros y contras de la comunicación instantánea, pero el punto es que los líderes empresariales de hoy son mucho más accesibles para sus empleados y clientes, a menos que hagan un esfuerzo para no serlo. La forma en que los CEOs se comunican con las diferentes partes interesadas tiene un gran impacto en la imagen de la empresa, lo que nos lleva al siguiente punto.

Responsabilidad social y ética empresarial

La década de 1920, una era de oportunidades para inventores y magnates de negocios, fue dura para los agricultores, los sindicatos y las minorías. Con un gobierno a favor de las empresas, un poder desenfrenado y un control total sobre la narrativa, los ejecutivos de empresas se salieron con la suya con prácticas que serían ilegales y consideradas poco éticas en la actualidad.

Afortunadamente, los tiempos han cambiado. Hoy en día, muchos directores ejecutivos se pronuncian contra las injusticias y crean o apoyan iniciativas para construir una sociedad más equitativa y combatir la discriminación. También hay más presión social ahora que en la década de 1920, e ignorarla puede dañar irrevocablemente tu reputación, las relaciones con los clientes y los negocios.

Todavía tenemos mucho trabajo por delante para crear una sociedad más justa y equitativa. Y los emprendedores, una vez más, tienen la oportunidad de liderar el camino.

A menudo idealizamos la década de 1920 y los magnates de los negocios que la definieron. Pero el éxito significa algo diferente para los emprendedores de hoy. Es posible que los objetivos comerciales se hayan mantenido iguales (conseguir más clientes, hacer crecer el negocio, vencer a la competencia), pero la forma de hacer negocios y el liderazgo son diferentes. Y eso es bueno.

Ingresa Ahora
Anthony Smith

Escrito por

Anthony Smith is the CEO of Insightly, a San Francisco-based SaaS CRM application. Prior to Insightly, Anthony worked as a consultant for IBM and as a software engineer for global-mining consultancy Snowden.