Cómo enseñarles a tus hijos a manejar el dinero

Si no son tus padres quienes te enseñan los fundamentos de unas finanzas personales sanas, tendrás que aprenderlos tú mismo, a veces cometiendo errores costosos que pudieron haberse evitado.

Por
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Depositphotos.com

Recuerdo cuando mi papá a los 13 años me llevó al banco (Bancomer, en ese entonces), para abrirme una cuenta de débito. Fuera del logo de Bancomer en ese entonces, que era bastante feo —una banderita dividida en cuatro cuadros yuxtapuestos de colores amarillo y verde—, el producto era bueno: una tarjeta para niños que fomentaba el ahorro. Fue cuando hice la transición del guardadito en alcancía de cochinito, al ahorro formal en una institución bancaria.  Este adoctrinamiento temprano a las finanzas formales, que puede parecer trivial, me encaminó a sentirme más cómodo con productos financieros en la adultez.

Nunca le agradecí a mi papá por la educación financiera que me inculcó, pero en México, dependemos de nuestros padres para ello. Verás, un gran faltante en el plan curricular de la educación en México es la educación financiera. Si no son tus padres quienes te enseñan los fundamentos de unas finanzas personales sanas, tendrás que aprenderlos tú mismo, a veces cometiendo errores costosos que pudieron haberse evitado. Lo triste es que, en general, las finanzas personales no son complicadas, y unos simples consejos pueden tener un gran impacto.  Pocas materias —con el perdón de biología y química— pueden tener tanta influencia en tu calidad de vida como el conocimiento básico de finanzas personales.

Ahora, como fundador de una fintech de crédito (Prestadero), lo he vivido aun más de cerca. El problema de inclusión financiera que tiene México no es por falta de oferta (y ahora menos con la tecnología), sino por una exclusión voluntaria por falta de educación financiera. “Si tuviera buen historial crediticio, no estaría pidiendo un crédito”, me han comentado algunos clientes; “¿Dónde tengo que depositar para que me den el crédito?”, me han comentado algunos otros, como prueba de la gran carencia de educación financiera que como país adolecemos. Si lees estas preguntas y no entiendes la aberración, entonces es muy importante que te pongas al día en conocimientos básicos de finanzas personales.

Mi papá no se detuvo en sacarme una tarjeta “junior”, también me enseñó la importancia de crear un historial crediticio desde temprano, ayudándome a tramitar una tarjeta de crédito como mi aval a los 20, y hasta la apertura de una cuenta de inversión, donde podía comprar y vender acciones por mi cuenta (en un inicio, yo le pedía que me comprara “x” acción desde su cuenta, y posteriormente abrí la mía).

Pasos para darle educación financiera a tus hijos

Imagen: Depositphotos.com

Ahora, como padre, sé que tengo la responsabilidad de transmitirle a mis hijas la importancia de tener finanzas sanas, y si tuviera que resumir lo que considero más importante transmitirles sería lo siguiente:

La Disciplina del Ahorro (a partir de los 6 años)

El ahorro te da libertad y reduce el estrés, evitando que estés viviendo al día. El ahorro te da la tranquilidad de que, en caso de alguna emergencia, podrás solventarla.

El Interés Compuesto (a partir de los 6 años, aunque puedes abrirle una cuenta desde antes)

La gran ventaja de ahorrar cuando eres niño es aprovechar la maravilla del interés compuesto; es decir, que los rendimientos que generaste un año anterior se incluyen en la base de cálculo de los rendimientos del año en curso, y así sucesivamente. El gran amigo del interés compuesto es el tiempo, y es algo que no se puede reponer. Así que entre antes se empiece a invertir en instrumentos con interés compuesto, mejor.

El Historial Crediticio (de los 15 años en adelante)

Tu historial crediticio es tu carta de presentación ante una institución para obtener un crédito.  El crédito es una herramienta valiosísima que, bien utilizado, puede cambiar drásticamente tu bienestar. Si no sabes cuidar tu historial crediticio, no tendrás acceso a esta herramienta.  Inclusive, con los nuevos métodos tecnológicos para determinación del riesgo crediticio, no sólo serás sujeto o no a un crédito, sino que las condiciones de éste pueden ser muy distintas en caso de ser aprobado. Es decir, anteriormente, sobre todo en crédito al consumo, si eras aprobado tenías las mismas condiciones si eras excelente pagador a si eras un pagador aceptable. Ahora, la diferenciación de los otorgantes y la tecnología ha ocasionado que las condiciones dependan directamente de tu comportamiento crediticio específico.

El Crédito (de los 15 años en adelante)

En este tema, hay muchos consejos y variantes, pero entre las más importantes son: saber diferenciar entre el costo de un crédito vs. otro (por ejemplo, que conozca qué es el Costo Anual Total); saber diferenciar el tipo de crédito que requieres (vas a perder tu tiempo si piden un crédito empresarial a una institución que sólo otorga crédito personal); y tener cuidado con las tarjetas de crédito (la importancia de ser totalero).

Los consejos hay que reforzarlos y hay que pregonar con el ejemplo. Difícilmente tus hijos podrán entender la importancia del ahorro si no se practica en casa, por ejemplo. Ojalá en un futuro la educación en México incluya cursos obligatorios de finanzas personales. Mientras tanto, está en nosotros, los padres o tutores, transmitirles a nuestros hijos los conocimientos y fundamentos en esta materia que, sí o sí, van a afectar de manera drástica su calidad de vida.

Ingresa Ahora