Cuando fijas tus aspiraciones en este principio, el dinero llega solo y en montones

Dar el primer paso hacia el emprendimiento puede ser aterrador, sin embargo si impulsamos nuestra idea de negocio a través de nuestras pasiones, el resultado puede ser increíble.

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Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales. Este artículo fue actualizado en Agosto 17, 2021

Adrian Dascal vía Unsplash

¿Cuál es la clave del emprendimiento? Antes de responder esta interrogante me presento: Me conocen como Don Koenigsegg; además de estar presente en redes sociales, soy Licenciado en Administración de Empresas, empresario y emprendedor; creé mi primer negocio a los 15 años y tuve un sin fin de éxitos al igual que fracasos. A mis 17 años tenía tres empresas muy exitosas, alcancé la libertad financiera antes de cumplir la mayoría de edad, sin embargo, estaba haciendo negocios por lucrar y siempre algo acababa mal, los cerraba por falta de interés, descuidos o fraudes de terceros.

Ahí fue cuando entendí todo: Tenía que hacer algo que me generara pasión, que hiciera con gusto, que me emocionara todas las veces que lo llevara a cabo, no solo por buscar algo que me generara dinero; en verdad me hice a la idea de que quien solo persigue lo monetario, nunca lo alcanza. Comprendí que un negocio debe de centrarse en cambiar vidas, hacer la diferencia, satisfacer una necesidad y aportar al día a día de las personas.

Cuando fijas tus aspiraciones empresariales en eso, el dinero llega solo y en montones. Fue cuando me di cuenta que la falta de pasión, es uno de los problemas principales al querer emprende. Pero, ¿qué es la pasión? Para mí, es una de las emociones más intensas que he experimentado, la cual engloba el entusiasmo y deseo incesante por alcanzar una meta, sentimiento que te lleva a buscar muchos caminos y resultados, uno de ellos puede ser algún objetivo empresarial.

Ahora, la verdadera pregunta es ¿Cómo encuentras la pasión, ese empuje necesario para crear un negocio que te quite el sueño dela emoción? Primero, tienes que estar consciente de tus capacidades, analizar qué es lo mejor de ti que le puedes ofrecer al mundo, identificar aquello que haces mejor que nadie, que te genera tanta pasión que lo harías sin que te pagaran. Como dijo Tim Cook, CEO de Apple: “Si haces lo que amas, no trabajarás un solo día de tu vida. Trabajarás más duro de lo que pensabas que era posible, pero las herramientas se sentirán muy livianas en tus manos.”

Darme cuenta de esto, fue una gran revelación para mí: Seguir nuestras pasiones y encontrarle su oportunidad empresarial, nos dará como resultado en algún momento armonía con nuestras aspiraciones económicas, metas personales y presiones laborales.

Uno de mis ejemplos favoritos de emprendimiento, es cuando en 1956, Candido Jacuzzi inventó una bomba hidráulica que podía ser sumergida en una tina para darle tratamientos de hidroterapia a su hijo, quien había sido diagnosticado con artritis reumatoide. En 1968, Roy Jacuzzi decidió llevar más allá el proyecto al ver su potencial comercial y propuso añadir boquillas integradas en la arquitectura de la bañera, creando el Jacuzzi como lo conocemos.

 A eso es lo que quiero llegar, la familia Jacuzzi encontró un problema que los afectaba directamente, la necesidad de resolverlo les generó una pasión desmedida hasta que lograron solucionarlo y posteriormente, encontraron una oportunidad de negocio; gracias a su invención millones de personas tuvieron una mejor calidad de vida.

Por eso, cuando modifiqué mi mentalidad que carecía de pasión, cambió mi realidad, mis negocios prosperaron en maneras que no creía posible. A lo largo de mi vida, después de entender ciertas cosas, me percaté que muchas personas entre ellas, amigos y familiares se me acercaban a pedirme consejos;  todos me decían lo mismo: “Siempre que aplico lo que me dices, me va mejor”. En ese momento vi con claridad, y me dije a mí mismo “¿Quién mejor para guiar que alguien que ya ha fallado mil veces, para ayudar a que otra persona no cometa el mismo error?”

Fue cuando encontré en la ayuda al prójimo, una pasión más en mi vida que curiosamente combiné con otra: El automovilismo. Al mismo tiempo que había descubierto esta nueva pasión de apoyo al prójimo y estaba desarrollando un plan para convertirlo en un negocio, tuve un accidente vehicular que se viralizó y se convirtió en noticia internacional en unas horas.

Por morbo, la gente me comenzó a seguir en redes sociales y yo me quería morir por la cantidad de noticias sobre el accidente y mi falta de experiencia de cómo lidiar psicológicamente con el trauma y la atención; fue entonces cuando me pregunté: ¿Podría ser esta la forma en donde yo pudiera ayudar a alguien? Bajo esta interrogante, decidí exponer mi realidad ante los seguidores y logré que esa vulnerabilidad conectara con la gente atraída por el escándalo y comenzaron a sumarse más personas que querían seguir mi travesía.

De la tragedia, encontré un nicho de oportunidad para ayudar a mucha gente, con lo más importante hoy en día: conocimiento. Me di cuenta de que la mayoría de las personas presentes en redes sociales no aportaban nada positivo y eran mostraban un estilo de vida aspiracional prácticamente imposible de alcanzar, de cierta manera muchos creadores abusaban de la fe que depositaban esas personas en ellos como figura pública.

Sabía que tenía que hacer este conocimiento accesible y no solo hablo del dinero; decidí cuestionar a mi audiencia, conocerlos y entenderlos. Quería observar sus necesidades y ver cómo podría causar un impacto positivo en sus vidas, así como lo había hecho con tantos amigos y conocidos.

De la nada, mis seguidores comenzaron a hacer preguntas de negocios, de emprendimiento, de inteligencia emocional y decidí convertir a las redes sociales en una herramienta para transmitir mis experiencias y como resultado, me compartían los resultados que habían obtenido gracias a mis consejos.

El hecho de comprobar que las redes sociales podían ser utilizadas para algo positivo me motivó mucho, pues siempre me interesó cómo actualmente los seres humanos obtenemos comportamientos derivados de nuestra actividad en las diversas redes. Por ello, gracias a mis años de experiencia y estudios desarrollé una síntesis de mi vida como emprendedor, con las herramientas necesarias para impulsar a todos los que quieren empezar sus negocios y decidí proyectarlos en un workbook, basado en conocimientos administrativos que pueden servir de base para alguien interesado en emprender, atendiendo la consigna de que las experiencias van más allá de las instituciones y que muchas veces, la mejor escuela son nuestros propios errores. 

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