¿Cómo el employer branding puede beneficiar a tu negocio?

Crear una marca empleadora fuerte puede representar una ventaja competitiva para una empresa.

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¿Te has preguntado por qué tantas personas desean trabajar para marcas como Netflix o Coca-Cola? La respuesta es fácil: son marcas famosas por las condiciones laborales que dan a sus equipos de trabajo, conscientes del valor que tiene el atraer y retener al talento humano adecuado para su crecimiento y que tiene un impacto importante en el negocio, más allá de los beneficios al clima laboral.

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Por ejemplo, Netflix ha sido disruptivo no solo en su tecnología y modelo de negocio, también lo ha sido en sus políticas laborales. En caso de maternidad o paternidad, le permite a sus colaboradores ausentarse durante el primer año de vida de su hijo y regresar total o parcialmente a su trabajo después de ese lapso. Además, sus empleados pueden elegir qué días tomar vacaciones y los periodos de éstas; pese a eso, las personas toman menos días de los que por derecho les tocaría en un modelo tradicional.

Hacer que una empresa sea un lugar dónde la gente desee colaborar es fundamental para el éxito de una empresa. Por eso es que hoy se pone especial atención en la oferta de valor al colaborador, para hallar a quienes ayudarán al crecimiento de la compañía y que, sobre todo, deseen permanecer en ella, porque su salida le representa costos importantes. Según Deloitte, el costo por perder a un empleado va desde los 10 mil dólares hasta un 200% de su salario anual. Gallup asegura que reemplazar a un colaborador cuesta al negocio un 150% de su salario anual.

En un curso de UBITS con el tema “Employer Branding como ventaja competitiva del negocio”, Elías Celis, explica que toda empresa se compone de tres grandes pilares: los productos o servicios que ofrecen, los procesos con los que cuentan para llevar esos productos y servicios al mercado y las personas que ejecutan dichos procesos. Cuidar los dos primeros pilares es relativamente fácil, el tercero implica talento, conocimiento, relaciones y creatividad. ¿Por qué? Porque son los que le imprimen eso especial a cada negocio, aportan diferencias intangibles.

El Employer Branding, que nació en los años 60 pero comenzó su verdadero éxito en los 2000, ayuda a cuidar ese tercer pilar. Coadyuva en la creación de una oferta de valor al colaborador, con base en las necesidades de éstos, las reales, las que todas las personas tenemos. Por esto es por lo que las compañías lo empezaron a ver como algo estratégico y relevante para el negocio.

Esta práctica debe estar fundamentada en un modelo base que genere conexión entre empresa y trabajadores, resaltando el valor que las personas tienen para la organización. Sobre todo, y es algo que no debe perderse de vista, es que debemos cuidar que su impacto sea en el negocio, ya que esto se traducirá en un incremento de la productividad y la lealtad del personal, generando además una ventaja competitiva.

Hoy las empresas no solo compiten por clientes, sino también por talento. Y atraer o retener ese talento se está convirtiendo en algo cada vez más retador entre las organizaciones. Antes, las personas buscaban la permanencia en una empresa, alineándose a las políticas empresariales y ascensos corporativos. Hoy, valoran más el desarrollo y expresión de ideas, la libertad para decidir sobre su tiempo y tener un esquema de trabajo independiente.

Ahora, ya sabemos que es importante retener a las personas, entonces ¿cómo hacerlo? Celis describe un modelo de Employer Branding que logra alimentar las seis necesidades esenciales que todos tenemos –según el modelo de Anthony Robbins– logrará ser una fuente de satisfacción y plenitud para su equipo, y ganarán un mayor compromiso y lealtad por parte de ellos. Dichas necesidades son las siguientes:

  1. Certeza. Se refiere a sentirse seguro, desde lo más básico como el alimento, hasta tener el control de una situación y evitar riesgos. Se puede cubrir transmitiendo al colaborador el interés de mantener una relación a largo plazo.
  2. Variedad o incertidumbre. Es la necesidad de sentirse sorprendidos a través del cambio o suspenso. Esto lo puede cubrir la empresa ofreciendo esquemas de trabajo flexibles.
  3. Importancia. Todos necesitamos sentirnos reconocidos y valorados, incluso ser el centro de atención de vez en cuando. Por ejemplo, un jefe puede reconocer las habilidades y resultados de un colaborador delante de todo un equipo.
  4. Conexión. Tiene que ver con las relaciones, con sentirse integrado, aceptado y querido por los demás. Aquí la organización puede crear iniciativas que beneficien a las familias de los colaboradores.
  5. Crecimiento. Necesidad de superar nuestros estándares en cuanto a logros, calidad de vida, conocimientos, aprendizajes y experiencia. Una idea para resolver esta necesidad en los colaboradores de nuestra empresa sería la de fomentar retos que le ayuden al colaborador a elevar sus capacidades.
  6. Contribución. Hoy las personas no solo quieren cumplir un trabajo, sino también sentir que están trascendiendo. En este apartado la compañía puede promover una cultura de trabajo incluyente y con alto sentido de ética profesional.

Si tu empresa logra, por medio de su cultura, prácticas y procesos, sumar a la satisfacción de las seis necesidades mencionadas, incrementará de manera considerable la posibilidad de que las personas estén fuertemente conectadas con ella, ganando su lealtad hacia la marca empleadora, y dando beneficios que impactan directamente a tu negocio.

Entonces, ¿estás listo para echar a andar un proyecto de Employer Branding en tu compañía? Si tu respuesta es sí, es clave que consideres estos cuatro elementos para que el desarrollo del modelo y su implementación sea exitosa:

  1. Las necesidades que tiene tu empresa y las características principales del mercado meta que deseas atraer.
  2. La oferta de valor que se le va a brindar al empleado. Definir cuáles serán los beneficios económicos y materiales que harán atractiva a tu marca empleadora.
  3. El salario emocional que se va a ofrecer a los colaboradores para satisfacer sus necesidades personales, familiares y profesionales, mejorando su calidad de vida y fomentando la conciliación laboral.
  4. Contar con una comunicación estratégica y adecuada para transmitir y resaltar los mensajes que desees hacia tu mercado de talento meta.

Asimismo, recuerda que cada colaborador es un embajador de la marca, por eso es importante cultivar y transmitir la cultura deseada en todas las áreas y niveles de la compañía, empezando por la alta dirección. También no olvides que es importante dejarse asesorar por personas expertas, que sean capaces de comunicar con fuerza, impacto y coherencia los aspectos más importantes de tu marca empleadora.

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