La historia de la que nadie habla detrás de las mujeres que abren su negocio

La poca felixibilidad que existe en los trabajos, el trabajo doméstico no remunerado y la brecha salarial han impulsado a las mujeres a optar por sumarse a las filas del emprendimiento.

Por
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Depositphotos.com

Desde pequeña, he sido testigo de los retos que las mujeres alrededor de mí experimentaban para salir adelante en sus vidas profesionales. Para mí, el panorama era muy claro: o eras mamá o te dedicabas a trabajar. Y aunque suene extremo, era muy raro ver que una mujer trabajara y se hiciera cargo de los hijos. En mi generación, las mayoría de las mamás se quedaban en casa haciéndose cargo de los hijos y los papás solventaban todos los gastos de la familia. La participación femenina ha incrementado a lo largo de las últimas décadas, pasando de un 20% en 1970 a un 40% en 2005 según la Encuesta Nacional del Empleo publicada en  2005. Conforme fuí creciendo, todo el panorama laboral femenino cambió radicalmente y con esto, llegó mi turno de experimentarlo personalmente. Durante el tiempo que trabajé en empresas multinacionales me topé con muchas barreras que limitaban mi desarrollo personal y profesional. Estos retos iban, desde tener que cumplir con jornadas laborales que excedían las acordadas por contrato, hasta sufrir de “sutiles” formas de discriminación al trabajar con sólo hombres en las cabezas.

Yo no soy mamá, y nunca he vivido en carne propia lo que  es cumplir con ambas actividades. Sin embargo, hoy son más de 15.8 millones de mamás trabajando, lo cuál representa el 72.9% de la población femenina laborando de acuerdo a  la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Los retos que observaba en mis colegas mamás, superaban los míos por mucho. Ver esa resiliencia en cada una de ellas me daba fuerza e inspiración para seguir adelante. Hoy en día hay una fuerte carencia de políticas de conciliación entre trabajo y vida familiar. El ser mamás, no sólo es hacerse cargo de los hijos, es también llevar todas las actividades domésticas. De acuerdo al INEGI, la mujer dedica 92 horas semanales al trabajo del hogar, es decir 25 horas más de lo que los hombres normalmente invierten. Las jornadas domésticas representan un trabajo fijo de tiempo completo que no es remunerado ni valorado. Esto ha provocado que las mujeres seamos etiquetadas como “no capaces” por tener que dividir nuestro tiempo a tareas que han sido catalogadas “solo para mujeres.”

Estos retos se ven intensificados, cuando el salario que se proprociona no es suficiente para poder sacar sus familias adelante. Incluso trabajando tiempos completos, el salario mínimo en Mexico ha disimuído y la brecha salarial entre géneros aun tiene mucha batalla por ganar. Hoy en día, las mujeres mexicanas reciben hasta 30% menos del salario que los hombres por trabajos similares, sumado a que el 70% del salario que reciben se va destinado a sus comunidades o familias, McKinsey publica. Cada vez que un peso es invertido en el desarrollo de la mujer se ve impactado en miles de niños que dependen de ellas y en las comunidades donde residen. El futuro de muchos niños de nuestro país, depende del presente de las miles de mujeres en la fuerza laboral.

Llevar una jornada laboral completa y encargarse de la casa es un trabajo complicado que muchas veces no se sostener por largos periodos de tiempo. En la actualidad, las políticas de apoyo a la mujer en empresas es muy baja, y por esta falta de flexibilidad, y no poder pagar guarderías o lugares de ciudado especializados en niños, las mujeres se ven obligadas a trabajar medios tiempos. Hoy, de acuerdo al El País la cifra ha aumentado hasta un 31%. Esto disminuye aún más su entrada de dinero y la calidad de vida que ofrecen a sus hijos. Sin embargo, otra nueva alternativa se ha abierto ante el panorama actual del desarrollo profesional de las mujeres: el emprendimiento. Las filas del emprendimiento femenino se han llenado de mujeres que han optado por este nuevo camino, llevando sus hobbies a un siguiente nivel enfocándose en sacar adelante emprendimientos, mientras tienen la flexibilidad de atender otros asuntos personales.

Emprender es un camino de grandes retos, y como cualquier otro trabajo, tiene sus pros y sus contras. Específicamente, cuando se trata de mujeres, las adversidades, son muy específicas, dependiendo de las situaciones en las que vivan. A lo largo de estos últimos años, hemos identificado tres diferentes escenarios por los que una mujer emprende. El primero, es cuando las mujeres combinan sus trabajos de tiempo completo o medios tiempos y deciden emprender por algo que les apasiona y que eventualmente, están dispuestas a dejar sus trabajos para dedicar toda su atención a sus emprendimientos. El segundo escenario, es muy similar, sin embargo, ellas han decidido emprender para recibir un ingreso extra y no tienen intensiones de dejar sus trabajos por su emprendimiento. Y el tercero, es cuando deciden abandonar sus carreras profesionales en empresas para ser dueñas de su propio tiempo y dedicarse a sus emprendimientos. Sin importar en qué situación te encuentres, la única constante es dedicarle tiempo y dedicación para sacarlo adelante.

Cuando se trata de mujeres, las adversidades, son muy específicas, dependiendo de las situaciones en las que vivan / Imagen: Depositphotos.com

Para las mujeres que han decicido emprender mientras continúan con sus jornadas laborales –ya se sean medio tiempo o tiempo completo-- la clave es mantenerse inspirada, priorizar e intentar no estresarse de más. Sabemos que no estás lista para abandonar tu trabajo hasta que no empieces a tener más estabilidad económica con tu emprendimiento. Repítete todos los días el porque lo estas haciendo y visualiza un futuro prometedor. Recuerda que la vida de emprendedora,  va a ser como una montaña rusa, y tendrá momentos buenos y momentos no tan buenos, pero eventualmente llegará esa estabilidad que estás buscando. Es cuestión de ser constante, perservarante y compremeterse a sacar adelante ese pequeño negocio que florecerá con todo el esfuerzo que estás poniendo en él. Agradece el trabajo que tienes hoy en día y haz lo mejor que puedas para mantenerlo el tiempo necesario.

Para las mujeres que han decido abandonar sus jornadas laborales y dedicarse a sus emprendimientos, la clave es hacerse de una rutina, darle la importancia que merece a tu emprendimiento, determinar horas de trabajo, ayudarte de las herramientas tecnológicas que puedan hacer tu vida de emprendedora mucho más fácil, capacitarte continuamente, construir una comunidad de socios y proveedores de confianza y dar ese salto al mundo digital—lo cuál sabemos puede ser difícil hacer. Sin embargo, hoy en día existen muchas formas de volverte digital sin tener que invertir mucho tiempo, dinero y esfuerzo.

Sin importar la situación en la que te encuentres, siempre hay una solución para poder salir adelante. Hoy en día, de acuerdo al INEGI, somos casi cuatro millones de emprendedoras quienes nos encontramos en diferentes niveles de emprendimiento y muchas hemos pasado por situaciones por las que tu estás pasando o vas a pasar a lo largo de tu vida como emprendora. Hoy en día, existen muchas comunidades de emprendimiento femenino en se comparten tips y testimoniales que te pueden servir para aprender de experiencias ajenas y sobresalir con tu emprendimiento. Recordemos que la unión hace la fuerza y que juntas, nos va mejor.

Ingresa Ahora