Lo siento, pero ese aumento de sueldo no te toca

¿Qué es "La mentalidad de túnel" y cómo ha arruinado tu carrera?

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Un jueves por la mañana, Patricio pidió una cita con su jefe. Dijo que era un tema importante. Después de los saludos de cortesía, “Pato” -así le llamaban sus amigos-, puso el tema en la mesa.

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  • Jefe, ya llevo más de un año trabajando y creo que lo he hecho bien.
  • Ehm, sí, es verdad. Más de un año contestó el jefe-.
  • Y, bueno, pues quiero ver si ya me toca, o para cuándo, un aumento de sueldo.

El jefe se echó atrás en su silla. No esperaba esta pregunta, y supo que tenía que contestar con cuidado.

  • Bueno, Pato, todos los años hay un aumento de sueldo general para todos, conforme a inflación.
  • Sí, pero no me refiero a eso. Sino que, bueno, mi sueldo no me está alcanzando y quiero ver cuándo me toca un aumento.

El jefe se tocó la barbilla. ¿Cómo decirle a Patricio que las cosas no funcionan así? Patricio vive en “El Túnel”. Y debe escapar pronto.

¿QUÉ ES EL “EL TÚNEL”?

“El Túnel” es una de las causas de mayor frustración entre los empleados de México y el mundo.

“El Túnel” es una de las fuentes de depresión y pobreza dentro de la clase media.

“El Túnel” es una de las mayores mentiras de nuestro sistema educativo.

“El Túnel” es una trampa. Y debes salir de ella.

“El Túnel” es la concepción de la realidad que consiste en creer que corremos dentro de un túnel que se compone de metas o logros sucesivos y necesarios. Quien está dentro del túnel cree que todas las cosas van a llegar “eventualmente”, y que basta con seguir caminando.

Pero es una mentira.

“El Túnel” lo aprendemos desde el kínder, porque así funciona. Vamos a primer año de kínder y, a menos que algo grave suceda, ¡de pronto estamos en segundo! De hecho, prácticamente todos los del salón pasan a segundo, a tercero y a primaria, independientemente de si han puesto mucho o poco esfuerzo. Simplemente, se presentan y “El Túnel” hace su tarea. Está diseñado para eso.

Después, Primaria, secundaria, prepa… y hasta universidad. Todo es parte de un túnel. Pronto aprendemos que es posible cumplir el mínimo para pasar al siguiente nivel. Prácticamente basta que acudamos a las clases, que levantemos la mano, que entreguemos algún trabajo… pero sabemos, todo el mundo sabe, que se puede “nadar de muertito”. Eventualmente todos pasan al siguiente año y se gradúan. Hay mucha fiesta, bombo y platillo.

Y nos dicen “el éxito te espera. Todo llegará eventualmente. Solo sigue caminando”.

Pero mienten.

Durante nuestros primeros 20 años nos dicen: “sólo haz esto, y te daremos un diploma al final del túnel”. Y lo hacemos. Y nos dan nuestro diploma.

Finalmente, salimos a la vida real. “El Túnel” se acaba, pero nadie nos avisa, y millones viven pensando que mientras asistan al trabajo y cumplan los mínimos, los siguientes “pasos” del Túnel llegarán: los aumentos, los puestos, la casa con jardín y el coche y el club. Todo llegará eventualmente. ¿O no?

¡DATE CUENTA DE QUE VIVES EN EL TÚNEL!

Lamentablemente a Patricio no le van a dar aumento, ni otro puesto de más responsabilidad, porque “El Túnel” se acabó para él hace años y no se ha dado cuenta. Cree que tiene derecho a “pasar de nivel”, recibir su diploma y ponerse su birrete y a convertirse en gerente o director, simplemente porque ha llenado su silla durante suficientes horas.

Como Patricio, otros miles viven yendo a trabajar cada día… y cada día preguntándose por qué no avanzan; por qué otros toman los mejores puestos y tienen mejores sueldos. No logran entender que ya no están en la prepa. No basta cumplir: hay que crear. Hay que arriesgar. Hay que hacer cosas nuevas de manera distinta, hay que levantar la voz y ofrecer iniciativa y creatividad; no solamente obediencia y sumisión.

Quien hace bien su trabajo, se queda en su trabajo. Eso no es malo, necesariamente.

Pero quien hace su trabajo y además crea algo, pronto encuentra las herramientas para construirlo. Y para ello, debe salir conscientemente de “El Túnel” y saber que las cosas no van a pasar a menos que hagamos que pasen.

Los directores, los emprendedores, los líderes no son las personas que llevan más tiempo calentando la silla, sino quienes salen del “Túnel” y lo cambian por algo mucho mejor: la libertad.

¿QUÉ HAY DESPUÉS DEL TÚNEL?

Cuando “el Túnel” se acaba, aparece aquello que aterra a los autómatas: la libertad.

Cuando estamos en la escuela, se nos dice “haz esto y te daré un diez”.

Cuando estamos en la universidad se nos dice “sólo haz esto y te daré un diploma”.

Cuando estamos el “El Túnel” profesional, se nos dice “sólo haz esto y te daré un sueldo”.

“Sólo haz esto, sólo haz esto” es el mantra del habitante del “Túnel”. Espera una orden sencilla y está dispuesto a cumplirla para recibir su premio.

Justo afuera de “El Túnel” aparece un letrero terrorífico, que reza:

“¡ERES LIBRE, HAZ LO QUE QUIERAS! ERES INTELIGENTE, CREATIVO, RESPONSABLE: CREA ALGO, APUÉSTALE Y RECIBE LAS CONSECUENCIAS -BUENAS Y MALAS- DE LO QUE HAS CREADO”

Afuera de “El Túnel” hay montañas, valles, lagos y precipicios. Hay algunos caminos hechos y distintas nuevas carreteras, escaleras y agujeros. Lo que no hay es un guía que te tome de la mano y te diga: “Sólo haz esto…”.

El habitante de “El Túnel” prefiere jugar seguro, pero lo que no sabe es que vivir en “El Túnel” es el mayor riesgo de todos, porque su vida entera está en manos de otras personas.

¿CÓMO SALGO DE “EL TÚNEL”?

Quizás hubo un tiempo en que apostarle la vida entera a una empresa o a un jefe era un buen plan de carrera: los sueldos eran buenos, las prestaciones mejores y podías estar 30 años en una silla antes de jubilarte.

Ese era el “Túnel” corporativo, pero ese túnel se acabó. Tener hoy el control de tu vida y carrera no es la mejor forma de vivir: es la única.

Si estás en un trabajo que disfrutas, entonces empieza a trabajar para salir del túnel:

  1. Aprendiendo más que los demás. El hombre que fuiste ayer no tendrá el trabajo que quieres mañana, a menos que crezca. Lee, estudia, inscríbete, explora y sigue creciendo.
  2. Creando arte y tomando riesgos; es decir, buscando nuevas formas de hacer mejor lo que ya haces. Esto implica el riesgo de equivocarte, pero es un riesgo 100% necesario.
  3. Conectando tu trabajo con tus pasiones y tus talentos para hacerte visible. Enseña, comparte, haz un podcast, crea un curso. No des más de lo mismo, sino más de lo nuevo, de lo que solo tú puedes dar.
  4. Creando riqueza fuera de tu trabajo: aprende a invertir y encuentra negocios laterales que te ayuden a seguir aprendiendo y a tener un proyecto propio. Encuentra un flujo de ingreso pasivo que te ofrezca libertad.
  5. Diseñando un proyecto de vida, que incluya tus talentos y pasiones, así como tu propósito: algo que te haga levantarte cada día con ilusión renovada. ¡Eres mucho más que tu trabajo!

Si el trabajo lo disfrutas, te permite aprender y ganar, no hay razón para dejarlo. Puedes trabajar toda tu vida en una empresa, pero no puede depender tu vida de una sola empresa. Conozco a varios que después de años reciben su carta de despedida: todo su mundo se desmorona. Han vivido en el Túnel demasiado tiempo y ahora no saben vivir fuera de él.

Si, en cambio, tienes un trabajo que no disfrutas, entonces prepara la cancha para moverte cuanto antes, siguiendo los mismos cinco pasos: crece, crea, conecta, haz una red y dibuja un proyecto. Cuando estés listo, emprende o salta a un mejor espacio.

No se trata de “trabajar más” o “echarle ganas”. Tu vida, tu espacio y tu familia valen más que cualquier cheque. Recuerda que tu vida no es un túnel: nada pasa si no haces que pase.

Y si estabas esperando a que “alguien” te dijera qué hacer, ese “alguien” es ese artículo que te dice: Despierta; sal del túnel. Hay cosas que sólo tú puedes hacer, pero ¿tienes el valor de hacerlas?

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