5 formas de convertirse en un artista de alto rendimiento en cualquier empresa

Cómo convertirse en un empleado destacado, contado por un director ejecutivo.

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A menudo me preguntan qué busco en nuevos talentos. ¿Qué hace que un empleado sea realmente invaluable? ¿Qué diferencia a un empleado típico de un trabajador de alto desempeño? Es una pregunta que probablemente todos nos hemos hecho en algún momento a lo largo de nuestras carreras. Y si bien cada empresa, campo y función requiere un conjunto único de calificaciones y habilidades técnicas, ciertos atributos son indispensables sin importar dónde trabaje o qué haga.

Estos son los cinco atributos que caracterizan a un empleado verdaderamente notable.

1. Naturalmente curioso

Estas personas no están en su organización solo para hacer un trabajo, sino para dejar su huella en la empresa en su conjunto. Son profundamente curiosos, lo que generalmente significa que ven más allá de los roles y responsabilidades descritos en una descripción de trabajo de 100 palabras. En cambio, ven su trabajo diario como una forma de promover la visión de la organización en general. Inherentemente conectan los puntos, entendiendo que cada tarea, grande o pequeña, apoya un impulso colectivo.

Estos empleados siempre están presentes. En otras palabras, ponen todo su ser en el trabajo y creen sinceramente en el impacto y el efecto dominó de un trabajo bien hecho. Su inclinación por aprender y resolver problemas no solo es admirable, sino también insaciable. Buscar soluciones creativas a los problemas empresariales es casi como un reflejo para ellos. Se están planteando las preguntas importantes, lo que les permite seguir siendo proactivos antes de que un gerente deba intervenir, reduciendo en última instancia los ciclos de retroalimentación e impulsando la productividad en toda la empresa.

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2. Capacidad innata para aprender

El segundo atributo va de la mano con el primero. La curiosidad natural de un empleado, en la mayoría de los casos, agudizará su capacidad para aprender rápidamente. Aunque pueda parecer sencillo, la propensión a aprender cosas nuevas de forma rápida y eficaz es una habilidad integral. Ser capaz de absorber información rápidamente, procesarla y, en última instancia, traducir esa nueva información en acción estimula el crecimiento a escala.

No le doy demasiada credibilidad a la carrera universitaria de un posible empleado. Si bien algunos roles requieren conocimientos técnicos, lo que en realidad estoy buscando se centra en cómo un individuo navega por la ambigüedad. ¿Puede sobresalir en tiempos de incertidumbre? Cuando se enfrenta a una tarea desconocida, ¿es capaz de adaptarse en tiempo real? Si algo nos ha enseñado el último año y medio a todos es esto: las organizaciones (y las personas) que son capaces de aclimatarse a las nuevas circunstancias, a través del aprendizaje, son las que evitan las crisis y al final triunfan.

3. Capaz de convertir los comentarios en acciones

La retroalimentación es la base de cualquier relación exitosa, personal o profesional. Y, si bien dar retroalimentación a veces puede ser incómodo, tener conversaciones difíciles es imperativo, particularmente en los negocios. La perfección no existe, ni siquiera entre los empleados destacados, por lo que la retroalimentación es obligatoria y se alienta. Lo que realmente distingue a los de alto rendimiento es la forma en que reaccionan a los comentarios.

¿Pueden ver la retroalimentación constructiva por lo que es? En ocasiones, es un desafío reconciliarse con la retroalimentación; Puedo dar fe de esto yo mismo. Sin embargo, un empleado destacado utiliza la retroalimentación como una forma de mostrar de manera tangible la mejora y el crecimiento. Él o ella es muy consciente de sus deficiencias y trabaja con diligencia para transformar las debilidades en fortalezas. Los contratiempos motivan a estos empleados y, en última instancia, los hacen más fuertes y resistentes.

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4. Doblemente autónomo y colaborativo

Naturalmente, las personas que pueden trabajar con poca o ninguna orientación son sumamente valiosas en el trabajo. Toman bien la dirección y no requieren agarrarse de la mano. Dicho esto, los de alto rendimiento no solo son autónomos, sino que también prosperan en entornos grupales. Capaces de colaborar, compartir ideas y trabajar de forma independiente, estas raras personas son una doble amenaza, de la mejor manera posible.

La capacidad de trabajar solos y en grupo les otorga versatilidad. En otras palabras, prosperarán en muchos roles diferentes en la empresa, sobresaliendo en entornos multifuncionales. Como director ejecutivo, puede asignarles una variedad de proyectos y confiar en ellos; por rudimentario que parezca, es de vital importancia. En pocas palabras, los compañeros de equipo los respetan, los gerentes confían en ellos y la organización prospera gracias a ellos.

5. Empoderar a quienes los rodean

Este atributo final puede ser el más crítico. A fin de cuentas, los empleados realmente sobresalientes son los que mejoran a todos los que los rodean. Si se trata de un gerente o líder destacado, esto significa desarrollar y nutrir el talento que depende de ellos. Si se trata de un empleado junior o de nivel de entrada, esto implica compañeros edificantes e inspiradores con los que colaboran regularmente.

Este componente se apoya más en la inteligencia emocional de un individuo. Los empleados destacados pueden empatizar con las personas con las que trabajan. En muchos sentidos, ven a sus colegas como una extensión de su familia. Esto se debe a que reconocen que cuando un empleado crece y tiene éxito, todos ganan. Al final, los empleados destacados son simplemente humanos, y esa humanidad es una ventaja, no un inconveniente.

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