Robots mascota: grandes aliados para combatir la soledad (y oportunidad de negocio)

Estos dispositivos satisfacen una necesidad entre las personas mayores que viven solas y por increíble que parezca también representan una oportunidad de negocio.

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Desde antes de que brotara la pandemia de COVID-19 varios países hablaban ya de una epidemia de soledad y, debido al encierro y al asilamiento social derivado de la emergencia sanitaria, esta situación solo se acrecentó. Según el proyecto Making Caring Common de la Universidad de Harvard un 36% de las personas que viven actualmente en Estados Unidos se sienten solas y en otros países las cifras son similares.

tombot.com

Esa gente sola tiene necesidades y la venta de productos y servicios que les ayudan a emular la socialización de alguna manera han dado lugar a la llamada Loneliness Ecnomy (economía de la soledad) con ventas anuales en Estados Unidos de $6 mil millones de dólares. Un segmento que ha crecido durante los últimos años son los robots de compañía, que se han vuelto populares, sobre todo, entre la gente de la tercera edad.

Una de las empresas que manufacturan este tipo de compañeros robóticos es Joy for All, fundada por empleados de Hasbro al darse cuenta de que había un nicho de mercado desatendido en los adultos mayores. En la página oficial de la empresa se explica: "Diseñado con una amplia participación de adultos mayores, Joy for All lanzó a sus gatos de compañía (Companion Pet Cats) en diciembre de 2015. En los primeros meses, los efectos que estos productos estaban teniendo en los adultos mayores y sus familias eran innegables. Las historias y testimonios de los cuidadores sobre el impacto positivo en el aislamiento, la soledad y todas las formas de deterioro cognitivo continuaron validando lo que el equipo había creído todo el tiempo: que el poder del juego era relevante en todas las etapas de la vida".

Los robots simulan perros y gatos que cuentan con una serie de sensores para hacerlos reaccionar a los movimientos e instrucciones de sus dueños. Los robots ladran y los gatos maúllan y ronronean, se mueven y reaccionan a los cariños con gestos realistas. Aunque pudieran parecer simples, cumplen con la función de acompañar a aquellos que se sienten solos y se ha comprobado que ayudan a mejorar el estado de ánimo de pacientes con Alzheimer y demencia y ancianos que viven solos. Una de las ventajas que representan es que, a diferencia de las mascotas vivas, no requieren de grandes cuidados.

Tombot es otro producto que cumple con la misma función, pero que ha puesto atención en crear a sus perros robots con un aspecto más realista. Luego de que su madre enfermara y se viera obligado a quitarle a su perro (debido a que este era agresivo con los enfermeros), Tom Stevens comenzó a investigar en torno a los beneficios que brinda a las personas el tener una mascota y decidió emprender un negocio que les permitía a los adultos mayores contar con todo el cariño y beneficios que representa tener una mascota.

Estos son solo dos ejemplos de lo que los robots pueden hacer por los humanos y muestra de que, aunque es un nicho al que no solemos voltear a ver, en la soledad de las personas también hay oportunidad de negocio. Los expertos estiman que para el año 2030 se habrán venido 13 millones de dispositivos de este tipo tan solo en Estados Unidos.