988, la iniciativa que quiere crear una línea telefónica de emergencia para gente con alguna enfermedad mental

El estado de California les presta atención a las emergencias por crisis de salud mental y lanza una línea de emergencia para atenderlas.

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Nadie lo puede negar: la línea telefónica de emergencias 911 es un gran invento. Implementada en 1968 por la compañía telefónica AT&T, se convirtió en una línea única y centralizada de emergencia en Estados Unidos que con los años se ha extendido a otros territorios. Aunque ha significado la atención oportuna a millones de llamadas de emergencia, hay un área de la población que no necesariamente se ha beneficiado por los servicios de la línea: los enfermos que sufren de alguna crisis de salud mental.

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Según el sitio Cal Matters, las llamadas de emergencia al 911 suelen terminar mal cuando existe alguna crisis de salud mental: "Las familias conocen demasiado bien los impactos de una tragedia que se desplaza, en repetidas ocasiones, a través del ciclo de noticias. Alguien sufre de una crisis de salud mental. Un ser querido marca el 911 en busca de ayuda. Llega la policía. Las cosas se intensifican. A los afligidos se les deja reflexionar sobre una pregunta imposible: ¿Y si no hubiera llamado?"

Como alternativa a la línea de emergencia en California se ha creado la línea telefónica 988 que empezará a operar el próximo 16 de julio en el estado. La idea es que las llamadas de emergencia relacionadas con una crisis mental sean atendidas por especialistas en temas psicológicos y que realmente puedan brindar de apoyo a la persona que reporta el problema. Las llamadas serán operadas por 13 distintos centros telefónicos en el estado que actualmente atienden la línea de prevención de suicidios. En un futuro próximo la línea podría operar de modo intercambiable con el 911, es decir, que las llamadas ligadas a una crisis mental que entren a la línea única de emergencia sean canalizadas al 988.

El servicio funciona en inglés y en español, y otros estados como Washington, Colorado y Nevada podrían implementar próximamente un servicio similar atendiendo a una crisis real y tangible de la que no se habla lo suficiente: la de la salud mental.