Hospitales contratan gamers para acompañar a pacientes

Niños enfermos juegan videojuegos para divertirse y olvidarse por un momento de las enfermedades que los aquejan.

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El mundo gamer ha tenido un crecimiento en los últimos años, tanto que las personas que se dedican a jugar videojuegos han encontrado una manera de generar ingresos y tomarlo como una profesión.

Issaro Prakalung | EyeEm | Getty Images

A pesar de lo anterior, esto no ha sido bien tomado por un gran sector de la sociedad, pues se considera que su aportación a la misma es "nula"; sin embargo, algunos de los profesionales del control han comenzado a realizar una labor muy valiosa.

Alrededor de 50 hospitales de Estados Unidos, entre los que se encuentra el Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital, en Chicago, han contratado a gamers.

Te preguntarás, ¿para qué estas instituciones pagan a los conocidos como especialistas en tecnología de juegos?

Uno de los gamers que trabaja en el pediátrico mencionado se llama Shane Rafferty, quien dedica su horario laboral para jugar títulos como Mario Kart, Tetris y Super Smash Bros con los pacientes del nosocomio. El centro ha destinado un cuarto especial para que se lleve a cabo dicha actividad y se organicen torneos, con el objetivo de brindar diversión a los niños, como parte de un tratamiento integral.

"Están sentados, están jugando Mario Kart y no están pensando en cómo han estado atrapados en la misma habitación durante el último mes. En cambio, están pensando: 'Necesito obtener este caparazón rojo para poder vencer a este tipo que piensa que es algo bueno'", señaló Rafferty a la revista Wired.

Pero jugar videojuegos no es la única actividad que lleva a cabo Shane, ya que entre sus otras labores se encuentra el mantener la tecnología de entretenimiento del hospital, solucionar problemas de controladores, actualizaciones y confirmar la idoneidad de las aplicaciones descargadas en los iPads del hospital; además, tiene la tarea de ordenar nuevos equipos.

Rafferty indicó que con esta actividad ha encontrado una conexión con los pequeños, quienes se divierten para olvidar por un rato las enfermedades.