8 técnicas probadas que te harán más agradable

Depositphotos.com
  • ---Shares

Todos queremos ser agradables. Después de todo, las personas agradables tienen más amigos, son más respetadas por sus colegas y jefes y cierran más tratos. 

No puedes engañar a la gente para caerles mejor, pero si puedes ser más “emocionalmente atractivo” para los demás. Como dice Michelle Tillis Lederman, autora de The 11 Laws of Likability, “No puedes obligar a nadie a ser tu amigo, pero puedes ayudar a las personas a ver lo que es agradable en ti. No se trata de trucos que manipulen o engañen, si no maneras honestas de conectarse con otros y hacerlos sentir bien”. 

Jack Schafer, agente retirado del FBI y autor The Like Switch, asevera que los buenos vendedores recurren instintivamente a estas actitudes. 

“Los detalles te hacen más cercano”, dice. “Debes poner atención a esas cosas” 

Aquí hay ocho maneras probadas por la ciencia para hacerte más agradable a los demás. 

1 / 8
Depositphotos.com

1. Sonríe

Si suena simple, es porque lo es. La sonrisa dispara endorfinas en el cerebro, lo que te hace sentir bien. Y ¿qué crees? Sonreír es contagioso.

“Las personas leen tu lenguaje corporal y tus expresiones faciales de manera más clara que lo que estás diciendo con tu voz”, dice Lederman, “así que una sonrisa siempre es agradable, desarma y relaja a las personas”.

Sin embargo, no debes sonreírle a todos, dice Tim Sanders, autor de The Likeability Factor. Debe de venir de un lugar de autenticidad. Sin embargo, siempre debes sonreír a alguien que te sonríe.

“Cuando sonríes de vuelta, combinas la amistad con la autenticidad”, dice el experto. “Muchas veces no esperamos que la otra persona nos sonría de regreso. Cuando lo haces le estás diciendo a tu interlocutor ‘También me agradas’ y eso te hace más simpático a los ojos del otro”.  

2 / 8
Depositphotos.com

2. Cuida tu lenguaje corporal

Los humanos solo somos animales mejor vestidos. Por esa razón, además de sonreír, puedes usar señales visuales para decirle a las demás personas que no eres una amenaza. Estas señales incluyen subir tus cejas, inclinar la cabeza, parpadear, etcétera. ¿Por qué? Por ejemplo, inclinar la cabeza expone tu arteria carótida a la otra persona, mostrando confianza.  ¡Qué locura!

“Nuestros cerebros automáticamente buscan amenazas en el ambiente”, dice Schafer. “Nos comunicamos de manera no verbal. Cuando el cerebro ve señales amistosas, se enfoca en otras cosas. Es importante saber cuáles son estas señales y usarlas bien”.

Las situaciones estresantes, como las entrevistas de trabajo o citas con clientes, activan nuestra respuesta de correr o morir, mostrándonos a la defensiva y cerrador. Usar las señales amistosas y sonreír reduce el estado de alerta.

3 / 8
Depositphotos.com

3. Haz que la otra persona se sienta bien

“Si quieres agradarle a las demás personas, debes hacerlos sentir bien con ellos mismos”, dice Schafer. “Debes retirar el foco de la plática de tu persona y centrarlo en tu interlocutor”.

Hay varias maneras de lograr esto.

“Apreciación, reconocimiento, agradecimiento, contacto directo a los ojos, un halago, pedir un consejo, todas estas son maneras de hacer que la otra persona se sienta bien”, dice Lederman.

En las conversaciones, emplea sentencias empáticas. Por ejemplo, si alguien se ve feliz di algo como “Se ve que estás teniendo un día genial”, dice Scafer.  Si la persona responde “Acabo de cerrar un trato”, puedes responder con algo como “Debiste trabajar muy duro para lograrlo”. Él o ella se sentirá genial y a su vez, esos sentimientos se reflejarán en ti. Evita los halagos directos, porque eso suele poner a las personas a la defensiva.

4 / 8
Depositphoto.com

4. Sé participativo

¿Por qué Bill Clinton, Oprah Winfrey y Ellen DeGeneres son tan agradables? Son individuos que hacen sentir a los demás como las personas más importantes del mundo mientras platican con ellas. Hay maneras simples de seguir sus ejemplos: 

“Deja tu teléfono en la mesa. Si estás en una reunión, apágalo y voltéalo”, indica Sanders. “Ve a la persona directo a los ojos y participa en la conversación. Si estás en una comida, pon absoluta atención a tu mesero cuando te hable”.

Incluso debes poner atención a la posición de los vasos en la mesa. Si están entre la otra persona y tú, pueden actuar como una barrera. Asegúrate de moverlos.

5 / 8
Depositphotos.com

6. Hazte presente

 Es más probable que te sientas más familiar con las personas con las que pasas más tiempo, como tus compañeros de trabajo, vecinos o la persona que siempre te saluda en el gimnasio. 

“La mera exposición crea familiaridad y eso significa hacerse presente”, aconseja Theo Tsaousides, un neuropsicólogo y autor de Brainblocks: Overcoming the Hidden Barriers to Success.

La persistencia es clave, pero no debes cruzar la frontera del acoso. Tsaousides dice que frecuentar la misma cafetería, mandar correos electrónicos y comentar en las publicaciones de redes sociales de la otra persona de vez en cuando es una manera de hacerse presente.

“Les recuerda que estás pensando en ellos”, dice el experto.

6 / 8
Depositphotos.com

5. Sé encantador

Recuerda, las personas aman de hablar de sí mismas, y cuando se sienten bien con ellos mismos, se sienten bien contigo.

Abre la conversación preguntando sobre el proyecto estrella que realmente emocione a la otra persona. Escucha hasta que estén cansados de hablar de sí mismos (generalmente es después de cinco minutos).

Ten cuidado con las preguntas de seguimiento que hagas. “Pregunta cosas que requieran elaboración, esto demuestra que realmente te interesa lo que respondan”, dice Lederman. “A partir de ese punto puedes hacer preguntas adicionales y escuchar un poco más. Cuando compartes algo sobre ti conectado con el tema, empiezas a generar una vinculación con la otra persona”.

Encontrar puntos en común es una técnica clásica para hacerte ver más encantador. Por eso es bueno tener a alguien que te presente con los contactos que necesitas, porque esa persona se vuelve el punto en común. 

7 / 8
Depositphotos.com

7. Adopta una filosofía de dar

Este es el concepto que Lederman asegura da más resultados. No importa a quién conozcas, siempre debes pensar en cómo puedes ayudar a esa persona. No siempre obtendrás resultados inmediatos, pero esta filosofía generará un efecto de cascada.

“Dar genera valor. Aplicar la ley del dar es pensar en cómo puedes agregar valor en la vida de otros”, dice Lederman.  “Cuando estás en una situación de negocio, no debes pensar ‘¿cómo puedo obtener lo que necesito de este cliente?’, sino ‘¿cómo puedo darle valor a este cliente?’”.

Sanders muestra que hay una simple manera de conseguir esto: durante una conversación, debes tratar de dar un consejo pequeño. Esto te separará de todos los demás y te hará más agradable.

“Cuando haces esto mandas el mensaje ‘Me importas lo suficiente para que quiera ayudarte’ y ‘Mi relación es algo que quieres cultivar’”. 

8 / 8
Depositphotos.com

8. Valida las opiniones de los demás

No necesitas estar de acuerdo con todos, pero si debes hacer lo imposible para que los demás se sientan escuchados. Trata los sentimientos como hechos, dice Sander. Por ejemplo, si un cliente se queja, considera el feedback que te puede dar y hazle saber que lo que te diga será considerado con absoluta seriedad. 

“Los psicólogos dicen que cuando aceptas los sentimientos de las otras personas y le dices ‘Lo siento, puedo imaginar cómo te sientes’, les estás dando validación de que no están solos ni son tontos por sentirse como lo hacen”, indica el especialista.

Lederman concuerda. “La validación da una sensación de empoderamiento”, dice. 

8 técnicas probadas que te harán más agradable

Up Next...

Popular Galleries

Previous Slide

Start Slideshow

Next Slide