#SeriesEntrepreneur

Historias de dos niños fuera de serie

#EmprenderComoNiño. Capítulo 2. Daniela Salinas Hernández ha comenzado a dar sus primeros pasos como escritora, mientras que José Pablo Iglesias Serrano aspira a convertirse en el próximo gurú de los negocios. Te contamos las historias de dos niños fuera de serie.

Por Nayeli Meza Orozco y Andrea García Cavazos

Video: Arturo Luna y Fernando Omedé

 

Nota de los Editores: Este texto es la segunda entrega de un nuevo proyecto editorial llamado #SeriesEntrepreneur, en el que contaremos historias de éxito de diversos protagonistas del ecosistema emprendedor.

 

Aún no rebasan los 16 años de edad y este par de genios ha conseguido más cosas que muchos adultos. Sin embargo, tener un IQ sobresaliente y hablar de negocios no ha sido cosa fácil para dos pequeños que atraviesan por cambios personales, escolares y familiares, en la antesala de la adolescencia.

En Entrepreneur platicamos con Daniela, una estudiante de Fundación TeleGenio presidida por Antonio Rada García, la cual diagnostica, apoya y atiende a niños y jóvenes superdotados o con aptitudes sobresalientes en México.

Además, conocimos a José Pablo, alumno de los programas educativos de Business Kids, dirigido por María del Carmen Cabrera, quien a sus 14 años ha creado diversos emprendimientos tomando como inspiración a Robert Kiyosaki.

Daniela y José Pablo son un claro ejemplo de cómo viven dos niños fuera de serie en México. Pero no son los únicos.

En la segunda mayor economía de América Latina viven más de un millón de niños superdotados o con aptitudes sobresalientes. Sin embargo, la mayoría de ellos no recibe la atención adecuada o son diagnosticados de manera errónea, de acuerdo con la Asociación Mexicana para el Apoyo a Sobresalientes (Amexpas).

Prueba de ello es que, de cada tres casos de niños diagnosticados con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dos son de capacidad intelectual elevada, es decir, 66% de los diagnósticos de TDAH son inequívocos, revela el estudio Perfil del Niño Sobredotado en México elaborado por el Centro de Atención al Talento (Cedat).

Daniela y José Pablo conocen de antemano estas cifras, pero no dejan que a su corta edad el complejo panorama en el país restrinja sus ganas por aprender y haga que desistan a un deseo que ha sido inculcado por su núcleo familiar: compartir lo que saben para apoyar a otros niños en situaciones similares. Ayudar es el motor que los mueve.

 

La pequeña escritora genio

“Me gusta escribir cuentos cortos, pero últimamente he comenzado a hacer poemas”, platica Daniela Salinas Hernández, mientras saca una hoja de su bolso, en donde a simple vista se perciben un par de libretas, plumas y un libro viejo de Gabriel García Márquez, uno de sus escritores favoritos.

La seguridad con la que conversa y se desenvuelve la pequeña no es una característica con la que haya contado siempre. Daniela recuerda que al menos los primeros 14 años de su vida fueron abrumadores, pues nadie, ni siquiera ella, sabía que era superdotada, lo que le imposibilitaba que se relacionara o entablara relaciones con sus compañeros de escuela e, incluso, le propició problemas y varias visitas con el consejero escolar. 

“Viví muchos años bloqueando estímulos negativos para encajar, que ni siquiera noté que era algo malo. No sé cómo pude aguantar toda la primaria así”, reflexiona rodeada de dibujos que cuelgan en las paredes de las instalaciones de Fundación TeleGenio.

No fue hasta hace un año que la mayor de dos hermanas descubrió que tenía un IQ de 133, cifra por encima del promedio de la población mexicana, que se ubica en 87 puntos, cuando llegó a la fundación dirigida por Antonio Rada García.

Durante dos semanas, Daniela fue sometida a diversos exámenes para detectar sus áreas de fortaleza y oportunidad. A modo general, los resultados fueron sobresalientes, pero la sorpresa fue al descubrir que el pico más grande se ubicaba en una pasión con la que años atrás ya se había encontrado: escribir. 

Desarrollar el gusto por el arte de la pluma no siempre fue sencillo, como en la actualidad. En sexto de primaria, una de sus profesoras pidió de tarea que elaboraran un cuento corto. La misión se completó. Pero cuando la docente les pidió que el pequeño trabajo lo convirtieran en un libro, Daniela se enfrentó a un problema.

“Era más chica y tenía muchas ideas en la cabeza. No supe cómo aterrizar todo lo que pensaba y no completé esa enmienda”, comparte.

Pero el sabor agridulce que le dejó esa experiencia la motivó años más tarde a empezar a trabajar en un proyecto mucho más ambicioso: la creación de un libro de cuentos cortos y uno de poemas.  

Hoy, a sus 15 años, la pequeña escritora asegura que no es diferente a cualquier otra niña de su edad. Aunque ella prefiere escribir, leer o dibujar, a “jugar con Barbies”.

El conocimiento le ha dado mucha más seguridad acerca de quién es y de lo que quiere para su futuro. Aunque apenas cursa el segundo grado de secundaria, Daniela ya tiene muy claro de qué forma quiere acompañar su pasión por la escritura.

La pequeña genio se siente atraída por estudiar Arquitectura, Genética, Psiquiatría o Derecho, aunque, admite, también tiene interés por la Neurocirugía.

Asimismo, entre sus planes está la creación de un emprendimiento similar a TeleGenio, pues desea ayudar a niños con la misma condición de ella.

“No puedo quedarme cruzada de brazos. Yo no la pasé tan mal, pero hay niños que la han pasado muchísimo peor.”

A sus pocos años, Daniela ya comienza a vislumbrar el camino que quiere andar el resto de su vida, pero, pase lo que pase, tiene certeza en una cosa: “Quiero tener una buena vida, pero más que nada quiero ser feliz.”

 

El próximo gurú de los negocios

Aun cuando las matemáticas y la historia no son su fuerte, a su corta edad, José Pablo Iglesias Serrano se ha puesto una meta ambiciosa: ser el próximo gurú de los negocios.

Además de tener 14 años y considerarse “muy desordenado”, José Pablo tiene una gran característica que lo diferencia del resto: cuenta con un par de emprendimientos en su cartera de logros y, recién, con la publicación de un libro en donde les habla a los niños de negocios y finanzas.

En octubre del año pasado, el pequeño emprendedor decidió compartir su experiencia en su primer material impreso, El pequeño libro de negocios para niños¸ en donde con dibujos y breves explicaciones sobre determinados temas introduce a los lectores interesados en conocer sobre la creación de una micro empresa y el manejo de sus recursos.

“¿Alguna vez has querido comprar algo (juguete, aparato, gadget, lo que sea), pero tus papás no te lo quieren comprar? Bueno, de hecho te están ayudando, quieren que obtengas tu libertad financiera”, con esta declaración José Pablo invita a los niños de su edad a entrar en el mundo de los negocios.

Aunque el arte de emprender es un don natural, en el pequeño de 14 años esta cualidad comenzó a formalizarse hace dos años, cuando José Pablo llegó a las instalaciones de Business Kids.

Desde entonces, la institución a cargo de María del Carmen Cabrera le ha ayudado a empoderarse y a desarrollar ideas para emprender.

“Los niños van a ser el futuro. Serán quienes enseñen a los demás, por lo tanto el emprendimiento no solo tiene que ver con dinero, ya que también se trata de ayudar a los demás”, comparte.

Hasta la fecha, el alumno que cursa el primer grado de secundaria cuenta entre su repertorio como emprendedor con dos negocios de comida, Marsh Burgers y uno de crepas, así como la comercialización de carteras artesanales.

Juan Pablo es parte de una generación que nació con la tecnología. Por ello, este año fundó, de manera conjunta con dos amigos, IncrediLife Corp., un emprendimiento enfocado en el desarrollo de páginas web.

“Ahora que hay muchos dispositivos móviles nos dimos cuenta que no todos los sitios se adaptan correctamente a ellos, así que decidimos ayudar a los demás y a la vez aprender”, explica el pequeño.

A su corta edad, el financiamiento ha sido un limitante. Sin embargo, ha sabido cómo ingeniárselas para obtener capital.

A pesar de sus papás no le dan domingo, José Pablo asegura que lo han apoyado en todo. “Mis papás me financiaron un poco, bueno, todo, pero cuando vendí todos los libros se los pagué”, afirma.

Para el caso del libro, la inversión de la primera edición fue de 5,000 pesos. El precio de cada ejemplar es de 100 pesos y puede conseguirse en cualquiera de las sucursales de Business Kids. El plan en el corto plazo es hacer una alianza con Editorial Porrúa y comenzar su venta en Ciudad de México. Sin embargo, al menos por ahora, prefiere no revelar más detalles.

No todo ha sido miel sobre hojuelas. Aunque José Pablo es uno de los alumnos más sobresalientes de Business Kids, también se ha enfrentado al fracaso al momento de poner en marcha la idea de un negocio. Sin embargo, recomienda a todos los niños de su edad aprovechar el tiempo libre para emprender.

“El fracaso no es no lograrlo, es rendirse. Sigue intentándolo, sólo así podrás encontrar mil maneras que no te sirvan, pero habrá una que sí.”