Su socio dudó de su capacidad para ser mamá y empresaria. Hoy ella tiene una empresa internacional

Columba Uribe fundó su primera empresa con un socio, pero un tema machista la hizo romper la sociedad y hoy, con Fitlogistic, mueve mercancías mexicanas a todo el mundo.

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Cuando una mujer o un hombre se vuelven padres, la vida les cambia por completo. No hay vuelta atrás. La nueva familia debe reorganizarse para atender las necesidades de un nuevo ser. Este suele ser un momento de cambios y de replantearse objetivos. Así lo vivió Columba Uribe, en 2013, cuando después de llevar una carrera de constante crecimiento en una empresa de exportación marítima, tuvo a su primera hija. “Sentí que mi mundo se tambaleaba, que debía replantear mis objetivos de vida, y comencé a preguntarme: ¿Hacia dónde iba ir? y ¿Cómo iba a combinar mi vida laboral con el reto de ser mamá? Fue entonces cuando me enfrenté a la disyuntiva de: “¿Tengo que seguir desarrollando profesionalmente o debo dedicarme de tiempo completo a ser mamá?

Columba estudió comercio internacional y trabajó por 10 años en el departamento de exportación marítima para una gran empresa, donde aprendió muchas de las habilidades y conocimientos que le ayudaron después a poner su propio negocio. “Para mí fue como hacer una maestría, porque puede escalar, dirigir equipos de trabajo y aprender mucho sobre mi liderazgo”.

Con su nuevo rol las cosas empezaron a cambiar y, una vez que se convirtió en mamá por segunda vez, vino a ella una propuesta de un agente aduanal para que juntos montaran una empresa de freight forwarder o transporte internacional de carga. De entrada, Columba pidió tiempo para tomar una decisión tan importante, pero hablando con su esposo, él le dijo: “¿qué es lo que tienes que perder?” Sus palabras retumbaron en ella y saber que contaba con su apoyo le ayudó a tomar la decisión de manera más fácil y lanzarse a emprender.

Sin embargo, dos años después ella se vio en la necesidad de romper la sociedad y vender su parte de la empresa por un tema de “incompatibilidad de caracteres y machismo”. Su socio no sabía reconocer la capacidad de Columba de liderar una empresa y cuidar a sus hijas. “No entendía que si necesitaba ir a una junta o llevar a mis hijas al pediatra, de igual manera lo iba a hacer”, detalla.

Tomar la decisión de romper la sociedad también fue un proceso complicado, Columba asegura que al darse cuenta de que su sistema de valores y el de su socio no estaban alineados, “solo tuve que responder a la pregunta: ¿esta situación me da paz? No, no me estaba dando paz y entonces tomé el camino de seguir adelante, soltar eso que me había costado mucho trabajo construir. A la distancia, si me preguntas si lo haría otra vez, te digo: ¡Sí! Porque eso me dio la fortaleza de saber que si ya lo había hecho una vez, podía hacerlo dos, tres, cuatro o cinco veces. Todo cuenta como experiencia para formar resiliencia.”

Fue entonces que en 2017 fundó FitLogistic, arriesgando los ahorros familiares, poniendo mucho trabajo, esfuerzo y combinando sus roles de ser mamá, esposa y directora de una empresa internacional.

Moviendo los negocios

El término logística hoy en día es muy común, todo mundo habla de cómo crecer exportando e importando productos. Se trata de un término que engloba desde ejecutar una venta nacional o internacional, hasta distribución y transporte. 

Fitlogistic se dedica a la parte de transporte, ayuda a las empresas a mover sus mercancías de un punto a otro abarcando todo lo que tenga que ver con la parte aduanal, pago de impuestos, etc. Muchas empresas hoy deciden dejar este proceso en compañías expertas y beneficiarse de las tarifas competitivas.

Esta empresa atiende a clientes que se proveen de insumos del exterior para producir productos que luego van a vender a nivel nacional; o bien, empresas mexicanas que fabrican productos de gran calidad y luego lo exportan a otros países.  En pocas palabras, “Fitlogistic pertenece a una parte de la cadena de suministro, mediante la cual todos tenemos acceso a productos de China o podemos disfrutar de aguacate durante el Super Bowl”, explica Columba.

Para estar en este negocio y ser competitiva, Columba asegura que su empresa tiene como propuesta de valor brindar logística de manera fácil y segura a sus clientes, con acompañamiento de servicios de transporte internacional de carga y aduana, aunado a una asesoría en comercio exterior.

Fitlogistic tiene relación con navieras, agencias aduanales, compañías de transporte terrestre, aerolíneas y redes de agentes mundial, por la cual brinda servicios puerta a puerta desde y hacia cualquier parte del mundo. “Estamos enfocados mucho a empresas que tienen necesidades en cuanto a rapidez de respuesta mediante un servicio de 24/7".

Sus clientes se encuentran en las industrias: automotriz, construcción, petrolera, plástico, entre otras, que tienen necesidades de internacionalizarse. Colaboran con empresas nacionales y trasnacionales como Bimbo, John Deere, Conductores Monterrey, Samsung, Hyundai, Nutrioli, entre muchas otras, y exportan a todo el mundo, principalmente a países de Europa, Sudamerica, El Caribe, USA, China, Korea, Vietnam, etc.

Ganando terreno

La industria de logística, como muchas otras, presenta una amplia brecha de género, de acuerdo con Columba, el 65% está dominado por hombres y un 35% por mujeres, aunque la brecha es amplia, en puestos gerenciales cada vez hay más mujeres. Si se habla de puestos de directivos, la brecha es mayor, pero, dice, “confío en que si las mujeres se siguen preparando y confían en sí mismas, muy pronto vamos hablaremos de números más equilibrados”.

La emprendedora aclara que no se trata de un tema de exclusión, sino de inclusión. “No creo que debería ser al revés, que las mujeres tengan que estar por encima, al contrario debería estar equilibrado. Los hombres y mujeres, al complementarnos, podemos aportar mucho valor a la industria logística y podemos lograr mucho crecimiento porque México ha crecido en capacidad exportadora y eso es resultado de trabajo en conjunto entre hombres y mujeres”.

En este sentido, desde su empresa Fitlogistic, ella impulsa la participación de las mujeres a través de la flexibilidad. En sus oficinas en Monterrey hay una habitación para que las mujeres del equipo puedan llevar a sus hijos por las tardes y los vigilen mientras trabajan.

Con sedes en Monterrey y San Luis Potosí, Fitlogistic tiene planeado en los próximos años crecer a través de una modelo de licenciamiento para abrir oficinas regionales y seguir apostándole al acercamiento con los clientes.

Sobre el legado para sus hijas, Columba dice que a ella le gustaría que cuando tengan 20 años, ni siquiera sepan qué es la diferencia de género, “quiero empoderarlas para que sepan que tienen todas las capacidades para llevar acabo sus sueños. Que en el futuro puedan sentir esa libertad de salir adelante, combinar la parte laboral con la personal, o bien, buscar cualquiera sueño sin preocuparse si va haber una piedra en el camino. Mi sueño es empoderarlas.”

Estas son algunas recomendaciones que hace Columba a otras mujeres ante la disyuntiva de ser mamá y emprendedora.

1. El reto está dentro de ti. Debemos trabajar en confiar en nosotras mismas y saber que a fuera hay muchas oportunidades. También trabajar en la resiliencia, debemos saber que si se cierra una puerta hay muchas otras que se pueden tocar y seguro alguna se va abrir. “En mi camino podría decirles que la mayor parte de las personas que me han brindado apoyo han sido hombres”.

2. Define la ruta. Debemos identificar qué quiero hacer, a dónde quiero ir y cómo le voy a hacer para llegar ahí.

3. Acompáñate de otras mujeres. Columba asegura que si pudiera cambiar algo de la situación actual de la mujer en México sería empoderarla mucho más. ¿Cómo? Fitlogistic pertenece a la comunidad Victoria 147 que le ha permitido saber “que hay muchas otras mujeres que van por el camino que yo estoy recorriendo y que si vamos de la mano, el camino se hace más fácil”.

4. Pide apoyo. Hay muchas personas a fuera queriendo ayudar y compartir su experiencia, sólo necesitas hablar y pedir su apoyo.

5. Organiza tu tiempo. Combinar tantos roles como ser mamá, esposa y empresaria se logra siendo organizadas y sabiendo equilibrar los tiempos.

6. Comparte tu trabajo con tus hijos. Es importante contar con el apoyo de la pareja, en caso de tenerla, o bien saberle comunicar a nuestros hijos que mamá está trabajando. Seguramente para ellos también es inspirador.

7. Quítate la culpa. Luchar por nuestros objetivos, ir tras ellos, organizarnos, pedir ayuda, saber delegar y si trabajamos en nuestra inteligencia emocional nos vamos a quitar todos estos paradigmas de sentirnos culpables por salir a luchar por nuestros sueños. Se trata de vivir felices, hacer lo que nos apasiona y nuestros hijos van a saber reconocer esto en el futuro.

Agradecemos a la Naviera Zim por las facilidades para realizar esta entrevista.

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