Ophelia Pastrana, la influencer que promueve la diversidad

Al ser emprendedora, Ophelia nunca tuvo el conflicto de ¿cómo decirle a su jefe que era trans? Entonces la mayoría de sus complicaciones viene de ser una mujer.

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Video: Diana May Trejo

Mauricio Francisco tuvo una vida perfecta, “by the book”, se graduó a los 21 años de un pregrado en Física, terminó su maestría en econometría, se casó, emprendió y logró tener un millón dollar business en su segundo año. Todo lo anterior antes de los 26 años. Después compró un departamento en Santa Fe, su empresa se volvió muy conocida, llevaba marcas muy grandes… y se quiso suicidar.

¿Por qué? Porque como hombre aprendió a no comunicarse y guardarse las cosas, hasta que logró transicionar a los 28 años y comenzó a vivir como Ophelia Pastrana, influencer, youtubero, comediante (de Comedy Central), hace teatro e impro, es presentadora y hace análisis de ciencia y tecnología. “Tengo muchas raras carreras y he hecho muchas raras cosas en mi vida”, dice.

Ophelia asegura que su negocio encaja dentro del Lifestyle Business; es decir, que monetiza su estilo de vida “por donde quiera que me lleve”. Pese a que este modelo de negocio tiene sus limitaciones porque ella no se puede clonar u outsourciarse, para ella es más importante su arte, que lo que gane por él. Aún así encuentra cómo monetizarlo sin problema.”

El objetivo de su negocio es hacer cosas que tengan impacto, “que me hagan sonreír, hacer videos, hacer comedia… hacer cosas que le sirvan a otras Ophelias, o a mí, o que yo quiera consumir, y esas son cosas que no se enseñan cuando se le dice a la gente: ¡Lleva una empresa!”

Ser mujer está mal programado

Al ser emprendedora, Ophelia nunca tuvo el conflicto de ¿cómo decirle a su jefe que era trans? Entonces la mayoría de sus complicaciones viene de ser una mujer. “Hay muchas cosas que están mal programadas de la vida de la mujer.” Por ejemplo, le ha tocado escuchar cosas como: “Qué bueno que vienes y presentas todo este gran proyecto, si lo queremos ¿cuándo viene tu socio para firmar?”

Para esta emprendedora trans en México hay mucho que desarmar en el tema de machismos y enumera una serie de situaciones que le parecen mal programadas.
Entre ellas, la cultura de no darle la posición femenina del título del cargo a las mujeres, como ingeniera en vez de ingeniero cuando hablamos de una mujer. “La gente se aferra para defender el masculino como el que tiene el poder”, señala.

Además, nadie debería preguntarse ¿dónde están las mujeres en tal o cual profesión” pues hay más mujeres que hombres en México. Sería bueno preguntar también: “¿y dónde están los hombres en los espacios de mujeres también… no?”

Otro punto es que las empresas deberían pensar en productos masivos y por tanto deben contemplar a las mujeres en su producción porque de lo contrario estarían haciendo productos orientados a hombres y negándole el acceso a la mayoría de los habitantes en México.

En cuanto al mercado laboral para la comunidad LGTB+, Ophelia señala que la discriminación genera gastos por 430 millones de dólares en México, cuando un empleador despide a una persona por ser gay cuando puede ejecutar perfectamente su trabajo. “La discriminación se paga y por la inclusión no, es totalmente gratis”.

Pese a los avances de las mujeres en diferentes sectores económicos, la emprendedora reconoce que es un reto siempre formar equipos de mujeres en áreas como videojuegos, música o cocina. “Es raro, es como si de repente las mujeres desaparecieran por algún motivo, es como si de repente las mujeres desaparecieran y ahora vivimos en un planeta alien donde la gran mayoría de la gente es hombre, porque hay muchas mujeres que se les dice creciendo, que no lo pueden ser lo que quieran”.

Para Ophelia lo importante hoy es encontrar y crear espacios de sororidad. “Mandemos a la chingada a todos estos sistemas que está por allá, rompiendo las cosas que no nos gustan y hagamos aquí nuestra propia fiesta y a lo mejor acá si podemos formar cosas, y le doy mucha luz y le doy mucho aliento y mucho impulso, a los grupos de mujeres que estén haciendo cosas”, concluye.

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