La confusión entre coaching y mentoring: ¿cuál es cuál?

Si bien algunos teóricos creen que los dos roles se cruzan, o que no es realista separar y desconectar uno del otro, otros académicos están empeñados en diferenciar el coaching de la mentoría.

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Este artículo fue traducido de nuestra edición en inglés utilizando tecnologías de IA. Pueden existir errores debido a este proceso. Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

El entorno empresarial ha evolucionado rápidamente en todo el mundo, donde hemos visto cambios inmensos en los diferentes roles que los miembros del personal deben desempeñar. Como tal, la venta consultiva se ha vuelto más crítica que nunca en la era actual, en comparación con la metodología de características, ventajas y beneficios (FAB) que se usaba comúnmente hace mucho tiempo. Los empleados deben poseer suficientes habilidades actualizadas para mantenerse al tanto de los cambiantes marcos de operación. Por lo tanto, el mundo empresarial ha observado que las organizaciones exitosas han desarrollado a sus empleados a través del coaching y la tutoría en las últimas dos décadas.

En busca de una definición adecuada

Dado que era difícil distinguir entre coaching y mentoring, el European Mentoring and Coaching Council (EMCC) se estableció en 1992 como el European Mentoring Center (EMC) antes de convertirse en EMCC en 2003. La visión de EMCC era desarrollar, promover y establecer la expectativa de mejores prácticas en tutoría, coaching y supervisión a nivel mundial en beneficio de la sociedad. Su visión es ser el organismo de referencia en materia de tutoría, coaching y supervisión.

A la EMCC se le asignó la misión de:

  1. "Establecer si existe un conjunto subyacente de competencias básicas comunes a todos los tipos de práctica de coaching y mentoring", y
  2. "Identificar si es posible diseñar los estándares y competencias existentes para todos los tipos de coaching y mentoring en un marco común".

El uso de las palabras "si existe" y "si es posible" en los dos objetivos de la misión de EMCC implica claramente una búsqueda para embarcarse en dar al coaching y mentoring una definición y un estándar adecuados.

Siete diferencias principales

Se pueden utilizar una serie de dimensiones cruciales para comprender las similitudes y diferencias entre coaching y mentoring. Las mediciones incluyen formalidad, duración del contrato, enfoque en resultados, conocimiento comercial, capacitación, clientes y supervisión.

  1. Nivel de formalidad : el coaching es más formal que la tutoría en el sentido de que un cliente organizacional externo está involucrado en el contrato o en las reglas básicas, que se establecen al principio. Por otro lado, la tutoría es menos formal ya que el acuerdo en el frente es típicamente entre dos partes.
  2. Duración del contrato - Se observa que el coaching ocurre típicamente entre cuatro y doce reuniones, las cuales se liquidan con una duración de dos a doce meses. En otras palabras, el coaching está destinado a un plazo más corto. Por el contrario, la tutoría está destinada a un período más prolongado, generalmente después de un número indefinido de consultas con relaciones que a menudo duran de tres a cinco años.
  3. Enfoque en los resultados - El coaching se centra más en el rendimiento que la tutoría, que se centra más en la carrera. Si bien el coaching generalmente enfatiza las competencias a corto plazo y el desempeño laboral, la tutoría se enfoca en las preocupaciones profesionales a largo plazo al esforzarse por obtener la experiencia adecuada.
  4. Nivel de conocimiento empresarial : el coaching es más vago, ya que normalmente se espera que los coaches comprendan la actualidad empresarial. No obstante, la tutoría es más específica en el conocimiento del sector, ya que se espera que los mentores posean una comprensión integral del sector empresarial.
  5. Capacitación - Si bien el coaching tiene más que ver con el entrenamiento de relaciones, la tutoría se ve precisamente como más con el entrenamiento de gestión. Convencionalmente, los entrenadores tienen su origen en recursos humanos o en psicología o han pasado por una formación profesional en coaching. Sin embargo, los mentores suelen tener experiencia en la alta dirección, con una formación limitada en coaching / mentoring.
  6. Cliente - El coaching implica un cliente dual con un doble enfoque en las necesidades del individuo y la organización. No obstante, la tutoría involucra a un solo cliente con un enfoque único en las necesidades del individuo.
  7. Supervisión o apoyo : el coaching involucra a un coach que está constantemente bajo supervisión de acuerdo con su Desarrollo Profesional Continuo (DPC). Pero la tutoría involucra a un mentor que puede tener reuniones periódicas o sesiones informativas del departamento de recursos humanos si el mentor tiene su base dentro de la organización.

¿Cómo aporta valor el coaching / mentoring al cliente?

Existen dos motivos en común para que los coachees y los aprendices recurran al coaching y la tutoría: la búsqueda de aumentar su confianza en sí mismos o autoestima y adquirir un equilibrio entre el trabajo y la vida. Se ha visto ampliamente que los clientes ven el coaching y la tutoría como un proceso práctico en lugar de una evaluación sumisa o inactiva de los contratiempos, como el asesoramiento o la terapia. Como resultado, esto anima a los clientes a optar por los servicios de coaching y mentoring, en comparación con otros sustitutos existentes, para participar en la iluminación de sus vidas con entusiasmo.

El crecimiento personal es el beneficio más común del coaching y la tutoría, seguido de signos de progreso en el estilo de vida, el conocimiento, la comprensión y el conocimiento.

Los coachees habitualmente experimentan una transformación al final de sus sesiones de coaching; esta transformación incluye una mejora en su capacidad para dejar de controlar y empezar a delegar responsabilidades, fortalecer su capacidad para tomar mejores decisiones sobre su carrera, una mejora en su equilibrio trabajo-vida, una mejora en cómo ven las cosas en la vida, una mejora en su capacidad para concentrarse en su trabajo, estar en la misma onda con sus expectativas laborales, una mejora en sus habilidades de escucha, la capacidad de mantenerse al tanto de los cambiantes marcos de operación en su lugar de trabajo y una mejora en sus habilidades de planificación.

Por otro lado, un aprendiz obtiene mucha orientación y asistencia concretas a través de la tutoría. También aprenden de la experiencia del mentor y aumentan su autoestima. Además, el aprendiz se empodera para identificar sus propias metas, tomar decisiones y establecer direcciones. El aprendiz también desarrolla habilidades y estrategias interpersonales para hacer frente a los desafíos en el trabajo o en la vida personal. Asimismo, mientras asesora al mentoreado, el mentor también mejora sus habilidades interpersonales, desarrolla cualidades de gestión y liderazgo y fortalece sus habilidades y conocimientos. Esto, sin duda, aumenta la convicción y el entusiasmo del mentor para mantenerse involucrado en el proceso de mentoría. Al final del proceso, el mentor se beneficia de una sensación de satisfacción, logro y crecimiento individual.

¿Cual es cual?

Como vemos en el mundo del deporte, el mundo empresarial también necesita entrenadores y mentores para tener éxito. Mientras que algunas organizaciones piensan en un entrenador o mentor cuando sus miembros no están dando resultados de acuerdo con las expectativas de sus objetivos comerciales, otras consideran el entrenamiento y la tutoría como un gasto negativo que afectaría la rotación.

Pero invertir en coaching y mentoring es imperativo si una empresa quiere mejorar su fuerza laboral. El mundo moderno está operando bajo un programa educativo terciario más o menos arcaico, diseñado en la era industrial, que no refleja la demanda del mercado laboral. Por lo tanto, el coaching y la tutoría se pueden utilizar como la educación adecuada para que los empleados rompan esta demanda y oferta de conocimientos necesarios para prevalecer en el lugar de trabajo.

Además, teniendo en cuenta el estrés y la presión que viven hoy en día en las empresas, los coaches y mentores pueden aumentar la moral y el optimismo de los empleados. Esto resultará en miembros del personal más felices, lo que eventualmente los hará más leales y fieles a su empresa.