¿Existe algo así como la piedra filosofal del pitch deck?

Si quieres que todo lo que toque tu pitch deck se convierta en oro, sigue esta guía de consejos recolectados del universo inabarcable de recomendaciones para convencer y entusiasmar a los más curtidos inversionistas.

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No hay consenso generalizado en cómo debe ser un pitch deck. Cuando se habla de convencer a un inversor sobre las bondades de una idea de negocio no hay una fórmula mágica que aplique en todos los casos.

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Buscar consejos en internet sobre la mejor manera de armar un pitch deck es como googlear “cómo hacerse millonario rápido y mientras eres joven”. O cómo indagar sobre el secreto de la eterna juventud o cómo convertir los metales en oro.

Esta última inquietud se refiere a la piedra filosofal, un término que hace referencia a la prehistoria de la química, o más bien, de la alquimia. Se trata de una idea que en diversos momentos ha significado una fórmula para curar todos los males e, incluso conceder la vida eterna.

Quise saber si podía existir una piedra filosofal del pitch deck y empecé a preguntar a diversos inversionistas, consultar listados y explorar las diversas maneras en que se ha abordado la ciencia del pitch deck.

Hubo algunas ideas que me resultaron interesantes y que paso a resumir aquí:

Los números por delante. Bajarle a la retórica y las formas del lenguaje, las buenas intenciones y los deseos humanitarios. Los inversionistas quieren ver números, por muy frío que parezca.

No ponerse demasiado técnico. Hablar con demasiados tecnicismos puede revelar dos cosas. La primera es que alguien te elaboró el libreto para que lo repitas en el auditorio. La segunda es que quieres demostrar brillantez por medio de palabras vistosas y no explicaciones simples. Un consejo: demuestra cuál es el problema que quieres resolver sin tecnicismos.

Ideas factibles. Soñar está bien, y es lo que debería hacer siempre. Pero los sueños irrealizables no generan retornos. Propón un rumbo realista y posible de lo que una idea de negocio puede llegar a ser.

Además, pude conversar con Francisco Marcelo, director de Startup México Perú y CEO de Themma, una consultora en temas de emprendimiento.

Él sugirió añadir a este listado de piedra filosofal los siguientes consejos que ha podido apreciar en su experiencia impactando más de cinco mil emprendimientos a lo largo de los años:

Querías tu oportunidad, ahora ve por ella. Un pitch deck es una oportunidad para demostrar ante un problema una solución que aplique creatividad, innovación y espíritu emprendedor. Su objetivo principal dependerá siempre del tipo de audiencia a la cuál se le vaya a presentar el mismo.

Feedback, feedback, feedback. Pichea a todas las audiencias que puedas y saca feedback de ellas. Las más representativas y con las cuales todo emprendedor debería presentar su pitch e ideas son familiares y amigos (un pitch informal puede darte información valiosa sobre ti), comunidad de negocios (personas con negocios similares al tuyo ya sea por industria o tipo de negocio), inversionistas (ellos quieren saber cuando van a recuperar y ganar con su inversión), jueces o decisores de concursos de emprendimiento (normalmente tienen variables de evaluación que debes entender y saber cómo abordar) y empleados o socios (personas que conocen el negocio mucho más allá). Cada tipo de audiencia te ayudará a definir el mejor pitch para el momento indicado.

De los cimientos al tejado. Son tres los componentes de un buen pitch: el contexto, el problema y la solución. El contexto habla de la descripción del negocio y los puntos claves acerca de los productos o servicios que ofreces. El problema debe ser analizarse desde la raíz, por qué se da y qué problemas o efectos genera antes de que tu solución innovadora llegue. Finalmente, la solución debe contemplar tres tipos de información: cuál es la idea que propones como solución, qué soporte o evidencia tiene y finalmente cómo y qué tanto satisface o soluciona el problema en mención.

The Intro and the Outro son los momentos clave para generar impacto. ‘The intro’ es el momento donde comienza el pitch y tu audiencia tiene un primer contacto contigo, ese es el mejor momento para engancharlo y lograr que imaginen contigo la solución que vas a proponer. ‘The outro’ es el momento al final donde la solución ya ha sido planteada y siempre debería dejarlos queriendo saber más al respecto. Deben estar preparados para canalizar esa atención hacia el objetivo definido para cada audiencia, ya sea una propuesta de inversión o la corrección o ideas sueltas que buscaban obtener.

‘Bonus track’ Menos es más. Aunque el límite de tiempo de un pitch es variable dependiendo de la audiencia, se sugiere que sea lo más eficiente posible en uso del tiempo. Esto es una muestra de respeto a los que te escuchan y también del manejo que tienes del tema. Menos palabras más actitud.

Si quieres que tu pitch deck valga su peso en oro, manten estos consejos como tus mandamientos de cabecera y empieza a preguntarte cómo piensas cambiar el mundo.