ECHO el robot que vive con los pingüinos en la Antártica y estudia el cambio climático

Forma parte de un proyecto que reúne data sobre lo que sucede con el pingüino emperador y otras especies ante el calentamiento global.

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El parecido con Wall-E es innegable: un robot amarillo explorando el entorno con una clara misión. En el caso del androide de la película de Pixar, era recuperar una muestra de vida en un planeta devastado, en el de ECHO se trata de entender cómo viven los pingüinos emperador en la Antártica y qué capacidad tienen para adaptarse al cambio climático que ya representa una amenaza para la especie.

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El robot forma parte de un programa de la Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI) que fue lanzado en el año 2017 y que estará activo durante tres décadas recabando información sobre el comportamiento de los pingüinos ante el cambio de su entorno provocado por el incremento de la temperatura en el planeta y su fuerte impacto en los polos. El programa de nombre MARE busca "monitorear la salud de los ecosistemas marinos antárticos utilizando al pingüino emperador como centinela", aunque este animal no es el único que se encuentra amenazado por el cambio climático.

Utilizando transpondedores integrados y sistemas de identificación por medio de radiofrecuencia, el robot puede hacer el seguimiento de especímenes previamente marcados para determinar su comportamiento y movimientos, cosa que es tradicionalmente compleja de lograr dado el enorme parecido entre los pingüinos. Aunque originalmente la idea era camuflar al robot con una carcasa que le ayudara a mimetizarse con el hielo, a los pingüinos parece no importarles su presencia. El robot puede controlarse de modo remoto, pero también funciona de manera autónoma y es una muestra más de cómo la tecnología puede estar al servicio de la ciencia y del conocimiento humano.

PINGÜINO EMPERADOR, OTRA ESPECIE AMENAZADA

El pingüino emperador no tiene depredadores naturales en la antártica y eso lo convierte en la especie idónea para el estudio. Sin embargo, el riesgo que enfrenta la especie es el cambio climático. Según la publicación Global Change Biology, este tipo de pingüino podría desaparecer para el año 2100 cuando ya no quede hielo en la Antártica. Estas aves no forman nidos, sino que cuidan de sus huevos acarreándolos entre sus extremidades inferiores sobre el hielo. Si los hielos se derriten antes de que el ciclo de gestación se cumpla, las crías no llegan a nacer o no alcanzan a desarrollar el plumaje que necesitan para nadar en las gélidas aguas del sur del mundo. Sin embargo, los científicos han visto que la especie cuenta con una gran capacidad para adaptarse o migrar a zonas en donde puedan seguir existiendo. Los hallazgos de ECHO pretenden brindar más información sobre la adaptabilidad de los pingüinos.

Otras especies amenazadas por el cambio climático en el polo sur son: el oso polar, las focas franjeadas, las morsas del pacífico y las focas barbudas, entre muchas otras.