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Planea tus Finanzas

Un elemento fundamental en la planeación de tu negocio son las finanzas. Antes de emprender, detecta las ventajas y riesgos financieros y comprueba el rendimiento de tu empresa.
Planea tus Finanzas
Crédito: Depositphotos.com

Si alguien te preguntara cuál es el rendimiento que le ofrecería tu empresa al mes, o al año, ¿estarías listo para responder rápidamente? Pongámoslo en otras palabras: ¿sabes cuánto has ganado y cuánto has invertido en tu negocio?

Si respondiste de inmediato, y además resulta que has invertido menos de lo que ganas, puedes tener la certeza de que tu empresa es un negocio redondo.Si tuviste que hacer cuentas para analizar esos puntos o resulta que no has recuperado tu inversión, no dejes de leer este artículo con atención.

Primero que nada, es importante explicar qué es el rendimiento de un negocio: Supongamos que quieres poner un negocio y requieres de $ 10,000 para hacerlo. Esta cantidad representa el capital. Bien, ahora supongamos que al final del segundo año de operaciones (pensando que el primero te dio para recuperar la inversión), cuentas con otros $1,200 que ganaste después de pagar a tus proveedores, empleados, gastos de operación e impuestos correspondientes. En este caso, podemos decir que obtuviste un 12 por ciento de rendimiento sobre tu capital, y para obtener esta ganancia, debiste trabajar todo el año en tu negocio.

¿Es bueno un 12 por ciento de rendimiento? Todo depende contra qué lo comparemos, quizá la pregunta es, ¿cuánto hubieras ganado poniendo ese mismo dinero en el banco? Posiblemente una cifra muy cercana, pero eso sí, sin mover un dedo.

Cuando un Negocio no es Negocio
El rendimiento sobre la inversión ha de ser el parámetro para medir qué tan conveniente o no es invertir en un determinado negocio, y nos ha de servir también para evaluar su desempeño anual.

La regla es clara: si un negocio no nos da un rendimiento superior al que se puede obtener por su inversión en un instrumento financiero de bajo riesgo y sin hacer nada, el negocio no es negocio.

Ésta es la principal causa que hace que en un país con bajas tasas de interés por ahorro, se creen muchos nuevos negocios. Sucede lo contrario en los países con altas tasas de interés, donde casi no surgen nuevas empresas, especialmente de tallas pequeña y mediana.

Es decir, si tu dinero no rinde mucho en el banco, lo mejor que puedes hacer es montar un negocio, en donde aumentarán tus posibilidades de generar ganancias.

El emprendedor que está dispuesto a arriesgar su dinero o el de sus socios en un negocio, ha de tener muy claro dos principios básicos: el dinero se invierte para ganar, y los rendimientos casi siempre van de la mano con el nivel de riesgo que se asuma (a mayor riesgo, mayor rendimiento). En este rubro, la peor combinación que se puede encontrar es alto riesgo y bajo rendimiento. En ocasiones el emprendedor, llevado por su entusiasmo, no alcanza a identificar claramente este punto.

El rendimiento esperado sobre la inversión puede ser fácilmente comparado con otras opciones de inversión. Al analizar los resultados podrás tomar la decisión de participar o no en un negocio. Observaremos algunos casos utilizando el monto a invertir como referencia.

Digamos que vas a invertir hasta $2,500 en un negocio. Para esta cantidad, la única opción que tendrías disponible sería un pagaré bancario, que supongamos ofrece entre 9 y 12 por ciento de interés anual. No es nada difícil que tu propia empresa te proporcione intereses mayores a esta cantidad.

Para montos que van desde los $5,000 a los $15,000, un buen parámetro es el promedio del rendimiento de sociedades de inversión de deuda y comunes, es decir, operadoras que invierten en instrumentos gubernamentales y en acciones de la Bolsa (reúnen la cantidad de muchos pequeños inversionistas y accesan a espacios financieros generalmente reservados a los grandes capitales).

El promedio de rendimiento anual que otorgan estas figuras, va del 15 al 22 porciento. Una suma respetable y más competitiva si se compara con un buen negocio. Si tu capacidad de inversión está en este rubro, analiza si la empresa que abrirás te otorgará lo mismo o más al primer año de operación.

Para montos mayores, digamos desde los $20,000 existen dos buenos parámetros: uno, el rendimiento de los Cetes y otro (más ajustadoa la realidad del riesgo de un negocio) es sin lugar a dudas el índice de la Bolsa de Valores. Aquí es cuando debes comparar si por la cantidad de dinero que invertirás en una empresa recibirá más o igual nivel de rendimiento que si lo invirtieras en estas alternativas.

Ahora bien, puedes pensar que el negocio que montarás tiene proyectado recuperar su inversión hasta el segundo o tercer año de operaciones. En este caso deberás solicitar que te hagan una proyección de lo que ganarías en ese lapso en otras opciones de inversión. Por supuesto, esto es mucho más difícil, pues las proyecciones pueden verse alteradas radicalmente (para bien o para mal) por cuestiones totalmente inesperadas por los analistas. Aquí el riesgo aumenta.

Para Ganar Dinero
Hay dos razones fundamentales para invertir en un negocio: querer diversificar tu capital o el deseo de independizarte profesionalmente.De cualquier forma, ambas opciones tienen la misma base: ganar dinero. Muy bien, el compromiso aquí es encontrar el negocio que le dará los mejores rendimientos a tu capital inicial.

Hay emprendedores que afirman: "no gano dinero pero, ¡cómo me entretengo !" Frase ingeniosa, pero hay que anotar que hay quienes se entretienen, se divierten y además obtienen ganancias. Con todo esto, la invitación es a reflexionar sobre cómo marcha tu negocio, si ya lo tienes, o evaluar la compañía que quieres abrir.

Esto no quiere decir que debes desechar aquellos negocios que no te garanticen grandes rendimientos. Más bien se trata de comparar inversiones y evaluar las ganancias de tu empresa. Una de tus metas puede ser que, con base en tu monto de inversión, los rendimientos deben igualar o superar los de otros instrumentos financieros.

Para llegar a ese punto deberás ver cuestiones como ahorro, productividad, descenso de costos de operación y otros. Con este ejercicio de comparación, también tendrás una idea más concreta del riesgo que estarás asumiendo. Finalmente, todo esto te servirá para controlar mejor tu empresa y disfrutar más de tu trabajo.