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Salve Su Inversion 33

Salve Su  Inversion 33
Crédito: Depositphotos.com

Salve Su Inversion 33 Para Evitar la Quiebra

Para Evitar la Quiebra

Aprenda de un joven empresario que, por no contemplar algunos aspectosbásicos en su plan de negocios, tuvo que cerrar sus puertas.

Por Adriana Reyes

En marzo de 1998, Carlos Quintana abrió las puertas de su negocio: unsupermercado de entrega a domicilio que atendía las zonas de SanJerónimo y el Pedregal, dos barrios residenciales al sur de la ciudad deMéxico. De esta forma, el proyecto de tesis que Quintana elaborópara titularse en la carrera de Administración de Empresas, sehacía realidad.

Como parte de su trabajo profesional, Quintana instituyó lamisión y los objetivos de su empresa, determinó qué tipode servicios ofrecería y a qué segmento de la población seiba a dirigir, así como qué necesidades cubriría.También estableció qué tipo de productos sevenderían, cómo se iba a financiar la empresa y quéestrategia de mercadotecnia y campaña publicitaria llevaría acabo. En otras palabras, había establecido claramente los elementosmás importantes de un plan de negocios.

Todo marchaba bien: se había cumplido con los planes financieros, debienes, servicios y aspectos legales, incluso había contratado a undespacho de diseño para que creara la imagen de su empresa,Zuuper-Fácil.

Una vez que concluyó el plan de negocios, lo presentó paraobtener financiamiento y logró conseguir que mediante unaparticipación accionaria, dos inversionistas privados aportaran elcapital.

&flashquotEncontramos una bodega y la acondicionamos. Se hizo una evaluación deltipo de personal que se necesitaba y contratamos a ocho personas: dos para querecibieran llamadas, tres para el reparto y trabajo de almacén, dos paracontrol de almacén y compras, y un administrador&flashquot, narra Quintana.

¿Qué seguía? Comprar la mercancía, abrir las puertasde la bodega y poner a funcionar el pequeño call center (centrode atención de llamadas). Para armar todo el negocio, Carlos y sussocios invitieron $ 1.2 millones de pesos (alrededor de US$ 100,000).

&flashquotEl negocio arrancó muy débil, pero poco a poco creció lacartera de clientes y el número de pedidos. Competíamos con elSuperama de la zona (un supermercado local) y la gente nos prefería. Laoportunidad de negocio era buena&flashquot, recuerda.

Sin embargo, las grandes tiendas departamentales de la zona nuevamente tomaronla delantera. &flashquotEn poco tiempo, Superama comenzó a ofrecer servicio adomicilio, y luego lo hizo Comercial Mexicana . . . lacompetencia se hizo más difícil para nosotros&flashquot.

Habían pasado cinco meses desde que Zuuper-Fácil abrió suspuertas. De acuerdo con el plan de negocios se tenía que hacer unaevaluación.

&flashquotAl inicio contabilizamos 300 pedidos semanales de un valor promedio de $250pesos cada uno, después alcanzamos los 600 pedidos semanales y elpromedio de la venta ascendió a los $700 pesos; sin embargo a partir deese momento no registramos incrementos en las ventas; era evidente queestábamos ante un grave problema. En septiembre realizamos laevaluación y encontramos las causas del por qué noshabíamos estancado. Las principales eran que no teníamos lasuficiente variedad de productos y no teníamos la capacidad paramantener nuestra cartera de clientes. Nos faltó prever que la presenciade la competencia&flashquot.

Valoraron si dadas las condiciones del inventario y la competencia que sehabía desarrollado, iban a lograr ganancias. La respuesta fue negativa ytomaron la decición de cerrar.

&flashquotGran parte de la inversión estaba en activos, y si lográbamosvenderlos la podíamos recuperar&flashquot, señala Quintana, quien a lafecha afirma: &flashquotEs recomendable hacer un plan de negocios, sin él nohubiera tenido parámetros para evaluar y la inversión se hubieraperdido. Al hacer un plan incluya todas las posibilidades, de éstamanera tendrá la mayor cantidad de soluciones&flashquot.

El negocio no se sostuvo, sin embargo, Quintana, quien ahora trabaja en unaempresa, ya tiene en mente otras ideas que desmenuzará en un plan denegocios porque con esta herramienta &flashquotse tiene un parámetro objetivo, loque permite en una siguiente oportunidad no repetir errores y capitalizarexperiencias&flashquot, concluye.

Aun cuando todo parecía indicar, que la experiencia de Quintana eratodo un rotundo fracaso, el no lo considero así, pues a través deésta percibió la importancia de un buen plan de negocios.