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Si lo valioso fuera fácil...

Cualquiera lo haría e incumpliría la ley. ¿Sabías que crear una sociedad también compete a Relaciones Exteriores?
Si lo valioso fuera fácil...
Crédito: Depositphotos.com

¿Por qué requiero permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores para constituir una sociedad?

Cuando se va a constituir una sociedad, lo primero que hay que hacer es solicitar a la Secretaría de Relaciones Exteriores un permiso para la constitución de la persona moral, que permite el uso de la denominación o razón social que usarán los interesados en crear la sociedad. Las sociedades cuentan con ciertos atributos, tales como la capacidad jurídica, un patrimonio, un nombre, un domicilio, o bien, una nacionalidad.

La autorización para constitución de sociedades es otorgada únicamente cuando la denominación o razón social no está reservada por otra sociedad, o bien, cuando utiliza vocablos o términos que sean propiedad de alguna institución privada o dependencia pública.

Por otro lado, el permiso que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores también sirve como una constancia de la inclusión de la llamada Cláusula Calvo dentro de los estatutos de la sociedad. "Hace casi un siglo, el diplomático e internacionalista argentino Carlos Calvo teorizó el principio general, según el cual los pleitos con los ciudadanos extranjeros debían necesariamente ser solucionados por los tribunales locales, evitando la intervención diplomática del país de origen del involucrado", dicta la cláusula.

Así, la llamada Cláusula Calvo, contenida en la fracción I del artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es un intento por evitar que los Estados de otros países intervengan en defensa de sus nacionales en los que se refiere a la adquisición de propiedades en nuestro territorio, toda vez que señala: ?Sólo los mexicanos por nacimiento o por naturalización y las sociedades mexicanas tiene derecho para adquirir el dominio de las tierras, aguas y sus accesiones o para obtener concesiones de explotación de minas o aguas. El Estado podrá conceder el mismo derecho a los extranjeros, siempre que convengan ante la Secretaría de Relaciones en considerarse como nacionales respecto de dichos bienes y en no invocar por lo mismo la protección de sus gobiernos por lo que se refiere a aquéllos; bajo la pena, en caso de faltar al convenio, de perder en beneficio de la Nación, los bienes que hubieren adquirido en virtud de lo mismo. En una faja de cien kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las playas, por ningún motivo podrán los extranjeros adquirir el dominio directo sobre tierras y aguas".

Por ello, la Secretaría de Relaciones Exteriores es quien otorga los permisos para la constitución de sociedades, condicionándolos a que en los estatutos de la sociedad se inserte la " cláusula de exclusión de extranjeros" o la ?cláusula de admisión de extranjeros?, refiriéndose esta última al convenio previsto en la fracción I del artículo 27 constitucional.

Obtenida la licencia de la Secretaría de Relaciones Exteriores se puede constituir la sociedad ante notario o corredor público.

El permiso queda sin efectos, si dentro de los 90 días hábiles siguientes al otorgamiento los interesados no constituyen ante fedatario público la sociedad.

Una vez constituida la sociedad, el interesado debe dar aviso del uso del permiso a la Secretaría dentro de los seis meses que siguen a la expedición del mismo, en conformidad con lo establecido por el Reglamento de la Ley de la Inversión Extranjera y del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras.

* El autor es asesor y socio de la firma Gónzalez Robles Consultores, S.C.