Emprendedores

Año nuevo negocio propio. Enfoca tus ideas

La fuerza motivadora de los buenos deseos es fundamental para emprender, aunque sólo se logra con planeación y disciplina
Año nuevo negocio propio. Enfoca tus ideas
Crédito: Depositphotos.com
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Un año más se acaba y nos brinda nuevamente la oportunidad de trazar nuestros propósitos para el que comienza. Sean de la índole que sean, la verdad es que de algunos de ellos no nos volvemos a acordar hasta la siguiente noche vieja, con la consecuente frustración que implica anotarlos ?una vez más? entre los deseos a cumplir.

La mayoría de nosotros comete el error de creer que el hecho de enumerarlos hará que nuestros deseos se realicen como por arte de magia. Olvidamos involucrar la voluntad, el trabajo y la motivación en ellos, tres factores que no consigue uno en el mercado, sino que son activos internos que debemos fortalecer para, entonces, alcanzar cualquier meta, sobre todo aquella a la que hemos temido en otras ocasiones por no estar preparados, pero que ahora está madura y no deja de asaltarnos a toda hora: poner a prueba esa idea de negocio y convertirnos en nuestro propio jefe.

La planeación

Sin duda, esto es fundamental para dar el paso de emprender, aunque la motivación tiene una importancia aún mayor ya que sin ella no habrá negocio alguno y menos éxito. Seguridad, tolerancia a la frustración y una alta autoestima son requisitos indispensables para un emprendedor, y seguramente tú cuentas con ellos pues de lo contrario no habrías tomado la decisión de independizarte. Ahora, mantenerlos es el objetivo. Una de las tácticas principales que debes seguir para abrir ese negocio que traes en mente, es enfocarte en lo que sabes hacer, o bien, en algo que te apasione. Después, quizá te dediques a desarrollar la destreza y las habilidades para hacerlo crecer, pero en un inicio, para la psicoterapeuta Rosa María Téllez, ?cualquier idea de negocio tiene que partir de una identificación y análisis de las habilidades y aptitudes que mejor se conozcan y manejen, para que al ponerlas en práctica proporcionen tal nivel de satisfacción, que refuercen en automático el autoestima y resulten motivantes por sí mismas?. Hay que recordar que el trabajo es la expresión de la personalidad, así como un área de crecimiento y desarrollo.

Despacio se va lejos

Otro punto altamente motivador, ya en la práctica, es lograr los objetivos que te vayas proponiendo. Cada resultado positivo es como un aplauso que te inyectará el impulso para seguir trabajando y poniéndote nuevos retos en el nuevo negocio. Pero cuidado: no cometas el error de ponerte metas inalcanzables, ve trabajando poco a poco. Piensa que ninguna tarea es abrumadora si la divides en pequeñas partes específicas y realizables, y concentras tus esfuerzos en resolver una a la vez. Establece tiempos de inicio y conclusión para cada objetivo y no pienses en generalidades. Si lo que quieres es un local, precisa la ubicación, de cuántos metros debe ser el lugar y con qué características.

?Lo primero es la motivación de iniciar un negocio que te guste, que te apasione, lo que sigue es la planeación y el desarrollo de nuevas habilidades?, asegura Luis Ramón Álvarez, director general de Grupo Lidex, consultores en gestión empresarial. A decir del experto, para cumplir tus objetivos debes investigar todo lo posible sobre el negocio que deseas poner, aunque en el camino hay que superar obstáculos. Por ejemplo, no te dejes abrumar por la información, pues seguramente será vasta, la idea es que esta investigación te ayude a tomar decisiones. Y una vez más, ve poco a poco. Busca hechos, no te quedes con las suposiciones o creencias de tus amigos o familia, que muchas veces te desaniman. Lee publicaciones especializadas en emprendedores, acércate a las asociaciones o cámaras empresariales que estimulan la cultura emprendedora del país y platica con personas que hayan logrado su objetivo. Si vas a comprar un negocio hecho, digamos una franquicia, no creas todo lo que te digan, confírmalo con números y hablando con la gente que ya tiene experiencia.

Prepárate para lo mejor o para lo peor

Es necesario definir hasta dónde quieres llegar, cuánto vas a invertir, cuál será tu punto de retorno. Y muy importante: contempla desde el principio diversos escenarios. ?Hay que pensar en lo que puede salir mal, en los riesgos que puede haber, eso ayuda a no cegarnos y a prepararnos para lo inesperado?, anota Álvarez. Por ello, establecer una misión y reconocer las fortalezas, oportunidades, debilidades y riesgos, primero de tu persona y luego de tu empresa (planeación estratégica), te ayudará a tener una visión mucho más clara de hacia dónde vas.

?Una vez que inicies tu negocio, se un medidor incansable. Pregúntate constantemente: ¿cómo vendo más?, ¿cómo elevo la calidad de mi servicio? Así llegarás a las puertas de la capacitación?, indica el especialista. Y es que ahora necesitas vender, negociar, cobrar, pagar impuestos, manejar personal, administrar y llevar a cabo una serie de habilidades empresariales indispensables para el crecimiento de tu negocio, sea éste independiente, una franquicia, o dentro del sistema de multinivel, venta directa, etcétera. Aprende lo que sea necesario. Hay cursos de todo tipo para quien quiere ser su propio jefe.

En conclusión, dice Luis Ramón Álvarez, el emprendedor navega en un barco de dos remos. Uno de ellos es su motivación constante, que se puede terminar si no obtiene los resultados esperados, y el otro es la planeación, la metodología y las habilidades que despliega para llevar a buen puerto su negocio.

Con un solo remo únicamente darás vueltas sobre tu propio eje, así que te sugerimos mantener los dos remos activos, sólo así 2007 será el año en que tu negocio pase de un noble propósito de noche vieja a sueño realizado. ¡Suerte!