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La venta esta en el detalle

Por más que las grandes corporaciones se multipliquen, abriendo sucursales nuevas sin cesar, tu negocio puede asegurar una buena tajada del mercado, ofreciendo valor agregado e innovación
La venta esta en el detalle
Crédito: Depositphotos.com

En el mundo del comercio, uno de los fenómenos más interesantes de los últimos años es el resurgimiento de los llamados "negocios de barrio" -aquellos comercios ubicados en colonias tradicionales de las grandes ciudades-, pero con una nueva imagen o dentro de un concepto diferente. Actualmente los encontramos en colonias que se han convertido en epicentros culturales para sus habitantes, así como para visitantes de otros barrios.

Para que te des una idea de lo que estamos hablando, te recomendamos la película Tienes un e-mail con Tom Hanks y Meg Ryan, en donde ambos personajes son dueños de una librería: ella tiene una sencilla y acogedora librería de barrio para niños, mientras él, enfrente, abre una super-librería, con la marca de una gran cadena, que termina haciendo que ella cierre su negocio.

La referencia a la cinta no es casual, pues en ella vemos la problemática central que viven estos pequeños comercios: cómo enfrentar la feroz competencia de las corporaciones, las mega-franquicias y los grandes almacenes.

En la película, si el personaje de Meg Ryan hubiera renovado su negocio en vez de cerrarlo, quizá habría captado a un segmento de población que prefiere un lugar más acogedor, a la sofisticación de la gran cadena; asimismo, la atención personalizada de la dueña del negocio, y el hecho de que tu negocio siga siendo un lugar tradicional de encuentro con los amigos del barrio, pueden ser valores y ventajas sobre la competencia. Un caso curioso es Starbucks, que a pesar de ser una enorme corporación, maneja cada una de sus sucursales como un negocio de barrio. Esto es tangible en el trato personalizado que dan a cada cliente.

Las siguientes características hacen especiales a este tipo de negocio:

Son empresas con trato directo al mercado. Generalmente son tiendas o locales abiertos al público. Muchas veces, los dueños están ahí de tiempo completo y son conocidos por los clientes.

Por lo común están en colonias de gran tradición. Si bien algunos de estos comercios se encuentran en ciertos suburbios, generalmente estamos hablando de negocios ubicados dentro de las zonas residenciales urbanas. La mayoría se localiza en colonias que han sido restauradas y rescatadas, y en algunos casos con una intensa vida cultural. En la Ciudad de México, por ejemplo, se cuentan la Roma, la Condesa, Polanco, Coyoacán, Tlalpan, la Escandón, la Nápoles o Xochimilco.

El giro refleja la personalidad y los gustos del propietario. Esto parece ser uno de los distintivos de este tipo de negocios. Los dueños son apasionados por lo que venden, y constantemente buscan alimentar esa pasión. Algunos de los giros que llegan a tomar estos negocios son: salones de té, restaurantes, abarrotes gourmet, muebles hechos a mano, artículos de decoración, librerías especializadas, música retro, ropa de diseñador, revistas y periódicos, vino, incienso, y hasta piezas coleccionables.

Algunos ejemplos
A diferencia de una franquicia, una tienda departamental o gran almacén, pasear por estas tiendas es toda una experiencia de inspiración. Son locales que cuidan hasta el mínimo detalle para crear una experiencia única y duradera.

El Salón de Té Caravanserai, ubicado en la esquina de Álvaro Obregón y Orizaba, en la colonia Roma, es fruto de la pasión de su propietario. El francés Pierre Louis Favre Van Heffen había llegado a México para trabajar en cine, pero eventualmente se instaló en la capital y en el 2003, decidió recrear la experiencia del ritual parisino del té. Además de ofrecer más de 80 exquisitas variedades de infusión en un ambiente lujoso de sillones y lugares para recostarse, el cliente puede adquirir piezas de arte, antigüedades y accesorios para la hora del té. Sus clientes son, en la mayoría, jóvenes que viven en la colonia (como su dueño), y que lo han adoptado como un centro de reunión, ya que ocasionalmente organizan ahí lecturas de poesía o tertulias literarias.

Otro caso mexicano es el de Yonatán Okon, dueño de la tienda de abarrotes Orígenes Orgánicos, en la colonia Condesa de la Ciudad de México. Sociólogo de profesión, con estudios y experiencia en psicoanálisis, Okon abrió su tienda después de haber vivido algunos años en la ciudad de Nueva York. "Quería hacer algo con una tendencia social, pues siempre me interesaron los temas de ecología", dice el empresario, quien comenzó vendiendo huevo orgánico con la cooperativa Grupedzac. "Es un grupo que se dedica a dar soluciones ecológicas a gente en extrema pobreza". Compraron gallinas para proveer huevo libre de plaguicidas y antibióticos y hormonas de crecimiento, apoyando a la vez a comunidades en el Estado de México y en Oaxaca. De ahí, el siguiente paso fue abrir la tienda de abarrotes, que en un comienzo se llamó Aires de Campo, pero luego de algunas diferencias con sus entonces socios, fue relanzada en 2005 como Orígenes Orgánicos.

Rápidamente, la tienda se volvió un espacio importante en la colonia, gracias a su población de jóvenes adultos interesados en la salud. Además de ofrecer una extensa gama de productos orgánicos, el local tiene mesas para tomarse un jugo o comer una ensalada. "Tenemos un proyector de DVD en el cual transmitimos documentales con temas de ecología. También estamos armando una biblioteca de libros y revistas para posicionarnos como centro de referencia en temas de Medio Ambiente", explica Okon. También se distribuyen volantes de eventos y actividades culturales de la colonia, y su propietario está desarrollando un proyecto de activismo ecológico de la Condesa.

Como en todas las pequeñas empresas, los comercios de barrio requieren de mucha dedicación y paciencia, ya que la inversión suele recuperarse en plazos mayores a un año, por lo menos.

Dice Okon, "apenas estamos en el retorno de la inversión, pues los costos son muy altos". Orígenes Orgánicos está en un local cuya renta supera los 18 mil pesos, y cuya remodelación representó un desembolso de más de 50 mil dólares. Tiene un equipo de cinco personas, lo que dificulta que se presenten ganancias en esta primera etapa.

SÉ ESPECIAL
Conviene poner un pequeño negocio como estos, siempre y cuando cuides los siguientes detalles:

Asegúrate de la calidad. Calidad en todo, tanto en los productos y servicios que ofrezcas, como en la experiencia de la compra. Si tu concepto es bueno, las ventas ocurrirán.

Contribuye al bienestar de la colonia. Es muy importante que tu negocio se integre armónicamente a la estética del barrio y a tu personalidad. Acércate a los grupos vecinales y participa en labores de rescate y preservación de sus riquezas históricas.

Mantén el servicio personalizado. Procura conocer a tus clientes de cara y nombre, y trata de entablar amistad con ellos. Estos negocios son centros de reunión porque generan un ambiente de comunidad.

Ofrece productos únicos. Haz una lista de aquellos productos que has probado y que son imposibles de olvidar. Mientras más inimitable sea tu menú de ofertas, más éxito tendrás. Algunos ejemplos: los churros de El Moro en el Centro Histórico de México, las violetas caramelizadas de La Violeta de Madrid, los dulces árabes de Adonis. Y aún existen muchos nichos por explorar.



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