De medio tiempo

Picante rentabilidad

El consumo de chile crece en el mundo a pasos acelerados. Descubre cómo aprovechar esta expansión y emprender en un negocio a escala global
Picante rentabilidad
Crédito: Depositphotos.com
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Probablemente pocos lo saben, pero al chile guajillo ya lo están pirateando fuera de México para imitar su sabor, y el habanero es la última moda en Europa. Y no es broma. La demanda internacional de chile crece 13 por ciento anual y los productores ya comienzan a desarrollar estrategias para ofrecer mejores productos, promover nuevos usos y presentar variedades cada vez más comerciales.

Este crecimiento está abriendo oportunidades a los empresarios mexicanos que van desde la producción orgánica hasta la industrial, pasando por la exportación a mercados emergentes y destinos como América Latina y Estados Unidos.

El dilema, como ocurre en otros segmentos, es que la producción y comercialización del chile en mercados externos supone condiciones desventajosas para México.

Con tecnologías avanzadas y apoyos gubernamentales, algunas naciones competidoras ofrecen mayores volúmenes y mejores costos, aunque no necesariamente una calidad superior.

Serrano, jalapeño, ancho, pasilla, guajillo, habanero, morita, poblano y de árbol; en México existen más de 40 variedades de chile -en más de 180 mil hectáreas sembradas- y se mantiene como uno de los principales países consumidores de este producto con un promedio per cápita de nueve kilogramos al año. El 80 por ciento del millón 853 mil 610 toneladas que produce nuestro país se destina al consumo nacional mientras el 20 por ciento es exportado. Sin embargo, hay que hacer notar que México también es un importador de chile, principalmente seco. En 2005 se compraron al exterior cerca de 41 mil 500 toneladas, de las cuales el 85.55 por ciento correspondió a producto seco.

"Tenemos que aprovechar que nuestros chiles tienen mejor calidad organoléptica, es decir, son de alta calidad y poseen un sabor, aroma y textura superiores", dice Octavio Pozo, comisionado de Innovación Tecnológica del Consejo Nacional de Productores de Chile (Conaproch).

De acuerdo con los expertos, los emprendedores mexicanos tienen oportunidad en los siguientes rubros:

Mercados extranjeros

Para el Conaproch, el crecimiento del 13 por ciento en la demanda internacional se debe, en una parte, al mayor consumo de la población inmigrante, pero también al hecho de que el uso más frecuente del chile pimiento o dulce en platillos de la cocina internacional ha abierto el camino a los chiles picosos, sobre todo en Europa y Estados Unidos.

Por cuestiones de temporalidad, las exportaciones de chile tienen más viabilidad en estados aptos para la producción en invierno, que poseen tecnología de riego y que están cerca de Estados Unidos, el mayor comprador de chiles frescos mexicanos, especialmente de las variedades bell y jalapeño.

En el periodo comprendido entre diciembre y abril disminuye la producción de chile en Estados Unidos y Canadá, lo que favorece la entrada del producto mexicano, procedente principalmente de Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y Nayarit.

La exportación de chiles deshidratados (básicamente el guajillo) tiene amplio potencial y menores riesgos, ya que se puede almacenar el producto durante varios meses. Sin embargo, la venta al exterior está limitada por los altos estándares internacionales, sobre todo en lo que se refiere a inocuidad. Los emprendedores interesados deben saber que hay fuertes sanciones para los productos que presenten residuos de pesticidas e insectos.

Lo importante en este caso es el surgimiento de nuevas oportunidades de negocios. De acuerdo con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), la comunidad empresarial en el exterior aumenta su interés por importar productos mexicanos, subcontratar procesos de fabricación o asociarse con empresas mexicanas para mejorar su competitividad.

Entre las oportunidades captadas por el Banco a través de sus Consejerías Comerciales, destacan las siguientes relacionadas con este ingrediente:

* En Estados Unidos la empresa SAVCOP LTD pretende importar jarabe de chamoy.

* Alimenta, con sede en Milán, Italia, desea importar desde México chiles enlatados.

* Shanghai Jiji Food, de Shanghai, China, busca productores de salsa picante.

Y eso no es todo. Algunos empresarios estadounidenses, productores de champúes para prevenir y combatir la caída del cabello, están interesados en comprar capsicina -sustancia responsable del ardor en los chiles- en México, debido a sus propiedades para reducir estos problemas.

Chiles industrializados

Las opciones más comunes para aprovechar el chile en la industria incluyen distintas presentaciones: deshidratados, chipotles -jalapeño seco ahumado-, en salmuera, en escabeche, encurtidos, en salsas y para la elaboración de oleorresinas, aceites esenciales y pigmentos. La demanda en el mercado de oleorresinas tampoco ha sido cubierta, asegura Pozo, de Conaproch.

La oleorresina capsicum -extracto solvente del chile- es un condimento utilizado para preparar embutidos y para condimentar productos como mayonesas y salsas de tomate.

Este ingrediente también es aprovechado en la fabricación de cigarros, como repelente en la agricultura y en la industria de pintura marina, y como estimulante en la industria farmacéutica.

La oleorresina páprika utiliza chiles poco picantes como pigmentos y saborizantes. La industria alimenticia la aprovecha como colorante natural, y en cosmética es usada como pigmento para labiales y polvos faciales. Mientras, otro subproducto, la capsantina, es muy apreciada en la industria avícola para producir el color amarillo de las yemas de huevo y la piel del pollo.

La ventaja del chile que se utiliza para la industria es que no requiere cubrir requisitos tan numerosos ni tan estrictos en el envasado y la imagen exterior, como sucede con el chile fresco para consumo. En este rubro se necesita simplemente que el producto esté saludable y maduro.

El chile también es aprovechado en la industria para la fabricación de aerosoles defensivos. Y hasta para la industria militar, donde se emplea en la fabricación del llamado pepper-gas, que obliga a los soldados a quitarse las máscaras.

Como medicina

Además del sabor único que lo hace estar presente en casi todos los platillos mexicanos (salsas, moles, adobos, sazonadores, polvos y rellenos), el chile ofrece diversos beneficios para la salud que pueden ser capitalizados por los emprendedores.

De acuerdo con Víctor Olalde, investigador del Departamento de Biotecnología y Bioquímica del Centro Nacional de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), este fruto no es sólo un condimento extraordinario, sino quizá el más versátil de cuantos existen.

El chile es el vegetal con mayor concentración de ácido ascórbico que se conoce. De hecho, el descubrimiento de esta sustancia en la pulpa del chile le valió al doctor húngaro Albert Szent-Gyürgyi el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1937.

Los chiles frescos contienen más del doble de vitamina C que el limón y la naranja y casi seis veces más que la toronja. Los chiles secos, por su parte, contienen vitamina A en una proporción mayor que las zanahorias.

En la medicina, la oleorresina capsicum es aprovechada en algunos fármacos por sus efectos sobre las membranas mucosas y su acción para aliviar malestares como tos, resfriados, bronquitis, asma y garganta irritada y congestionada.

Los aztecas recurrían al chile para aliviar el dolor de las caries, el oído infectado, el estreñimiento y los dolores del parto. También se aplica en diversos ungüentos, parches o lociones que se venden en las farmacias y se usan externamente para tratar dolores musculares como artritis, reumatismo o lumbago. Es posible, además, que el chile ayude a quemar calorías, reducir las molestias provocadas por picaduras y mordeduras de insectos, brindar efectos antiinflamatorios, combatir la hipotermia, prevenir el cáncer, mejorar la circulación de la sangre y auxiliar en el tratamiento de la caspa y la resequedad del cuero cabelludo.

Productos orgánicos

En algunos países, principalmente los de Europa, existe demanda de chile jalapeño orgánico para procesos especiales como elaboración de embutidos orgánicos. A pesar de ello, los productores y comercializadores mexicanos no están atendiendo este mercado en forma activa.

"La obtención del chile en forma orgánica puede darle un plus a la comercialización del producto", asegura Victor Olalde. El investigador ha desarrollado en su laboratorio bio-fertilizantes y bio-fungicidas que permiten cultivar el chile sin la aplicación de fungicidas y optimizar la toma de nutrientes. En el Cinvestav, Olalde también ha estudiado el uso de compostas para la producción orgánica y el manejo de residuos contaminantes. Estos bio-fertilizantes son microorganismos benéficos que se asocian a la raíz de la planta del chile, como los hongos micorrícicos y bacterias promotoras del crecimiento.

Tecnología en la post-cosecha

El mercado existe y la demanda aumenta, pero también crece la competencia. Invertir en tecnología es allanar el camino para que los emprendedores mexicanos se mantengan en la lucha y a la vanguardia. La utilización de sistemas artesanales en los procesos de secado y empacado del chile dificulta la exportación del producto deshidratado y aumenta el riesgo de sanciones.

De acuerdo con Octavio Pozo, del Conaproch, el manejo de post-cosecha es un nicho de oportunidad importante. "Nuestros productos tienen alta calidad, son sabrosos y aromáticos, pero no llegan al mercado clasificado porque se presentan con empaques inadecuados. La tecnología sería una gran aliada para superar este obstáculo", asegura.

En su opinión, en el rubro de polvos, la inversión tecnológica sería altamente redituable, ya que México ha perdido mercado por no utilizar tecnología y procesos modernos que garanticen la asepsia y la calidad del producto.

Además, la tecnología puede garantizar un aumento en el rendimiento de las cosechas. En México hay mucho terreno por recorrer en este aspecto, pues las diferencias de rendimiento que presenta con respecto a otros países llegan a ser abismales.

Holanda y Reino Unido, por ejemplo, son dos de los países que registran mayor rendimiento en la producción de chile -262 y 247 toneladas por hectárea, respectivamente?-y también son los que emplean tecnologías más avanzadas. El promedio mundial es de alrededor de 20 toneladas por hectárea y, sin embargo, México reporta un rendimiento de 13.17 toneladas por hectárea debido a las tecnologías de producción utilizadas.

La inversión en tecnología es uno de los factores fundamentales para que los em-prendedores puedan aprovechar el crecimiento del mercado y atender la demanda creciente de chile fresco, seco y procesado que hay en México y en el mundo.

Competencia en el mundo

De acuerdo con estadísticas de la FAO, en 2006 China participó con el 51 por ciento en la producción mundial de chile. México se ubicó en el segundo lugar con un volumen de producción de un millón 853 mil 610 toneladas, que representa el siete por ciento de la cifra global, nivel que ha sido igualado por Turquía.