Recursos Humanos

No me falles corazón

El 15.7% de los mexicanos tiene problemas cardiacos y el 10% de ellos termina en infarto. Peor aún, la edad en la que estos padecimientos se hacen presentes disminuyó 10 años: ahora pueden aparecer entre los 27 y 55 años
No me falles corazón
Crédito: Depositphotos.com

Cada hora mueren nueve mexicanos a causa de padecimientos del corazón. Desafortunadamente, esto no se debe a amores mal correspondidos, sino a enfermedades del sistema cardiovascular. Peor aún: es la primera causa de muerte en el país y comenzó a presentarse en personas cada vez más jóvenes.

Según el cardiólogo José Antonio Magaña Serrano, adscrito al Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el 90% de estos padecimientos se debe a la ateroesclerosis, enfermedad de las arterias coronarias que provoca engrosamiento y pérdida de elasticidad en la pared arterial, debido a depósitos de grasas acumuladas que impiden que la sangre circule libremente e irrigue el corazón. Esto, finalmente, puede producir un infarto al miocardio, insuficiencia cardiaca, angina de pecho o arritmia.

Hace un cuarto de siglo, estos problemas sólo se presentaban en personas de más de 60 años y eran poco frecuentes en un país en vías de desarrollo como el nuestro. En la década de los 50, apenas el 4% de la población padecía alguna complicación cardiovascular, y de ese porcentaje, escasamente el 1.1 % era víctima de un infarto.

En la última Encuesta Nacional de Salud, el resultado arrojó que el 15.7% de los mexicanos tiene problemas cardiacos y el 10% de ellos termina en infarto. Se encontró, también, que la edad en la que se hacen presentes estos padecimientos ha disminuido 10 años: ahora puede aparecer entre los 27 y 55 años. Lo peligroso de esto es que un individuo joven aún no ha desarrollado la llamada "circulación colateral", por lo que si se le tapa una arteria coronaria principal, no tiene forma de echar mano de otras. Entonces, el pronóstico puede ser fatal.

La enfermedad ataca por igual a hombres y a mujeres. En ellas el padecimiento se presenta de tres a siete años más tarde, mientras mantengan sus niveles hormonales adecuados. Pero si son obesas, tienen diabetes o hipertensión, su corazón puede fallar antes.

Ni los jóvenes están a salvo

José Antonio Magaña sostiene que la aparición de las enfermedades cardiovasculares a edades más tempranas se debe a diversos factores: hipertensión, colesterol elevado, diabetes, estrés, herencia, cambios de estilo de vida, dieta rica en grasas y sedentarismo.

La placa de ateroma, que más tarde provoca ateroesclerosis, se empieza a desarrollar a partir de la primera década de la vida. Desde esa edad, las arterias comienzan a ensuciarse. Es algo parecido a un sarro que se va acumulando en sus paredes, como una tubería que al recibir lodo en vez de agua, termina por taparse.

Desde hace algunos años, la población cambió sus hábitos alimenticios como consecuencia del ajetreo de la vida diaria y la falta de tiempo, por lo que no en pocas ocasiones prefiere la comida rápida (papas fritas, hamburguesas, pizzas, etc.), así como productos poco sanos como los refrescos e innumerables golosinas, los cuales consumen niños y adultos por igual.

Adicionalmente, hay que considerar que la mayoría lleva una vida cada vez más sedentaria. Las personas no realizan ningún tipo de ejercicio físico y los chicos han cambiado la bicicleta y los patines por los juegos de video, por lo que la obesidad en los niños también va en aumento, y con esto muchos problemas de salud.

"No sólo se come mal, sino más", dice el especialista. "Ahora todo es big: el primer refresco de Cola que salió era de 100 mililitros, ahora es de 600. Las primeras hamburguesas eran de 120 gramos, hoy son de 325 gramos. Las palomitas de maíz se vendían en una bolsita pequeña de 100 gramos, actualmente las cubetas son de 500 gramos y traen adicionada mucha mantequilla".

Otro factor de riesgo es el cigarro, un hábito que se adquiere a edades cada vez más tempranas. Algunos estudios han revelado que, en la secundaria, seis de cada 10 jóvenes entre los 12 y 15 años han fumado o son fumadores activos. De esta manera, al llegar a los 50 años llevan 38 años o más de fumar.

El gran problema es que el tabaquismo aumenta la posibilidad de que presenten una enfermedad cardiovascular o de otro tipo. Además, hay que mencionar que la ingesta exagerada de alcohol y bebidas energéticas, ahora tan en boga, también los pone en peligro.

No es lo mismo a los 40 que a los 80

Esta conjunción de factores ha contribuido a que los padecimientos que se presentaban a los 50 ó 60 años, hoy hagan su aparición a los 40 años o menos. Cuando esto sucede en plena edad productiva, los problemas se multiplican, pues afecta a toda la familia. No es lo mismo que le dé un infarto a un hombre de 80 años, que ya no tiene dependientes, que a uno de 40.

Por fortuna, con los nuevos medicamentos y técnicas para abrir los vasos sanguíneos de manera mecánica hay más esperanza de sobrevivir a una crisis. Hoy se salvan nueve de cada 10 personas que sufren un infarto, mientras hace 10 años se moría la mitad. Sin embargo, a pesar de haber sorteado la muerte, la calidad de vida ya no será la misma: disminuyen las capacidades físicas y laborales y el corazón se va a seguir deteriorando.

Para que no te suceda esto, evita los agentes de riesgo y come sano, no fumes, haz ejercicio y, después de los 30 años, acude con tu médico cuando menos una vez al año para hacerte un chequeo. Así sabrás qué tan sano está tu corazón.

CHECKLIST 1

Las preguntas que debes hacerte

Si te conoces, podrás definir un plan de acción. La única forma de hacerlo es respondiendo, con sinceridad, esta breve guía.

1. ¿Practico deporte o camino diariamente?

2. ¿Mantengo una dieta equilibrada y libre de grasas?

3. ¿Soy capaz de controlar el estrés en mi vida diaria?

4. ¿Duermo, cada día, como mínimo 7 horas?

5. ¿Puedo dejar o disminuir al máximo mi consumo de cigarrillos, té negro, café o bebidas cola?

6. ¿Tengo un peso acorde a mi contextura?

7. ¿Puedo controlar mi carácter y no perder la calma ante situaciones difíciles?

8. ¿Me realizo, periódicamente, controles de salud?

CHECKLIST 2

¿Qué debo preguntar a mi cardiólogo en la consulta?

Esta es una guía con las preguntas más importantes que debes hacer a tu médico durante la consulta. Las respuestas te permitirán entender los detalles más importantes para cuidar tu salud cardiovascular.

¿Cuál es mi nivel actual de colesterol total?

¿Cuál es mi nivel actual de colesterol LDL o "malo"?

¿Cuál es mi nivel actual de colesterol HDL o "bueno"?

¿Cuál es mi nivel de triglicéridos?

¿Cuál debe ser mi nivel saludable de colesterol?

¿Cuál es el mejor tratamiento disponible para el colesterol?

¿Cómo sé si el tratamiento me está haciendo efecto?

¿Tengo que hacerme algún examen mientras tomo el medicamento?

¿Cada cuánto tiempo me tengo que hacer los exámenes de sangre?

¿Qué tipo de efectos secundarios puedo esperar con los tratamientos para el colesterol? ¿Qué tengo que hacer si ocurren?

¿Qué debo hacer si me olvido de tomar una dosis de mi medicamento para el colesterol?

¿Por cuánto tiempo debo tomar medicamento para el colesterol?

¿Qué tipo de dieta debo seguir para preservar mi salud cardiovascular?

¿Cuántas veces a la semana debo hacer ejercicio?

Fuente: www.ponlecorazon.com

Para tomarse en cuenta

Hay dos cosas que benefician al corazón y que además lo alegran. Primero, la práctica frecuente de relaciones sexuales, pues, según los científicos, reduce hasta un 50% los riesgos de tener un infarto. Y segunda, tomarse diariamente una o dos copas de vino tinto, ya que baja los niveles de colesterol y mantiene en buen nivel la hipertensión. Magnífico. ¿No?

Los síntomas de una enfermedad cardiaca pueden ser variados: dolor en el pecho, falta de aire, fatiga, palpitaciones, aturdimiento, desmayos, hinchazón en piernas, tobillos y pies, hormigueo, alteración en el color de la piel. Sin embargo, a veces el padecimiento es totalmente asintomático, así que lo mejor es hacerse periódicamente un examen médico.

Las enfermedades cardiovasculares son causantes de un gran número de defunciones: dos y media veces más que el cáncer; cinco y media más que el SIDA, y dos veces más que las muertes violentas. Es la primera causa de mortalidad en personas mayores de 40 años.