Franquicias

Las franquicias ganan terreno en el centro de Castellón, España

El cierre de comercios tradicionales ha convertido a la capital de La Plana en punto de atracción para franquicias.
Las franquicias ganan terreno en el centro de Castellón, España
Crédito: Depositphotos.com

La crisis de la economía que afecta a todo el territorio nacional ha comenzado a palpitar con fuerza en el corazón de Castellón, que ha visto cómo en los últimos meses numerosos establecimientos tradicionales colgaban en sus escaparates carteles de liquidación por cierre o traspaso. Esta situación ha convertido el centro de la capital de La Plana en un nuevo foco de atracción para franquicias de grandes cadenas que pueden asumir el elevado precio de alquiler que se paga por los locales en áreas como la calle Enmedio de Castellón.

Y es que, por un local de entre 80 y 100 metros cuadrados de superficie, los comerciantes abonan en la actualidad un alquiler medio de 3,000 euros al mes, mientras que en el caso de los bajos comerciales que superan dicha superficie, la cantidad oscila entre los 5,000 y los 6,000 euros mensuales.

"La situación está complicada y es cierto que hay comercios tradicionales que han cerrado sus puertas, ya que hay personas que por jubilación o por los motivos que sean han optado por alquilar o vender sus dependencias", reconoció el presidente de la sociedad comercial Centre Ciutat Castellón, José Luis Verchili, quien agregó que, "a pesar de ello, lo importante es que los locales no se quedan vacíos durante mucho tiempo y, aunque sea por franquicias, están siendo ocupados rápidamente, lo que demuestra que el centro sigue siendo un polo importante de atracción comercial".

"El hecho de que firmas de la categoría de Blanco o Sfera se hayan interesado por abrir franquicias en la zona centro es positivo, porque sean franquicias, cadenas o autónomos lo que queremos es que siga habiendo un comercio vivo que resulte atractivo para los consumidores", reiteró Verchili.

Oportunidad de negocio

Por su parte, el presidente de Cèntrics, Enrique Felip, coincidió en que "la recesión general de la economía ha complicado la situación de los comerciantes y las franquicias han visto en esta circunstancia una oportunidad de negocio para abrir locales en el centro, pero creemos que es positivo que los clientes vean que la imagen comercial del centro histórico es de locales abiertos al 100%".

"La presencia de comercios vacíos empobrece la imagen de las calles y lo importante es que el consumidor vea dinamismo y variedad de oferta para que le resulte atractivo", dijo Felip que, por lo que se refiere a las ventas, reconoció que "en todo el casco histórico en general hemos notado que temporadas como esta, que solían ser fuertes en cuanto a las ventas por las comuniones o el inicio de la temporada de primavera, no están siendo tan buenas como antes".

En ese sentido, gerentes y empleados de los propios establecimientos comerciales de la zona centro de Castellón también reconocieron que se ha producido cierta "desaceleración" en las ventas.

"Calles como Enmedio, Colón, Mayor, Trinidad, la avenida Rey Don Jaime o Alloza siguen concentrando a un buen número de clientes que pasan cada día por delante de los comercios, pero en los últimos meses las ventas sí han descendido en todos los comercios en general", reconoció el gerente de un establecimiento de la zona centro.

"No es sólo el comercio, sino que también se ha notado un descenso de la actividad en sectores como la hostería o el turismo, porque es cierto que los ciudadanos se miden más a la hora de gastar", expresó la encargada de un comercio textil, quien agregó que "los precios han experimentado un encarecimiento generalizado y los salarios no han aumentado proporcionalmente, pero estamos convencidos de que la situación mejorará y ahora sólo nos queda aguantar el tirón como mejor podamos".

Sobre si la apertura de nuevas franquicias podría complicar la situación de los establecimientos de corte más tradicional, los comerciantes comentaron que "lo que está claro es que el centro es un punto de atracción al que, a pesar de la apertura de grandes superficies, la gente sigue viniendo con regularidad y es bueno que los clientes vean que los locales están abiertos y que tienen una amplia gama de tiendas de todo tipo donde elegir los productos que necesitan".

Retraso en las compras

"Una tendencia que se da ahora es que la gente espera a comprar a ultimísima hora, es decir, se están retrasando al máximo las adquisiciones de artículos de temporada", valoró el presidente de Cèntrics, quien reconoció sin embargo que "también es cierto que, aunque empezamos mal, parece que las ventas van mejorando día a día y esperamos que a final de la campaña de primavera podamos hacer buenos números y salvar las cifras de negocio".

"Lo que está claro es que el azulejo sigue siendo uno de los principales motores de la economía castellonense y, si no se vende tanto para abastecer a la construcción, que también está estancada, en los hogares la situación se complica y los consumidores esperan más o se miden más a la hora de hacer sus compras, que es lo que está sucediendo", aseveró Felip.

Al respecto, el presidente de Centre Ciutat Castelló también coincidió en que "sí hemos notado un descenso en la facturación estos meses, pero estamos convencidos de que esto es una carrera de resistencia y hay que aguantar, aunque con repetir las cifras de ventas del trimestre pasado ya estaríamos contentos".

Para reactivar la actividad en los comercios del centro antes de la época de rebajas de verano, los establecimientos preparan campañas especiales para eventos como el Día de la Madre, que se celebrará el próximo 4 de mayo, con el fin de atraer a los consumidores e incrementar el volumen de ventas. "Se va a hacer una campaña publicitaria especial en toda la ciudad y estamos preparando acciones concretas de promoción que se presentarán en breve", avanzó el presidente de Centre Ciutat Castelló.

Fuente: www.lasprovincias.es